10/04/2005
Cuando pensamos en un mundo sostenible, a menudo nuestra mente viaja hacia bosques verdes, océanos limpios y energías renovables. Sin embargo, la verdadera sostenibilidad es un edificio que se sostiene sobre múltiples pilares, y uno de los más fundamentales es el social. Sin paz, sin justicia y sin instituciones sólidas y transparentes, cualquier avance ambiental o económico es frágil y efímero. Aquí es donde entra en juego el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 16 (ODS 16): “Paz, Justicia e Instituciones Sólidas”. Este objetivo no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente para el desarrollo humano y, sorprendentemente para algunos, un campo de acción crucial para el sector privado. Las empresas, como motores de la economía y actores sociales, tienen un poder inmenso para inclinar la balanza hacia un futuro más justo y pacífico.

¿Qué es el ODS 16 y por qué es tan crucial?
El ODS 16 busca “promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles”. La urgencia de este objetivo se manifiesta en cifras alarmantes que nos recuerdan la fragilidad de nuestro tejido social a nivel global:
- Más de 70 millones de personas se vieron forzadas a huir de sus hogares en 2018 debido a guerras, persecuciones y conflictos, la cifra más alta registrada por ACNUR en casi 70 años.
- La violencia no solo afecta a zonas de guerra. En 2019, la ONU registró 357 asesinatos y 30 desapariciones forzadas de defensores de los derechos humanos, periodistas y sindicalistas.
- La corrupción, el soborno y la evasión fiscal le cuestan a los países en desarrollo alrededor de 1,26 billones de dólares al año, un dinero que podría sacar de la pobreza extrema a millones de personas.
- La falta de identidad legal es una barrera invisible pero poderosa. Uno de cada cuatro niños menores de 5 años no tiene registro de nacimiento, lo que les niega el acceso a servicios básicos y protección legal.
Estos datos no son solo números; representan vidas truncadas, oportunidades perdidas y un freno sistémico al desarrollo. Sin un entorno regido por el Estado de Derecho, donde los contratos se respetan, la corrupción se combate y todas las personas tienen acceso a la justicia, las empresas no pueden prosperar de manera sostenible y la sociedad no puede avanzar.
El Rol Indispensable del Sector Privado
Tradicionalmente, la paz y la justicia han sido consideradas dominio exclusivo de los gobiernos y las organizaciones internacionales. Sin embargo, esta visión ha quedado obsoleta. Las empresas son actores centrales en la sociedad y su impacto va mucho más allá de la generación de empleo y riqueza. Operan dentro de un marco social y legal, y sus acciones, o la falta de ellas, pueden fortalecer o debilitar las instituciones y el Estado de Derecho.
Una empresa que opera con transparencia, que combate activamente el soborno, que respeta los derechos humanos en toda su cadena de valor y que promueve la diversidad y la inclusión en su fuerza laboral, no solo está siendo ética, sino que está contribuyendo directamente a las metas del ODS 16. La estabilidad, la previsibilidad y la confianza son el oxígeno de los negocios, y estas solo pueden existir en sociedades justas y pacíficas.
Pacto Global Chile: Un Puente para la Acción Empresarial
Reconociendo este rol fundamental, organizaciones como Pacto Global Chile se han convertido en catalizadores clave. Pacto Global es una iniciativa de las Naciones Unidas que llama a las empresas a alinear sus estrategias y operaciones con diez principios universales en las áreas de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción, y a tomar medidas para avanzar en los objetivos sociales más amplios, como los ODS.
En Chile, la red de Pacto Global ofrece a sus empresas socias herramientas concretas para pasar de la intención a la acción. Una de las más destacadas es la plataforma “Conecta”, un espacio digital diseñado para visibilizar y sistematizar las iniciativas del sector privado que impactan positivamente en las metas de los 17 ODS. A través de Conecta, una empresa que desarrolla un programa de integridad y ética empresarial, por ejemplo, puede registrar su contribución a la meta 16.5 (reducir la corrupción) y a la 16.6 (crear instituciones eficaces y transparentes).

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 16 en la práctica?
La contribución al ODS 16 no se limita a grandes corporaciones ni a donaciones filantrópicas. Se trata de integrar principios de paz y justicia en el ADN del negocio. A continuación, se presentan algunas áreas de acción concretas:
| Área de Acción | Ejemplo Concreto de Iniciativa Empresarial | Meta del ODS 16 Relacionada |
|---|---|---|
| Gobernanza y Anticorrupción | Implementar políticas de tolerancia cero al soborno, capacitar a empleados y proveedores, y publicar informes de transparencia fiscal. | 16.5, 16.6 |
| Operaciones y Cadena de Suministro | Realizar debida diligencia para asegurar que no exista trabajo infantil, forzoso o trata de personas en la cadena de valor. | 16.2 |
| Derechos Humanos | Establecer políticas claras de respeto a los derechos humanos y crear mecanismos de reclamación accesibles para empleados y comunidades. | 16.3, 16.10 |
| Inclusión y Participación | Fomentar una cultura laboral diversa e inclusiva, y garantizar que los procesos de toma de decisiones internas sean participativos y representativos. | 16.7 |
| Inversión Social Estratégica | Apoyar programas locales que promuevan el acceso a la justicia para grupos vulnerables o la educación cívica. | 16.3, 16.a |
| Tecnología e Innovación | Desarrollar o apoyar tecnologías que faciliten el acceso a la información pública o ayuden en el registro de identidad legal. | 16.9, 16.10 |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué una empresa debería invertir recursos en el ODS 16 si no es su "negocio principal"?
Invertir en el ODS 16 es una estrategia de negocio inteligente a largo plazo. Las empresas que operan en entornos estables y predecibles enfrentan menos riesgos operativos, logísticos y reputacionales. Una sólida reputación en ética y transparencia atrae y retiene talento, genera confianza en los consumidores y abre puertas a nuevos mercados e inversores que valoran la sostenibilidad.
¿Mi pequeña o mediana empresa (PYME) también puede contribuir?
¡Absolutamente! La contribución es escalable. Una PYME puede empezar por garantizar condiciones laborales justas, tener una política clara de no discriminación, ser transparente en sus finanzas y tratar de forma ética a sus proveedores. Cada acción, por pequeña que parezca, fortalece el tejido empresarial y social de su comunidad. Redes como Pacto Global Chile también acogen y apoyan a las PYMEs en este camino.
¿La contribución al ODS 16 es solo sobre evitar lo negativo, como la corrupción?
No, va mucho más allá. Si bien evitar prácticas negativas es fundamental (el "no hacer daño"), el ODS 16 también invita a las empresas a ser proactivas y a "hacer el bien". Esto puede incluir la promoción activa del diálogo, la colaboración con otras empresas para establecer estándares sectoriales de transparencia, o el desarrollo de productos y servicios que promuevan la inclusión y el acceso a la justicia.
Un Llamado a la Acción Colectiva
La construcción de sociedades pacíficas, justas e inclusivas no es una tarea que pueda delegarse únicamente a los gobiernos. Requiere un esfuerzo concertado de todos los actores sociales, y el sector privado tiene un papel protagónico e ineludible. Al adoptar los principios del ODS 16, las empresas no solo cumplen con una responsabilidad ética, sino que también construyen las bases para su propio éxito sostenible. A través de la colaboración, la transparencia y el compromiso genuino, el mundo empresarial puede y debe ser una fuerza poderosa para la paz y la justicia, creando un futuro donde tanto la sociedad como los negocios puedan prosperar en armonía.
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