En el vasto y majestuoso altiplano andino, donde los picos nevados rozan el cielo y el viento susurra leyendas milenarias, florece una de las expresiones culturales más ricas y profundas de Sudamérica: la cultura aymara. Su lengua, hablada por casi dos millones de personas en Bolivia, Perú, Chile y Argentina, no es solo un medio de comunicación, sino un vehículo para una cosmovisión única, íntimamente ligada a la tierra. Una de las formas más sublimes en que esta visión del mundo se manifiesta es a través de la poesía. Hoy nos adentramos en este universo literario de la mano de uno de sus más grandes exponentes contemporáneos, el poeta boliviano Clemente Mamani Laruta, para descubrir cómo la naturaleza no es solo un tema, sino el alma misma de sus versos.
Poemas del aymara Clemente Mamani Laruta. Pintura de Mamani Mamani Crear en Salamanca tiene el privilegio de publicar, por vez primera, cuatro poemas escritos en aymara y por el traducidos, que han sido enviados especialmente por el poeta boliviano Clemente Mamani Laruta (Catavi Bajo, La Paz, 1960).
Clemente Mamani Laruta: El Guardián de la Palabra Aymara
Para comprender la poesía, primero debemos conocer al poeta. Clemente Mamani Laruta, nacido en Catavi Bajo (La Paz, 1960), es mucho más que un escritor; es un gestor cultural, un educador y un comunicador que ha dedicado su vida a la preservación y difusión de su herencia aymara. Su formación es un reflejo de su compromiso: estudió Lenguaje y Estudios Sociales en la emblemática Escuela Normal de Warisata, un pilar de la educación intercultural bilingüe en Bolivia. Posteriormente, se especializó en Comunicación Social en la Universidad Católica Boliviana y profundizó sus conocimientos con un diplomado en Etnología Andina en la FLACSO.
Su trayectoria lo ha llevado a explorar la radiodifusión educativa en Ecuador y a obtener una Licenciatura en Educación Intercultural Bilingüe. Su trabajo en Radio ‘San Gabriel’ como guionista de cuentos y leyendas en aymara ha sido fundamental para mantener viva la tradición oral. Entre sus publicaciones, destaca su Antología de Poesía Aymara (1993), una obra clave para la literatura en lenguas originarias. Su labor fue reconocida en 2008 con el Premio Nacional a la Gestión Cultural Gunnar Mendoza, un testimonio de su invaluable aporte a la cultura boliviana.
La Naturaleza como Protagonista: Análisis de su Obra
La poesía de Mamani Laruta, escrita originalmente en aymara y traducida por él mismo al español, nos abre una ventana a la cosmovisión andina. En sus versos, la tierra, las montañas, la nieve y los animales no son meros elementos de un paisaje, sino seres vivos, activos y dotados de espíritu. Analicemos algunos de sus poemas para comprender esta profunda conexión.
Los poemas son versos que pueden salirse de las reglas de la métrica, el ritmo y la rima. Por otro ladao la lengua aymara es hablada en Bolivia, Perú, Chile y Argentina. ALgunos ejemplos de poemas son los siguientes. Estos poemas son una recopilación de Esteban Quispe Alanoca. jarphimaru uywastaxa. chhijchhina, thayana, khununa asut´ita.
EL SUSPIRO DE LA NIEVE (KHUNUNA SAMAQIWIPA)
Es dable alejarnos de la fiesta llegando a los espacios de la propia naturaleza. Ahí el cerro vibra mediante su corazón sonoro, haciendo hablar a las piedras congeladas y suavizando la furia de las nubes celosas. La montaña esta vestidas de glaciar. El color de la nieve está buscando alentar el cántico de los danzarines. Hasta el azulado de nuestros adoratorios lo va exhibiendo en blanco parecido. Escuchando bien concentrado se percibe el suspiro de la nieve. Interrumpiendo el paso de las almas vas movilizando sueños nocturnos, colocando el aksu de nieve a la sirina. A todos de blanco los vas enalteciendo, los pobladores muy admirados piensan que eres mixtura natural. Nieve, tu suspiro va helando mi anhelo, transformando la nieve en cumbre de nevado.
En este poema, la naturaleza es una entidad sagrada y activa. El cerro (apachita) tiene un "corazón sonoro", las piedras hablan y la nieve "suspira". No es una descripción pasiva, sino una interacción espiritual. La nieve no solo cubre, sino que "enaltecce", "alienta" y participa en la vida ritual de la comunidad ("el cántico de los danzarines"). Esta personificación revela una relación de respeto y comunicación directa con el entorno.
MIRADA (UÑTAWI)
Las mariposas a gusto realizan sus actividades, haciendo cosquillas caprichosamente a la tierra, observando las envolturas que van a florecer, para hacer bailar a las sombras de verdor, y hacer cantar a los resentidos. Tu mirada a todos va visitando, después dando vueltas los picaflores ambiciosos, absorbiendo el néctar de las flores el celaje desea soltar lágrimas de aguacero para mojar los sequedales. El kirkinchu convierte su espalda en cerro lítico, haciendo cantar gratuitamente huayños. Restallando el sentimiento de las kantutas, los águilas están contando los pajonales apresurando a los arácnidos comunicadores. Cómo puede ser posible este inolvidable mirar. Junto con los pututos y las hondas. aparece el conflicto interminable, Esperando el coraje de las vicuñas, Escuchando la convocatoria de los jaguares.
Esto quiere decir que, en esta muestra de niños aymara y no aymara, se estarían generando zonas de contacto -'spaces in between' (Bhabha) o 'interfases entre sistemas' (Temple et al., 2003) entre diferentes prácticas o ámbitos culturales (De Munter, 2007).
"Mirada" es un tapiz tejido con la vida del altiplano. Cada ser, desde la mariposa hasta el jaguar, tiene un propósito y una acción que influye en el todo. El kirkinchu (armadillo) se mimetiza con el paisaje hasta convertirse en un "cerro lítico", y las águilas son contadoras de pajonales. Esta visión holística, donde cada elemento está interconectado, es fundamental en el pensamiento andino. La mirada del título no es solo humana; es la mirada de la propia vida, del cosmos, que observa y participa en este baile interminable.
FLOR DE SANK’AYU (SANK’AYU PANQARA)
Digna flor de sank’ayu Asustas a la heladas vagabundas gestando el floral del lumasa con información, haciendo florecer corolas de lectura abierta Señalizando los caminos con tu mirada. En los espacios del qullana vigilas el tiempo tus admirables envolturas verdes, has sido fortalecido por el trazado del viento asustando a los delicados dubitantes con el ardor de la demasía de tus espinares Soñando con los cactus Alientas el anhelo de los labriegos, tu benigno llanto bendito va estableciendo en mi piel los colores obedeciendo la tradición de la luna llena. Respetable flor de sanq’ayu Conllevas el significado del tiempo espacio y todo. Espléndida estrella verde resplandeciente. Multiplicas el reflejo plateado de la luna, para que tu tengas espinas de cristal.
El poema a la flor de Sank'ayu, un cactus andino, la eleva a una categoría casi divina. No es solo una planta; es una guardiana que "vigila el tiempo", "señaliza los caminos" y "conlleva el significado del tiempo espacio y todo". Su existencia está ligada a los ciclos cósmicos (la luna llena) y a la vida humana (alienta a los labriegos). Este poema es un ejemplo perfecto de cómo en la cultura aymara, la flora y la fauna son portadoras de un conocimiento profundo y sagrado, una manifestación tangible de la Pachamama.
Poemas del aymara Clemente Mamani Laruta. Pintura de Mamani Mamani Crear en Salamanca tiene el privilegio de publicar, por vez primera, cuatro poemas escritos en aymara y por el traducidos, que han sido enviados especialmente por el poeta boliviano Clemente Mamani Laruta (Catavi Bajo, La Paz, 1960).
Tabla Comparativa de Visiones del Mundo
Para ilustrar mejor la diferencia entre la percepción occidental común y la cosmovisión aymara reflejada en la poesía, podemos usar la siguiente tabla:
Concepto
Visión Occidental Convencional
Visión Aymara (reflejada en la poesía)
Montaña
Formación geológica, recurso o paisaje para admirar.
Ser vivo y sagrado (Apachita, Qullu), espíritu protector con corazón y voz.
Nieve
Fenómeno meteorológico, agua en estado sólido.
Entidad activa que suspira, purifica, transforma y participa en rituales.
Animales
Parte de la fauna, a menudo vistos en términos de utilidad o como especies a conservar.
Mensajeros, símbolos de fuerza y coraje, parte integral y consciente del cosmos.
Plantas
Recurso natural, alimento, medicina o decoración.
Seres sabios, guardianes del tiempo y el conocimiento, conectados a los ciclos cósmicos.
La Poesía como Afirmación de la Identidad
Más allá de la descripción de la naturaleza, la poesía aymara es un acto de afirmación cultural. Es un testimonio de la fuerza y la resiliencia de una identidad moldeada por el paisaje andino. Habla con orgullo de ser aymara, de sentir la conexión con la tierra y de llevar en la sangre la sabiduría de los ancestros. En un mundo globalizado que tiende a homogeneizar las culturas, voces como la de Clemente Mamani Laruta son faros que nos recuerdan la importancia de la diversidad y la riqueza de las lenguas y saberes originarios. Su obra es un puente que permite a personas de otras culturas asomarse a la profundidad del pensamiento andino, fomentando el respeto y la valoración de una herencia invaluable.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es el principal autor de los poemas aymaras presentados?
Los poemas citados y su traducción al español fueron escritos por el poeta, educador y gestor cultural boliviano Clemente Mamani Laruta, una de las voces más importantes de la literatura aymara contemporánea.
¿Qué temas son centrales en la poesía aymara?
Los temas recurrentes son la conexión íntima con la naturaleza (Pachamama), la espiritualidad, la vida comunitaria, la identidad cultural, el amor y la sabiduría ancestral. La naturaleza no es un fondo, sino un protagonista.
son poemas aymaras que describe a la naturaleza. nayawa pampa jilatatxa. Lupinsa qaqsuta. Liqiliqita wallpani. soy yo el hermano campesino. mis gallinas son las aves centinelas. apu inti sansana usuntayatatwa. llamp'u q'uma k'iluajasti qullu patxankanawa. Arumanthisti k'uchisia, ukata jayp'urusti llakisia.
¿Por qué la naturaleza se describe como un ser vivo en estos poemas?
Porque se basa en la cosmovisión andina, donde todos los elementos del universo están interconectados y vivos. Los seres humanos no son dueños de la naturaleza, sino parte de ella. Los cerros, ríos y plantas son considerados entidades con espíritu y voluntad.
¿En qué países se habla el idioma aymara?
El aymara es hablado principalmente en el occidente de Bolivia y en el sur del Perú. También existen comunidades aymara-hablantes en el norte de Chile y en el noroeste de Argentina.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Poesía Aymara: La Voz de la Naturaleza Andina puedes visitar la categoría Ecología.