08/05/2016
La gastroenteritis aguda (GEA) es una de las afecciones más comunes a nivel mundial, afectando a personas de todas las edades. Aunque en las últimas décadas la mortalidad ha disminuido gracias a las mejoras sanitarias y las terapias de rehidratación, sigue siendo una causa significativa de morbilidad, especialmente en los grupos más vulnerables. Se estima que anualmente ocurren cerca de 1.700 millones de episodios, con un impacto considerable en la salud pública. Este artículo profundiza en qué es la GEA, sus causas, cómo se diagnostica y, lo más importante, cómo evaluar su severidad para un manejo adecuado.

¿Qué es Exactamente la Gastroenteritis Aguda?
La Gastroenteritis Aguda se define como un cuadro clínico de menos de dos semanas de evolución que se caracteriza principalmente por la diarrea. Operacionalmente, esto se traduce en presentar tres o más deposiciones de consistencia disminuida (líquidas o semilíquidas) en un período de 24 horas. Frecuentemente, la diarrea viene acompañada de otros síntomas digestivos como vómitos, dolor abdominal y/o fiebre. Es crucial diferenciarla de cuadros crónicos; si los síntomas persisten entre dos y cuatro semanas se habla de gastroenteritis prolongada, y si superan las cuatro semanas, de diarrea crónica, cuyas causas y manejo son diferentes.
Impacto y Prevalencia: ¿A Quiénes Afecta Más?
El impacto de la GEA varía drásticamente según la edad y las condiciones socioeconómicas. Los extremos de la vida son los más afectados:
- Niños menores de cinco años: En este grupo, la GEA infecciosa sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y, en países en vías de desarrollo, la segunda causa de muerte infecciosa. Se estima que provoca alrededor de 700,000 muertes anuales a nivel global en este grupo etario.
- Adultos mayores: Especialmente aquellos que se encuentran institucionalizados, presentan una mayor incidencia y severidad. En ellos, la GEA puede desencadenar complicaciones graves como deshidratación severa, insuficiencia renal aguda e incluso la muerte.
- Niños mayores y adultos jóvenes: Si bien el cuadro suele ser menos severo, su relevancia radica en el impacto funcional, causando ausentismo escolar y laboral significativo.
Causas Principales de la Gastroenteritis Infecciosa
Existe una amplia variedad de microorganismos capaces de provocar una GEA, incluyendo virus, bacterias y parásitos. La etiología predominante depende de factores como las condiciones sanitarias de la región y la edad del paciente. En países con buenas condiciones sanitarias, como Chile, la causa más frecuente es viral. En cambio, en zonas con menor desarrollo, las bacterias y parásitos cobran mayor protagonismo.

Los agentes más comunes varían según la edad:
- Menores de 5 años: Los principales culpables de la GEA endémica son los virus, destacando el Rotavirus y el Norovirus.
- Niños mayores y adultos: Las causas más frecuentes incluyen bacterias como Escherichia coli diarreogénica, Salmonella sp., Shigella sp., Campylobacter jejuni, además del Norovirus.
- Adultos mayores: A los agentes anteriores se suma con frecuencia la bacteria Clostridium difficile, a menudo asociada al uso de antibióticos.
En situaciones de brotes epidémicos, independientemente de la edad, los agentes más comunes suelen ser Norovirus y Salmonella sp.
Enfoque Diagnóstico: Pasos Clave para la Evaluación
Ante un paciente con síntomas de GEA, la evaluación inicial es fundamental y debe centrarse en tres puntos clave para determinar el manejo adecuado:
- Confirmar el diagnóstico de GEA: Asegurarse de que se trata de un cuadro agudo (menos de 2 semanas) y no de una condición crónica. Es vital, sobre todo en lactantes y ancianos, descartar que los síntomas digestivos sean una manifestación de una infección en otra parte del cuerpo, como una otitis, una infección urinaria o una neumonía.
- Determinar la severidad y posibles complicaciones: El pilar de esta evaluación es determinar el grado de deshidratación, ya que es la principal complicación y la que define la urgencia del tratamiento.
- Identificar la causa más probable: Aunque en un 45-60% de los casos no se logra identificar el agente causal, la sospecha etiológica basada en la clínica y la epidemiología guía el manejo, especialmente si se requiere un tratamiento específico (como antibióticos) o medidas de control epidemiológico.
Evaluando la Severidad: La Clave está en la Deshidratación
La evaluación del grado de deshidratación es el paso más crítico en el manejo de la GEA. El método más preciso es calcular el porcentaje de pérdida de peso corporal desde el inicio de la enfermedad. Sin embargo, este dato rara vez está disponible. Por ello, la evaluación se basa en una cuidadosa exploración física en busca de signos clínicos. Los primeros signos aparecen con una pérdida de peso del 3-4%, y el compromiso hemodinámico es un signo tardío que se manifiesta con pérdidas superiores al 10%.
Las guías internacionales clasifican la deshidratación en tres categorías. La siguiente tabla resume los hallazgos clínicos para cada nivel:
| Signo Clínico | Deshidratación Mínima o Ausente (<3% pérdida de peso) | Deshidratación Leve a Moderada (3-9% pérdida de peso) | Deshidratación Severa (>9% pérdida de peso) |
|---|---|---|---|
| Estado mental | Bien, alerta | Fatigado o inquieto, irritable | Letárgico, nivel de conciencia disminuido |
| Sed | Bebe normalmente | Sediento, bebe con avidez | Bebe con dificultad o es incapaz de beber |
| Lágrimas | Presentes | Disminuidas | Ausentes |
| Boca y lengua | Húmedas | Secas | Muy secas, agrietadas |
| Pliegue cutáneo | Recuperación instantánea | Recuperación lenta (<2 seg) | Recuperación muy lenta (>2 seg) |
| Llene capilar | Normal | Prolongado | Muy prolongado, mínimo |
| Flujo urinario | Normal a disminuido | Disminuido | Mínimo o ausente |
La presencia de un solo signo de deshidratación severa es suficiente para clasificar al paciente en esa categoría. Un llene capilar enlentecido, un pliegue cutáneo lento y un patrón respiratorio anormal son los signos más fiables para detectar una deshidratación significativa.

¿Cuándo son Necesarios los Estudios de Laboratorio?
La gran mayoría de los casos de GEA son leves, autolimitados y no requieren estudios de laboratorio. Sin embargo, existen situaciones específicas en las que investigar la causa es fundamental para un manejo correcto. La realización de estudios etiológicos se recomienda en los siguientes casos:
| Situación Clínica | Justificación del Estudio |
|---|---|
| Diarrea con sangre (disentería) | Sugiere una causa bacteriana invasora que puede requerir antibióticos. |
| Fiebre alta persistente y/o compromiso severo del estado general | Indica una posible infección sistémica (sepsis) o un patógeno agresivo. |
| Diarrea persistente (más de 7 días) | Es necesario descartar causas menos comunes, como parásitos o complicaciones. |
| Uso reciente de antibióticos | Alta sospecha de infección por Clostridium difficile. |
| Paciente inmunocomprometido | El espectro de agentes es más amplio y el curso de la enfermedad puede ser más grave. |
| Situación de brote epidemiológico | Es crucial para la salud pública identificar el agente y la fuente para controlar la transmisión. |
En casos severos, también pueden ser útiles análisis de sangre (electrolitos, función renal) para guiar la reposición de fluidos y electrolitos de manera precisa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la principal causa de gastroenteritis en niños pequeños?
En niños menores de cinco años, las causas más comunes son virales. El Rotavirus (aunque su incidencia ha disminuido gracias a la vacunación) y el Norovirus son los principales responsables de la mayoría de los casos.
¿Cómo puedo saber si mi hijo está deshidratado?
Observe signos clave: irritabilidad o letargo, sed intensa, boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, disminución de la orina (pañales secos por más tiempo de lo habitual) y, en casos más graves, piel que tarda en volver a su lugar al pellizcarla suavemente.

¿Siempre se necesitan antibióticos para tratar la gastroenteritis?
No. La mayoría de los casos son causados por virus, contra los cuales los antibióticos no tienen efecto. El tratamiento se centra en la rehidratación. Los antibióticos se reservan para casos específicos de GEA bacteriana, como la disentería severa o en pacientes de alto riesgo, y siempre bajo prescripción médica.
¿Qué es la disentería?
La disentería es un tipo de gastroenteritis en la que la diarrea contiene sangre, moco y/o pus. Generalmente es causada por bacterias que invaden la mucosa intestinal, como Shigella o Campylobacter, y suele ser un indicador para buscar atención médica y considerar un estudio más profundo.
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