20/04/2022
El agua que bebemos a diario es un pilar fundamental de nuestra salud y bienestar. Confiamos en que al abrir el grifo, obtendremos un recurso puro y seguro. Sin embargo, una reciente investigación científica enciende las alarmas sobre la calidad del agua que consume una gran parte de la ciudad de Córdoba, Argentina, revelando una realidad preocupante que se esconde en cada vaso: la presencia de una toxina peligrosa en niveles que exceden las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Investigación que Destapó la Crisis
El químico y docente Exequiel Di Tofino ha sido la voz cantante de esta advertencia. Su exhaustivo estudio se centró en determinar el nivel de contaminación del agua de red que tiene su origen en el emblemático lago San Roque. Los resultados, lejos de ser tranquilizadores, son un llamado de atención urgente. El análisis arrojó la presencia de microcistina, una potente hepatotoxina, en concentraciones que oscilan entre 1,5 y 1,9 microgramos por litro.
Para poner este número en perspectiva, la OMS establece un límite máximo de 1 microgramo por litro para considerar el agua segura para el consumo humano. Los valores detectados no solo superan este umbral, sino que casi lo duplican. “Los niveles de deterioro y contaminación fueron cada vez más notorios y significativos, con crecimiento cada vez más acelerado de contaminación”, explicó Di Tofino, subrayando la gravedad y la tendencia creciente del problema.
¿Qué es la Microcistina y Por Qué Está en el Agua?
La microcistina no es un contaminante industrial común. Es una toxina generada de forma natural por cianobacterias, comúnmente conocidas como algas verde-azules. El problema es que la proliferación masiva de estas algas no es casual; es una consecuencia directa de la contaminación humana. El vertido constante de efluentes cloacales sin el tratamiento adecuado en las cuencas hídricas, como el lago San Roque, carga el agua con una cantidad excesiva de materia orgánica y nutrientes, principalmente fósforo y nitrógeno.
Este exceso de nutrientes actúa como un fertilizante, provocando un crecimiento descontrolado de las cianobacterias, un fenómeno conocido como “floración algal” o “bloom”. Cuando estas algas mueren y se descomponen, o incluso durante su ciclo de vida, liberan toxinas como la microcistina directamente en el agua. Este recurso, cargado de toxinas, es el que luego es captado, tratado (aparentemente de forma insuficiente) y distribuido a los hogares.
El Peligro Acumulativo para la Salud Humana
Los efectos de la microcistina en la salud no son inmediatos como un veneno agudo, sino que suponen un daño silencioso y progresivo. Di Tofino afirmó que la exposición continua a los niveles detectados en Córdoba genera “un daño por acumulación a nivel gástrico, hepático, afecta al nervio óptico y genera consecuencias a corto, mediano y largo plazo”. El hígado es uno de los órganos más afectados, ya que es el encargado de filtrar las toxinas del cuerpo. La exposición crónica puede llevar a daños hepáticos severos. Además, el investigador lanzó una advertencia aún más sombría: “seguramente no es la única toxina presente en el agua”, lo que sugiere que el cóctel de contaminantes podría ser aún más peligroso.
Comparativa de Niveles de Microcistina
Para visualizar la magnitud del problema, la siguiente tabla compara los niveles encontrados con las recomendaciones internacionales.
| Parámetro | Nivel Detectado en Agua de Red (Córdoba) | Límite Máximo Recomendado por la OMS |
|---|---|---|
| Concentración de Microcistina | 1,5 - 1,9 µg/L | 1,0 µg/L |
¿Son Efectivos los Filtros Domésticos?
Una de las revelaciones más impactantes del estudio es que ni siquiera los filtros domésticos comunes parecen ser una barrera efectiva contra esta toxina. Las mediciones realizadas por Di Tofino demostraron que incluso el agua que pasa por un filtro de uso doméstico sigue presentando niveles elevados de microcistina. Esto se debe a que muchos filtros estándar están diseñados para retener sedimentos, cloro y partículas grandes, pero no son capaces de eliminar toxinas disueltas a nivel molecular. Para eliminar las microcistinas se requieren tecnologías más avanzadas como la ósmosis inversa o filtros de carbón activado de alta especificidad, que no son la norma en la mayoría de los hogares.
De la Ciencia a la Justicia: Una Denuncia por la Salud Pública
Ante la contundencia de la evidencia científica, la legisladora Luciana Echevarría ha decidido llevar el caso a los tribunales. Basándose en la investigación de Di Tofino, presentó una denuncia formal contra el gobierno provincial, el gobierno municipal, el Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSEP) y la empresa proveedora Aguas Cordobesas. El objetivo es que la Justicia investigue la calidad del agua que se está distribuyendo y determine las responsabilidades correspondientes en esta grave falla de salud pública. La acción legal busca proteger el derecho fundamental de la población a acceder a agua segura.
Para visibilizar la situación y concientizar a la ciudadanía, Di Tofino y Echevarría organizaron un conversatorio bajo el provocador nombre "Esto no es agua papi", un guiño a un conocido video viral para señalar que lo que sale del grifo dista mucho de ser el recurso vital y puro que debería ser.
Un Problema que se Expande: El Dique Los Molinos
La crisis no se limita al agua proveniente del San Roque. El dique Los Molinos, que abastece al 30% restante de la ciudad de Córdoba, presenta un panorama igualmente desolador. Según el químico, en este embalse “lamentablemente se está manifestando un deterioro ambiental mucho más veloz que en el lago San Roque”. Esto indica que no se trata de un incidente aislado, sino de una crisis ambiental sistémica que afecta a las principales fuentes de agua de la región, producto de décadas de negligencia en la gestión de efluentes y el cuidado de las cuencas hídricas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Qué es exactamente la microcistina?
Es una toxina producida por cianobacterias (algas verde-azules) que proliferan en aguas ricas en nutrientes por contaminación. Es principalmente una hepatotoxina, lo que significa que daña el hígado.
- ¿Hervir el agua elimina esta toxina?
No. De hecho, es contraproducente. La microcistina es una toxina termoestable, lo que significa que no se destruye con el calor. Al hervir el agua, el líquido se evapora pero la toxina permanece, por lo que su concentración en el agua restante aumenta, volviéndola aún más peligrosa.
- Según el estudio, ¿es seguro beber el agua de la red en Córdoba?
Los resultados de la investigación de Exequiel Di Tofino indican que los niveles de microcistina superan los límites seguros establecidos por la OMS. Esto plantea un riesgo significativo para la salud, especialmente por exposición crónica y acumulativa.
- ¿Qué acciones puedo tomar como ciudadano?
Informarse a través de fuentes confiables, exigir a las autoridades competentes que tomen medidas urgentes para el saneamiento de las cuencas y la mejora de los procesos de potabilización, y considerar sistemas de purificación de agua avanzados como la ósmosis inversa si es posible.
En conclusión, la investigación sobre la calidad del agua en Córdoba no es solo un conjunto de datos alarmantes, sino un reflejo de una profunda crisis ambiental. La presencia de toxinas en el agua de red es el síntoma de una enfermedad mayor: la contaminación sistemática de nuestros recursos hídricos. La salud de miles de personas está en juego, y la solución no radica en soluciones individuales, sino en una acción colectiva y política decidida que aborde el problema desde su raíz: el saneamiento de nuestros lagos y ríos.
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