22/06/2020
En el corazón de la provincia de San Juan, el Río Potrerillos, una vez fuente de vida y sustento para su ecosistema, se convirtió en el epicentro de una de las crisis ambientales más sonadas de Argentina. El 13 de septiembre, un derrame masivo de solución cianurada proveniente de la mina Veladero, operada por la gigante canadiense Barrick Gold, desató una cadena de eventos que sembró la duda, el miedo y la indignación. Aunque las autoridades y la empresa inicialmente minimizaron el incidente, la verdad, como el agua contaminada, encontró su camino hacia la superficie, revelando una realidad mucho más alarmante de lo que se admitió en un principio.

Crónica de un Desastre Minimizado
Lo que comenzó como un supuesto incidente menor, rápidamente escaló en magnitud y opacidad. La empresa Barrick Gold tardó diez días en reconocer la verdadera dimensión del desastre. Las cifras bailaron de forma escandalosa: de un derrame negado, se pasó a 15 mil litros, luego a 222 mil, para finalmente admitir que más de un millón de litros de agua con cianuro habían alcanzado el cauce del río. Esta falta de transparencia inicial generó una profunda desconfianza en la comunidad y en los grupos ambientalistas, quienes desde el primer momento alertaron sobre las posibles consecuencias.
Mientras los informes oficiales, tanto del gobierno provincial como de la empresa, insistían en que "no pasó nada", los análisis encargados por vecinos y organizaciones ecologistas pintaban un panorama desolador, con presencia grave de metales pesados en el agua. La batalla por la verdad había comenzado, y la incertidumbre se apoderaba de localidades como Jáchal, cuya población depende directamente de la salud de sus ríos.
La Intervención de la ONU: ¿Luz o Más Sombra?
En un intento por zanjar la disputa y aportar un viso de objetividad, el gobierno de San Juan encargó un estudio a dos organismos de las Naciones Unidas: el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). Lejos de calmar las aguas, el informe preliminar de la ONU, publicado tras analizar 165 muestras a lo largo de 200 kilómetros de cuenca hídrica, arrojó conclusiones complejas y, en cierto modo, contradictorias.
La noticia que se difundió con mayor fuerza fue que el agua era "apta para el consumo humano". Sin embargo, esta afirmación ocultaba la parte más crítica del informe: el ecosistema acuático del Río Potrerillos había sufrido un impacto severo y directo. El estudio confirmó lo que muchos temían: el cauce del río estaba contaminado.
Los Valores Anómalos: El Veneno Oculto
El informe de la ONU fue contundente al señalar la existencia de "valores anómalos" en la denominada "zona 0", el tramo que va desde el río Potrerillos hasta la desembocadura del río Las Taguas, el área más cercana al derrame. Estos son los hallazgos clave:
- Cianuro: Se detectaron concentraciones de cianuro por encima de los niveles guía recomendados para la preservación de la vida acuática en agua dulce. Si bien el cianuro puede degradarse con el tiempo, su presencia inicial es letal para peces y otros organismos.
- Metales Pesados en Agua: El análisis del agua superficial reveló valores anómalos de una peligrosa lista de metales: aluminio, arsénico, cadmio, cobre, hierro, manganeso, plomo y cinc. Estos metales no se degradan y pueden bioacumularse en la cadena alimenticia.
- Contaminación Subterránea: El informe advirtió sobre un "cierto impacto" en las aguas subterráneas, causado por la infiltración del agua superficial contaminada.
- Sedimentos Tóxicos: Quizás el hallazgo más alarmante fue en los sedimentos del río. Se encontraron depósitos recientes de hasta 15 centímetros de espesor que contenían cianuros totales, tiocianatos y, nuevamente, valores anómalos de arsénico, cinc, plomo y mercurio. Estos sedimentos actúan como una bomba de tiempo, pudiendo liberar los contaminantes lentamente en el futuro.
Tabla Comparativa: El Doble Discurso del Agua
Para entender la complejidad del informe de la ONU, es útil visualizar sus conclusiones en una tabla que diferencia el impacto en el consumo humano del impacto en el medio ambiente.
| Aspecto Analizado | Conclusión para Consumo Humano (según informe) | Conclusión para el Ecosistema Acuático |
|---|---|---|
| Calidad General del Agua | Apta para consumo. | Impactada y contaminada. |
| Niveles de Cianuro | Dentro de los límites para humanos en los puntos de muestreo. | Por encima de los niveles guía para la vida acuática. |
| Presencia de Metales Pesados | No se consideró un riesgo inmediato para el consumo. | Valores anómalos de múltiples metales, representando un impacto sobre la vida acuática. |
| Sedimentos del Río | No evaluado directamente para consumo. | Presencia anómala de cianuros, tiocianatos y metales pesados (As, Zn, Pb, Hg). |
El Estrés Biológico del Río
El daño no fue solo químico. Los estudios limnológicos (análisis de los ecosistemas acuáticos) revelaron signos claros de estrés biológico. Se observó un aumento en especies móviles de diatomeas, microorganismos que son indicadores de la salud del agua. Este cambio, según los expertos, es característico de ambientes que han sufrido "disturbios físicos" severos. En otras palabras, la comunidad de organismos microscópicos que forman la base de la vida en el río estaba alterada, mostrando señales de un evento traumático y de un lento proceso de recuperación.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿El agua del Río Potrerillos es segura para beber?
Según el informe preliminar de la ONU en el momento del estudio, el agua cumplía con los estándares para consumo humano. Sin embargo, es crucial entender que esto no significa que el río esté sano. La misma agua que fue declarada "apta" contenía niveles de contaminantes dañinos para toda la vida acuática y transportaba sedimentos con metales pesados, lo que plantea serias dudas sobre la seguridad a largo plazo.
¿Qué contaminantes específicos se encontraron en el río?
Se encontraron valores anómalos de cianuro, tiocianatos, aluminio, arsénico, cadmio, cobre, hierro, manganeso, plomo, zinc y mercurio, distribuidos entre el agua superficial y los sedimentos.
¿Cuál fue la respuesta de la empresa Barrick Gold?
La respuesta inicial fue de minimización y falta de transparencia. La empresa cambió su versión sobre la cantidad de solución derramada en múltiples ocasiones, lo que erosionó la confianza pública y obligó a la intervención de peritos y organismos externos.
¿Qué significa un "valor anómalo" en este contexto?
Un "valor anómalo" se refiere a una concentración de una sustancia (como el plomo o el arsénico) que es significativamente más alta que los niveles que se encontrarían de forma natural en ese ambiente. Indica una contaminación externa que rompe el equilibrio geoquímico del lugar.
¿El daño al río es permanente?
Si bien los ecosistemas tienen una capacidad de recuperación, la presencia de metales pesados en los sedimentos representa un riesgo crónico. Estos contaminantes no desaparecen y pueden ser liberados gradualmente por cambios en el caudal del río o en las condiciones químicas del agua, afectando a la fauna y flora durante décadas. La cicatriz tóxica en el Río Potrerillos es profunda y su recuperación total es incierta.
El caso del derrame en Veladero es un recordatorio sombrío de los riesgos inherentes a la megaminería y de la importancia vital de la fiscalización, la responsabilidad corporativa y la vigilancia ciudadana. Mientras el debate sobre la seguridad del agua continúa, la vida acuática del Río Potrerillos ya ha recibido su veredicto, uno que habla de veneno, estrés y un futuro incierto.
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