05/11/2014
El anuncio del fin de la explotación a cielo abierto de Minera Bajo La Alumbrera, uno de los yacimientos más grandes de Argentina, no trae consigo un suspiro de alivio, sino una profunda y justificada preocupación. Durante más de dos décadas, la promesa de desarrollo y prosperidad ha quedado opacada por una sombra tóxica que se extiende por Catamarca, Tucumán y provincias vecinas. El cese de actividades no borra el pasado; por el contrario, destapa un pasivo ambiental de magnitudes colosales, cuyas consecuencias recaerán sobre las generaciones futuras. La pregunta que resuena en toda la región no es qué pasará cuando se vayan, sino cómo se podrá remediar el daño ya hecho, un daño que ha sido denunciado, documentado y finalmente, sentenciado por la justicia.

El Origen del Desastre: ¿Cómo Contamina una Mina?
Para entender la magnitud del problema, es crucial conocer el funcionamiento de La Alumbrera y sus múltiples frentes de impacto ambiental. La explotación de cobre, oro y molibdeno a cielo abierto es un proceso inherentemente invasivo. Según Fredy Carbonel, del grupo ambiental Pro Eco, los efectos negativos son vastos y complejos. En primer lugar, la operación requiere la extracción masiva de agua del Campo del Arenal, alterando los acuíferos y el equilibrio hídrico de una región semiárida.
Sin embargo, el impacto más visible y denunciado proviene de las voladuras, las explosiones controladas para fracturar la roca. Estas explosiones liberan a la atmósfera enormes cantidades de polvo cargado con partículas minerales. Este polvo no se queda en el sitio; viaja con el viento y, al combinarse con la humedad del aire, provoca lo que se conoce como microlluvias ácidas. Este fenómeno precipita sustancias tóxicas sobre grandes extensiones de terreno, afectando suelos, cultivos, ganado y fuentes de agua potable en todo el noroeste argentino.
El punto más crítico de la contaminación es el vertido de efluentes industriales. La empresa fue acusada formalmente de contaminar la cuenca Salí-Dulce, una de las más importantes de la región, con el lanzamiento de metales pesados. Este hecho no es una mera suposición de los grupos ecologistas; llevó al procesamiento de uno de los gerentes corporativos de la minera, Raúl Mentz, por parte de la Justicia Federal, marcando un hito en la lucha contra la impunidad ambiental.
La Batalla Judicial: Un Fallo Histórico Contra la Impunidad
La historia de la lucha contra La Alumbrera es también una historia de perseverancia ciudadana. En 2007, los hermanos Carlos y Antonio Aranda, ambos médicos, iniciaron una demanda que se convertiría en un caso emblemático. Apoyados por ONGs y vecinos, presentaron informes toxicológicos irrefutables que demostraban la presencia de cobre, selenio (un mineral radiactivo) y mercurio en el río Vis-Vis de Catamarca, provenientes de los diques de cola de la minera.
El camino judicial fue largo y arduo. En una primera instancia, la justicia desestimó la denuncia, argumentando una supuesta falta de vínculo físico entre la fuente de contaminación y las propiedades de los demandantes. Pero los hermanos Aranda no se rindieron. Apelaron la decisión, y la Cámara Federal de Tucumán finalmente les dio la razón, reconociendo el perjuicio ambiental causado por la empresa.
El juez Eduardo Dip Tártalo, del Centro Judicial Concepción, dictó una sentencia ejemplar: Minera La Alumbrera fue declarada responsable y condenada a pagar un resarcimiento de 5 millones de pesos por daño material y moral, y, lo que es más importante, a sanear el ecosistema afectado. “La sentencia es clarísima: minera Alumbrera contamina. Es un fallo histórico y sienta una jurisprudencia histórica en nuestro país”, celebró Carlos Aranda. Por primera vez, un tribunal provincial condenaba a la gigante minera por daños ambientales, abriendo una puerta de esperanza para futuras demandas y para la rendición de cuentas.
Detrás de los expedientes judiciales y los informes técnicos, se encuentran las historias de vida de las comunidades afectadas. El pueblo de Vis-Vis, ubicado a solo 3 kilómetros del dique de colas, ha sido el epicentro del drama humano. Los vecinos vieron cómo su río, fuente de vida y sustento, se convertía en un vehículo de enfermedad y muerte. Se reportó un alarmante incremento en los casos de cáncer y hepatitis, siendo el más desgarrador el de una niña de 13 años que falleció tras sufrir prolongadas diarreas y una drástica pérdida de peso, síntomas compatibles con la intoxicación por metales pesados.
La contaminación no solo enfermó a la gente, sino que también destruyó su principal fuente económica. La tierra y el agua contaminadas hicieron imposible la agricultura y la ganadería. Muchos pobladores, despojados de su medio de vida, se vieron forzados a una migración dolorosa, abandonando sus hogares y sus raíces para buscar un futuro en otro lugar.
Sergio Martínez, de la asamblea de Andalgalá, resume el sentimiento de desilusión que carcome a la región: “En 1995, cuando comenzó la construcción de la Alumbrera, aplaudíamos, pensábamos que era una suerte de reparación histórica para estos lugares. La cuestión es que ahora estamos igual pero contaminados, con gente forzada a la migración, enfermos y producciones alteradas”. La promesa de progreso se transformó en una pesadilla de negligencia y abandono.
Promesas vs. Realidad: El Balance de La Alumbrera
| Aspecto | Promesa de la Minería | Realidad del Impacto |
|---|---|---|
| Desarrollo Económico | Inversión, crecimiento y prosperidad para la región. | Beneficios concentrados, destrucción de economías locales (agricultura, ganadería) y migración forzada. |
| Cuidado Ambiental | Minería responsable con los más altos estándares de seguridad. | Contaminación probada de ríos con metales pesados, microlluvias ácidas y alteración de acuíferos. |
| Salud Pública | Mejora de la calidad de vida de las comunidades aledañas. | Incremento de enfermedades graves como cáncer y hepatitis. Impactos directos en la salud de la población. |
| Cumplimiento Legal | Operación en estricto cumplimiento de la ley. | Condenas judiciales por contaminación, investigaciones por contrabando y denuncias por operar bajo leyes locales más permisivas. |
El Futuro Incierto: ¿Cierre Definitivo o Continuidad Tóxica?
Paradójicamente, cuando la vida útil del yacimiento parecía llegar a su fin, una decisión gubernamental cambió el panorama. La empresa, operada por la suiza Glencore y las canadienses Goldcorp y Yamana Gold, había anunciado el cierre debido a la baja internacional en el precio de los metales. Sin embargo, la eliminación de las retenciones a la minería por parte del Gobierno Nacional y la mejora del tipo de cambio generaron un "efecto positivo en la estructura de costos", según sus propios directivos. Esto llevó a la compañía a reevaluar la extensión de su estadía en Argentina.
Esta noticia genera una enorme incertidumbre. ¿Qué pasará con los planes de cierre y remediación ambiental? ¿Continuará la contaminación que ya ha sido probada por la justicia? La falta de controles efectivos, señalada incluso por la Auditoría General de la Nación (AGN) que reportó que la Secretaría de Minería no había cumplido con su trabajo de fiscalización, agrava aún más la situación. La comunidad se enfrenta a la posibilidad de que el legado tóxico no solo no sea limpiado, sino que continúe creciendo.
Preguntas Frecuentes sobre el Caso Alumbrera
¿Qué metales pesados arrojó La Alumbrera?
Según las denuncias y los informes toxicológicos que sustentaron el fallo judicial, la minera vertió desechos con altas concentraciones de cobre, selenio (un mineral radiactivo) y mercurio, entre otros elementos tóxicos.
¿Cuál fue la principal cuenca hidrográfica afectada?
La principal afectada es la cuenca Salí-Dulce. La contaminación comienza en el río Vis-Vis de Catamarca y se extiende a través de los ríos Chico, Medinas, Gastona y Pueblo Viejo, llegando hasta el dique “El Frontal” en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero.
¿Hubo una condena judicial firme contra la empresa?
Sí. La Cámara Federal de Tucumán emitió un fallo histórico que confirmó la responsabilidad de la empresa en la contaminación, ordenando un resarcimiento económico y, fundamentalmente, la obligación de sanear el área ambiental afectada. Este fallo sentó un precedente vital en la legislación ambiental argentina.
¿Por qué se habla de complicidad de los gobiernos locales?
Ambientalistas y denunciantes señalan que la empresa se benefició de una legislación local en Tucumán que era más permisiva que la ley nacional de protección ambiental para el vertido de sus efluentes industriales, lo que sugiere una falta de rigor o una complicidad por parte de las autoridades de turno.
¿La mina ya cerró definitivamente?
Aunque su cierre estaba planeado debido a factores económicos, recientes cambios en la política nacional, como la eliminación de retenciones a la minería, han hecho que la empresa reconsidere extender sus operaciones. El futuro del yacimiento y de su pasivo ambiental es, por lo tanto, incierto.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Minera La Alumbrera: Un Legado de Contaminación puedes visitar la categoría Contaminación.
