¿Qué es la contaminación del agua por glifosato?

Glifosato y Arsénico: Cóctel Tóxico en el Agua

01/05/2017

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El glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo y pilar del modelo de agronegocios, ha estado en el centro de un acalorado debate durante décadas. Mientras que sus defensores argumentan su eficacia y relativa seguridad, una creciente ola de evidencia científica señala sus efectos perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana. Sin embargo, una reciente investigación llevada a cabo por científicos argentinos ha destapado una amenaza aún más siniestra y hasta ahora poco explorada: el efecto potenciado y devastador que se produce cuando el glifosato entra en contacto con el arsénico, un elemento tóxico presente de forma natural en el suelo y el agua de vastas regiones agrícolas. Este descubrimiento no solo enciende nuevas alarmas, sino que redefine por completo el nivel de riesgo al que están expuestas millones de personas y ecosistemas enteros.

¿Cómo se adsorbe el glifosato en las aguas superficiales?
El glifosato disuelto y el AMPA en las aguas superficiales pueden adsorberse en el sedimento del fondo. Las partículas contaminadas pueden sedimentarse e incorporarse también a este sedimento (Maqueda et al., 2017). La biodegradación del glifosato es mucho más lenta en los sedimentos que cuando se encuentra disuelto en agua (S. Wang et al., 2016).
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El Peligro Oculto de la Sinergia: Cuando 1 + 1 es Mucho Más que 2

Para comprender la gravedad de este hallazgo, es fundamental entender el concepto de "efecto sinérgico". En toxicología, la sinergia ocurre cuando la combinación de dos o más sustancias químicas produce un efecto mucho mayor que la simple suma de sus efectos individuales. Es una multiplicación del peligro. El investigador a cargo del estudio, Rafael Lajmanovich, lo explica de una manera muy gráfica: si la toxicidad del glifosato fuera de 100 y la del arsénico de 100, uno esperaría que juntas tuvieran una toxicidad de 200. Sin embargo, lo que el estudio demostró es que, en realidad, su toxicidad combinada puede ser de 300 o incluso más. Esto significa que las regulaciones actuales, que suelen evaluar los químicos de forma aislada, podrían estar subestimando drásticamente el peligro real en ambientes donde estas sustancias coexisten, como es el caso de muchas zonas rurales.

Esta interacción explosiva se traduce en consecuencias biológicas muy concretas y alarmantes. La investigación confirmó que la mezcla de glifosato y arsénico, incluso en dosis bajas (subletales) que podrían encontrarse en el campo, provoca tres efectos devastadores:

  • Disrupción hormonal: Se observó una alteración significativa en las hormonas tiroideas, las cuales son cruciales para regular el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso. Un desequilibrio en estas hormonas puede tener consecuencias graves a largo plazo.
  • Proliferación celular descontrolada: La mezcla estimula que las células se dividan a una tasa anormalmente alta. Este es uno de los mecanismos fundamentales en el desarrollo de tumores y procesos cancerígenos.
  • Genotoxicidad: Quizás el hallazgo más preocupante es el daño genético. La combinación causa roturas y alteraciones en el material genético (ADN) de las células. El daño acumulado en el ADN es un precursor directo de enfermedades como el cáncer y puede dar lugar a malformaciones congénitas en la descendencia.

Un Estudio Argentino que Marca un Antes y un Después

La investigación, titulada "Primera evaluación de nuevos efectos sinérgicos potenciales del glifosato y mezcla de arsénico" y publicada en la prestigiosa revista científica internacional Eliyon, fue dirigida por el Dr. Rafael Lajmanovich, profesor de Ecotoxicología en la Universidad Nacional del Litoral e investigador del Conicet. Su trabajo se centró en anfibios, organismos considerados centinelas biológicos por su extrema sensibilidad a los contaminantes ambientales.

El experimento se dividió en dos etapas cruciales:

  1. Etapa Aguda: Se expuso a los organismos a concentraciones letales de ambos tóxicos por separado y en conjunto. Fue aquí donde se demostró de forma contundente la existencia de la sinergia, con una mortalidad mucho mayor en el grupo expuesto a la mezcla.
  2. Etapa Crónica: Durante un mes, los anfibios fueron expuestos a dosis subletales, es decir, concentraciones bajas que simulan una exposición ambiental realista en zonas agrícolas. Los resultados de esta fase fueron los que revelaron el daño genético, la alteración hormonal y el aumento de la división celular, confirmando que el peligro no solo existe en dosis altas, sino también en la exposición continua a bajos niveles de contaminación.

Los Anfibios: El Reflejo de Nuestra Propia Vulnerabilidad

La elección de los anfibios como modelo de estudio no es casual. Estos animales son a menudo llamados los "canarios en la mina de carbón" del medio ambiente. Su piel permeable los hace especialmente vulnerables a los tóxicos presentes en el agua y el suelo. Más importante aún, su biología comparte sorprendentes similitudes con la humana. Se ha comprobado que los anfibios comparten hasta el 80% de los genes humanos asociados con enfermedades genéticas. Esto significa que los efectos observados en sus larvas, como las alteraciones en el desarrollo embrionario, son un fuerte indicador de lo que podría suceder en los vertebrados superiores, incluidos los seres humanos. Estudiar el impacto en ellos es, en esencia, asomarse a un futuro posible para nuestra propia especie.

Tabla Comparativa del Impacto Tóxico

Para visualizar mejor la magnitud del efecto sinérgico, la siguiente tabla resume las diferencias entre la exposición a cada sustancia por separado y la exposición a la mezcla.

Indicador de RiesgoGlifosato (Dosis Subletal)Arsénico (Dosis Subletal)Mezcla de Glifosato y Arsénico
Nivel de Toxicidad GeneralModeradoAltoExponencialmente Alto (Efecto Sinérgico)
Riesgo de Daño GenéticoPresentePresenteSignificativamente Potenciado
Alteración de Hormonas TiroideasDetectadaDetectadaAumento Drástico de la Alteración
Aumento de Proliferación CelularLeveModeradoAceleración Anormal y Elevada

Un Problema de Salud Pública Ignorado

El Dr. Lajmanovich es categórico al afirmar que la toxicidad del glifosato ya no es un tema de debate científico, con más de 1000 estudios internacionales que lo confirman, sino un problema económico y político. La negativa de algunos sectores gubernamentales y empresariales a reconocer la abrumadora evidencia se debe a los enormes intereses económicos en juego. Empresas como Bayer-Monsanto, Syngenta, Dow y muchas otras comercializan masivamente este herbicida. Reconocer su impacto real implicaría una reestructuración completa del modelo agrícola dominante.

La situación es crítica. Los residuos de glifosato ya no se limitan a los campos fumigados. Se encuentran a niveles alarmantes en ríos, arroyos, sedimentos, en el agua de lluvia, en las aguas subterráneas e incluso en la orina de adultos y niños. Estamos, como advierte el científico, ante un verdadero problema ambiental y de salud pública. La clasificación del glifosato como "probable cancerígeno" por parte de la IARC, la agencia de investigación del cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debería haber sido una advertencia definitiva, pero la presión de la industria ha logrado minimizar su impacto en las políticas regulatorias.

¿Qué son los herbicidas orgánicos?
Los herbicidas orgánicos ofrecen una alternativa natural y respetuosa con el medio ambiente para el control de las malas hierbas. El vinagre, con su alto contenido ácido, actúa como herbicida no selectivo al deshidratar y quemar las hojas de las plantas.

Preguntas Frecuentes sobre el Glifosato, el Arsénico y sus Riesgos

¿Qué es exactamente el glifosato?

El glifosato es el principio activo del herbicida Roundup, y de muchos otros. Es un herbicida de amplio espectro, no selectivo, diseñado para matar la mayoría de las plantas. Su uso se masificó con la introducción de cultivos genéticamente modificados (como la soja, el maíz y el algodón) diseñados para resistir su aplicación.

¿El arsénico no es un veneno conocido?

Sí, el arsénico es un elemento químico natural altamente tóxico. Si bien es conocido como un veneno, su presencia en bajas concentraciones en el suelo y las aguas subterráneas es un problema geológico natural en muchas partes del mundo, incluyendo las principales zonas agrícolas de Argentina. El problema es que esta "contaminación natural" se superpone con la contaminación química provocada por el hombre.

¿Por qué esta combinación es tan peligrosa?

La combinación es peligrosa debido al efecto sinérgico. El glifosato podría actuar como un vehículo que facilita la entrada del arsénico a las células, o podría desactivar mecanismos de defensa celular que normalmente ayudarían a mitigar el daño del arsénico. Aunque el mecanismo exacto sigue en estudio, el resultado final es una potenciación mutua de su toxicidad, que multiplica el riesgo de daño celular y genético.

¿Cómo me afecta esto si no vivo en una zona agrícola?

Los contaminantes no respetan fronteras. El glifosato y el arsénico pueden viajar largas distancias a través de los ciclos del agua. Se evaporan, se transportan por el viento y caen con la lluvia. Contaminan ríos que abastecen a ciudades, se infiltran en acuíferos y pueden bioacumularse en la cadena alimentaria, llegando a tu mesa a través de alimentos y agua potable. Nadie está completamente exento del riesgo.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Como ciudadanos, es crucial exigir regulaciones más estrictas basadas en el principio de precaución, que dicta que ante la duda científica sobre un riesgo grave, se deben tomar medidas protectoras. Apoyar a la ciencia independiente, presionar por la transparencia en la aprobación de agroquímicos y fomentar la transición hacia modelos agrícolas más sostenibles y menos dependientes de químicos, como la agroecología, son pasos fundamentales para proteger nuestra salud y la del planeta.

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