11/12/2006
Los ríos son las venas de nuestros ecosistemas, fuentes de vida, agua y recreación. Sin embargo, a menudo se convierten en el destino final de nuestros desechos, transformando sus aguas cristalinas en un reflejo de nuestra negligencia. Este es el preocupante caso del río Neuquén, en la Patagonia Argentina, específicamente en las inmediaciones de la ciudad de Centenario, donde una situación de contaminación alarmante ha encendido las alertas de vecinos, funcionarios y ambientalistas. Un problema que se gesta en una planta de tratamiento y que desemboca, literalmente, en uno de los cursos de agua más importantes de la región.

- El Foco del Problema: Una Planta de Tratamiento en Obras
- La Voz de Alerta: Vecinos y Funcionarios en Acción
- Los Números No Mienten: Evidencia Científica de la Contaminación
- Impacto Ambiental y Riesgos para la Salud Pública
- Preguntas Frecuentes sobre la Contaminación del Río
- Conclusión: Un Llamado a la Acción Urgente
El Foco del Problema: Una Planta de Tratamiento en Obras
El origen de esta crisis ambiental se encuentra en la Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales (PTEC) de Centenario. La planta, crucial para la sanidad de la ciudad, se encuentra en un proceso de remodelación desde marzo de 2022. Durante este período, se otorgó una autorización para verter líquidos al río, con la condición de que estos recibieran un tratamiento previo de clorificación para minimizar su impacto bacteriológico.
Sin embargo, la realidad parece ser muy diferente. Las denuncias y los análisis posteriores sugieren que lo que se está vertiendo al río Neuquén son líquidos cloacales crudos, sin el tratamiento adecuado. La empresa responsable de la obra, Codam SA, y el municipio se encuentran en el centro de la controversia, mientras los plazos de finalización de la obra, originalmente previstos para octubre de 2022, se han extendido, prolongando la agonía del río.
La Voz de Alerta: Vecinos y Funcionarios en Acción
La situación no pasó desapercibida para los habitantes de la zona. Vecinos del sector sur de Centenario, cansados de la inacción y preocupados por la salud del río y la suya propia, decidieron tomar cartas en el asunto. No solo hallaron y documentaron los caños que vertían los desechos directamente al curso de agua, sino que también tomaron muestras y las enviaron a un laboratorio privado para su análisis. Los resultados fueron devastadores.
Paralelamente, desde el ámbito político, el diputado provincial Lucas Castelli y la concejal Valeria Garay se hicieron eco del reclamo. Se solicitó un pedido de informes al Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y a la Subsecretaría de Ambiente, llevando la problemática al seno de la Legislatura de Neuquén. La acción ciudadana fue el catalizador que obligó a las autoridades a enfrentar una realidad que, hasta entonces, parecía fluir sin control.
Los Números No Mienten: Evidencia Científica de la Contaminación
El informe del laboratorio solicitado por los vecinos fue contundente y confirmó las peores sospechas. Los análisis arrojaron la presencia de bacterias coliformes en niveles que superaban hasta 150 veces los valores permitidos por la normativa vigente.
Las bacterias coliformes son un indicador de contaminación fecal. Su presencia en el agua señala que el recurso ha estado en contacto con heces de humanos o animales, y por lo tanto, puede contener patógenos peligrosos causantes de enfermedades como gastroenteritis, fiebre tifoidea o cólera. Un informe de la propia Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia confirmó estas falencias en el funcionamiento de la planta, reconociendo una "consecuente afectación al curso de agua receptor".
Tabla Comparativa de Contaminación
| Parámetro Bacteriológico | Límite Permitido (Referencia) | Valor Encontrado (Muestra) | Nivel de Alerta |
|---|---|---|---|
| Coliformes Totales (NMP/100ml) | ~3 NMP | 460 NMP | Extremadamente Alto |
*NMP: Número Más Probable, una unidad de medida para estimar la concentración de microorganismos. Los valores son aproximados basados en la información de prensa.
Impacto Ambiental y Riesgos para la Salud Pública
Un vertido de esta magnitud tiene consecuencias devastadoras que van más allá de un mal olor o un aspecto desagradable del agua. Los vertidos cloacales sin tratar provocan un proceso conocido como eutrofización, donde el exceso de nutrientes (nitrógeno y fósforo) causa una proliferación masiva de algas. Al morir, estas algas son descompuestas por bacterias que consumen el oxígeno disuelto en el agua, creando "zonas muertas" donde peces y otras formas de vida acuática no pueden sobrevivir.

Para la población, los riesgos son directos. El río Neuquén es un espacio de recreación para miles de personas, especialmente en verano. El contacto con agua contaminada puede causar infecciones en la piel, oídos y ojos, además de las enfermedades gastrointestinales ya mencionadas si se ingiere accidentalmente. La salud pública está en juego, y la contaminación amenaza con convertir un recurso natural invaluable en un foco de enfermedades.
Preguntas Frecuentes sobre la Contaminación del Río
¿Qué son exactamente las bacterias coliformes?
Son un grupo de bacterias que se encuentran comúnmente en el ambiente y en los intestinos de los animales de sangre caliente, incluidos los humanos. Si bien no todas son dañinas, se utilizan como un indicador de que el agua puede estar contaminada con materia fecal y, por lo tanto, con otros microorganismos patógenos peligrosos.
¿Quién es el responsable de esta situación?
La responsabilidad es compartida. Por un lado, el Municipio de Centenario, como operador de la planta. Por otro, la empresa Codam, encargada de la remodelación. A su vez, los organismos de control provinciales como el EPAS y la Subsecretaría de Recursos Hídricos tienen el deber de fiscalizar y garantizar que los vertidos cumplan con la normativa, incluso durante una obra.
¿Qué acciones se están tomando para solucionarlo?
Tras las denuncias, la Subsecretaría de Recursos Hídricos instó al EPAS y al municipio a regularizar la situación. El representante de Neuquén en la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) inició negociaciones para que la empresa cese los vertidos directos. Sin embargo, la solución definitiva y sostenible es la finalización y puesta en marcha de la planta de tratamiento remodelada.
¿Es seguro bañarse o pescar en esa zona del río Neuquén?
Con los niveles de contaminación reportados, es altamente desaconsejable cualquier tipo de actividad recreativa que implique contacto directo con el agua en la zona afectada, aguas abajo de la planta de Centenario. El riesgo de contraer enfermedades es elevado.
Conclusión: Un Llamado a la Acción Urgente
El caso del río Neuquén es un doloroso recordatorio de la fragilidad de nuestros ecosistemas y de la importancia de una gestión responsable de los residuos. No se trata solo de un problema ambiental, sino de una crisis de salud pública y de un fallo en la responsabilidad institucional. La acción ciudadana ha sido fundamental para sacar a la luz este desastre, pero ahora la pelota está en el tejado de las autoridades. Es imperativo que se aceleren las obras de la planta de tratamiento, se implementen medidas de mitigación inmediatas y se sancione a los responsables. El río Neuquén no puede esperar más; su recuperación es la recuperación de un patrimonio vital para todos.
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