28/10/2001
El cambio climático es un fenómeno global, pero sus consecuencias se sienten de forma brutalmente local y desigual. Mientras el mundo registra récords de temperatura, como el pasado julio, catalogado como el mes más caluroso de la historia, la verdadera dimensión de la crisis no se mide solo en grados Celsius, sino en el impacto devastador que tiene sobre las vidas de las personas más vulnerables. Los eventos climáticos extremos, como sequías, olas de calor e inundaciones, no distinguen fronteras, pero sí clases sociales. En países como Argentina, con casi 5.700 barrios populares, la crisis climática no es una amenaza futura, sino una emergencia diaria que profundiza la pobreza y la exclusión.

¿Qué es la Desigualdad Climática?
En las últimas décadas ha surgido un término que encapsula esta cruda realidad: desigualdad climática. Este concepto se refiere a la doble injusticia que sufren las comunidades empobrecidas: a pesar de ser las que menos contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero, son las que padecen sus peores efectos. La razón es una combinación letal de exposición y vulnerabilidad.
Las personas que viven en asentamientos informales suelen habitar en zonas de alto riesgo, como llanuras inundables, laderas inestables o áreas sin infraestructura adecuada. Sus viviendas, a menudo construidas con materiales precarios, ofrecen poca protección contra el calor extremo, el frío o las lluvias torrenciales. Fernanda Miño, secretaria de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social y vecina de La Cava, lo resume de forma contundente:
"Las inundaciones, el calor extremo, el frío, siempre pegan más cuando no hay una casa adecuada".
Esta vulnerabilidad se ve agravada por la falta de acceso a servicios básicos. María Victoria Boix, directora del programa Ciudades de CIPPEC, añade contexto: "En Argentina tenemos un 30% de las viviendas con problemas críticos y déficit habitacional. Problemas en los techos, en los pisos, falta de acceso a un servicio básico como cloaca o agua. Eso implica que, si hay una ola de calor y en tu casa no tenés una buena ventilación o una conexión segura de luz, no vas a poder prender ni un ventilador".
La paradoja es dolorosa. Un informe de la ONG Oxfam Intermón reveló que el 1% más rico del planeta es responsable del doble de las emisiones de gases contaminantes que el 50% más pobre. Sin embargo, las consecuencias se invierten. El Banco Mundial advierte que, para 2030, el cambio climático podría empujar a cerca de 100 millones de personas a la pobreza extrema a nivel global.
Rostros de la Crisis: Historias desde el Terreno
Las estadísticas cobran vida en las historias de quienes enfrentan la crisis climática día a día. En distintos puntos de Argentina, la emergencia climática tiene rostros, nombres y cicatrices concretas.
Incendios y Calor Extremo en Rosario
En el barrio El Cañaveral, en Rosario, los incendios en el Delta del Paraná durante el último verano transformaron el aire en un enemigo. El humo denso, sumado al de un basural cercano, volvía intransitable el campo de 350 metros que los vecinos deben cruzar para salir del barrio. "Nos complicó en la diaria. Para ir al colegio había que cruzar por otro lado, tomar un camino más largo. Se nos hacía bastante difícil, a veces los chicos no iban a la escuela y las mamás y los papás no iban a trabajar", cuenta Stefanía Castro, una vecina. Las consecuencias en la salud no tardaron en llegar, con un aumento de casos de bronquiolitis y laringitis en los niños.
El calor extremo sumó otra capa de sufrimiento. Sin servicio público de agua corriente, la única opción era caminar 15 cuadras hasta la canilla pública más cercana. Stefanía recuerda la solidaridad vecinal como la única herramienta de supervivencia: "Los vecinos se organizaron para ir con una camioneta, cargar el agua y regresar para repartirla entre todos. Así pasamos el verano".
Inundaciones y Riesgo Eléctrico en Buenos Aires
Según la organización TECHO, seis de cada diez barrios populares del país sufren inundaciones recurrentes. La Villa 21-24, en Barracas, es un claro ejemplo. Natalia Molina, integrante de la mesa técnica del agua del barrio, describe un escenario caótico cada vez que llueve: los desagües colapsan, y el agua mezclada con residuos cloacales invade las casas, arruinando colchones, electrodomésticos y lo poco que las familias poseen. "Los vecinos adoptan estrategias como subir las cosas en altura, pero la pérdida es irreparable", afirma.
El peligro va más allá de lo material. En 2018, la vecina Gilda Cañete murió electrocutada al intentar sacar el agua de su casa. La tragedia dejó una marca imborrable en la comunidad. "Ahora cuando vos pensás en acudir al vecino primero tenés que priorizar tu vida", dice Natalia, apuntando a la precariedad de las instalaciones eléctricas, una bomba de tiempo en cada inundación.
El Desmonte que Ahoga en Salta
En Dragones, un pueblo al norte de Salta, las inundaciones son cada vez más feroces. Marcelo Fabián Ruiz, de la ONG Pata Pila, lo atribuye directamente al desmonte legal e ilegal en la región, que impide que el suelo absorba el agua. En febrero de este año, un diluvio dejó a las comunidades wichí, que viven en casas de barro y nylon, con el agua al cuello.
La frase de Marcelo es un golpe a la conciencia: "Si estas personas no perdieron muchas cosas, es porque antes de la inundación tampoco las tenían. Lo poco que poseían, lo perdieron todo y no se han vuelto a recuperar". Sus huertas, su única fuente de sustento, quedaron arrasadas, y sus animales fueron arrastrados por la corriente, dejándolos en una situación de desolación absoluta.

Un Mismo Evento, Dos Realidades Opuestas
El último informe del IPCC es claro: entre 2010 y 2020, la mortalidad humana por inundaciones, sequías y tormentas fue 15 veces mayor en regiones de alta vulnerabilidad. Para entender esta brecha, podemos comparar cómo un mismo evento climático afecta a dos familias distintas.
| Característica | Hogar de Ingresos Medios/Altos | Hogar en Asentamiento Popular |
|---|---|---|
| Vivienda | Construcción sólida, en zona segura y con infraestructura adecuada (desagües, etc.). | Materiales precarios, ubicada en zona de riesgo (inundable, ladera). Sin servicios básicos. |
| Acceso a Alertas Tempranas | Múltiples fuentes de información (internet, TV, aplicaciones móviles). | Limitado o nulo. La información a menudo llega tarde y de manera informal. |
| Capacidad de Respuesta | Posibilidad de evacuar en vehículo propio, proteger bienes y acceder a refugios seguros. | Dificultad para evacuar. La prioridad es salvar la vida, a menudo perdiendo todas las posesiones. |
| Recuperación Post-Desastre | Acceso a seguros, ahorros y créditos para reconstruir o reparar daños. | Sin red de seguridad económica. Dependencia total de la ayuda estatal o de ONGs. La recuperación es lenta o imposible. |
Hacia una Justicia Climática: ¿Hay Soluciones?
Abordar la desigualdad climática requiere un enfoque integral que vaya más allá de la mitigación de emisiones. Es fundamental construir resiliencia en las comunidades más expuestas. Para ello, el primer paso es contar con información precisa. El Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) es una herramienta clave, ya que permite geolocalizar los 5.687 asentamientos del país y planificar intervenciones específicas.
A partir de estos datos, organismos como la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) desarrollan proyectos de urbanización. Ejemplos como la canalización de arroyos en Humahuaca (Jujuy) o la instalación de servicios básicos y la creación de espacios verdes en Esteban Echeverría (Buenos Aires) son pasos concretos para reducir la vulnerabilidad.
Otra herramienta innovadora es el Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres, desarrollado por CIPPEC. Este mapa, que detalla la vulnerabilidad manzana por manzana en el AMBA, permite a los gobiernos locales cruzar datos sociales con riesgos climáticos (como focos de calor o zonas inundables) para diseñar políticas públicas preventivas y protocolos de emergencia más eficaces.
En algunos casos, la reubicación de familias asentadas en zonas de riesgo extremo es inevitable. Sin embargo, este proceso debe hacerse con una perspectiva de justicia climática, asegurando que las nuevas viviendas no solo sean seguras, sino que también estén integradas a la trama urbana, con acceso a transporte, trabajo y servicios, para evitar un nuevo ciclo de exclusión.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué el cambio climático afecta más a los pobres?
Los afecta más por una combinación de factores: 1. Ubicación: Suelen vivir en zonas geográficas más peligrosas. 2. Vivienda: Sus casas son más precarias y no resisten eventos extremos. 3. Recursos: Carecen de ahorros, seguros o acceso a crédito para recuperarse de las pérdidas. 4. Dependencia: Muchos dependen de la agricultura o recursos naturales, que son los primeros en ser afectados por sequías o inundaciones.
¿Qué es la "justicia climática"?
Es un principio que reconoce que la crisis climática tiene raíces sociales y éticas. Sostiene que las soluciones deben ser equitativas, priorizando las necesidades de las comunidades más vulnerables, que son las menos responsables del problema. Implica que los países y sectores más contaminantes asuman una mayor responsabilidad en la solución.
¿Qué se puede hacer para combatir la desigualdad climática?
A nivel individual, podemos reducir nuestra huella de carbono y concienciar a nuestro entorno. A nivel colectivo, es crucial exigir y apoyar políticas públicas que integren la perspectiva de justicia climática: invertir en infraestructura resiliente en barrios populares, mejorar las viviendas, crear sistemas de alerta temprana inclusivos y garantizar que la transición hacia una economía verde no deje a nadie atrás.
En definitiva, la lucha contra el cambio climático es inseparable de la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Ignorar esta conexión es condenar a millones de personas a un ciclo de desastres y privaciones cada vez más profundo. La verdadera solución no está solo en reducir emisiones, sino en construir sociedades más justas, equitativas y preparadas para proteger a todos sus miembros, especialmente a aquellos a quienes la tormenta siempre golpea primero y con más fuerza.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Desigualdad Climática: El Clima Golpea a los Pobres puedes visitar la categoría Clima.
