14/12/2016
En el corazón de la majestuosa Cordillera de los Andes, en la frontera entre Chile y Argentina, se gestó uno de los conflictos socioambientales más emblemáticos de las últimas décadas: el proyecto minero Pascua Lama. Lo que fue presentado como una promesa de prosperidad y desarrollo, se convirtió en una cruda batalla por la defensa del agua, los glaciares y la vida de comunidades enteras. La historia de Pascua Lama es una lección sobre los límites de la explotación de recursos y el poder de la resistencia ciudadana frente a la negligencia corporativa y estatal. Este no es solo el relato de una mina, sino el de un ecosistema frágil puesto en jaque y el de una comunidad que se alzó para proteger su herencia más preciada: el agua.

¿Qué fue el Proyecto Pascua Lama?
Impulsado por la gigante minera canadiense Barrick Gold, a través de su filial Compañía Minera Nevada S.A., Pascua Lama fue un megaproyecto de minería a cielo abierto diseñado para extraer oro, plata y cobre. Su particularidad y, a la vez, su mayor punto de conflicto, era su ubicación: a más de 4,500 metros sobre el nivel del mar, justo debajo de los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza. Estos cuerpos de hielo, aunque pequeños en la inmensidad de los Andes, son reservas hídricas fundamentales que alimentan las cuencas de los valles, especialmente el vital Valle del Huasco en la región chilena de Atacama.
El proyecto tenía un carácter binacional, con un 75% de las operaciones planificadas en territorio chileno y el 25% restante en Argentina. Esta característica fue posible gracias al Tratado de Integración y Complementación Minera firmado por ambos países en 1997, un acuerdo que facilitó la logística de una faena transfronteriza de esta magnitud, pero que también abrió la puerta a un desastre ambiental sin precedentes.
El Corazón del Conflicto: Glaciares, Agua y Comunidades
La oposición a Pascua Lama no surgió de la nada. Se fundamentó en preocupaciones científicas y vivenciales sobre los impactos irreparables que la minería a esta escala y en un entorno tan delicado podría causar. Los tres pilares del conflicto fueron:
1. La Destrucción de Glaciares
Los glaciares son mucho más que hielo; son ecosistemas complejos y reguladores hídricos vitales. Desde la etapa de exploración, antes incluso de la construcción a gran escala, el daño fue catastrófico. Informes y fotografías comparativas, financiados incluso por la propia minera, revelaron que las actividades de perforación, excavación y construcción de caminos destruyeron más del 62% del glaciar Toro I, el 71% del Toro II y el 70% del Esperanza. Estimaciones posteriores sugieren que el daño total superó el 90%.
Además de la remoción física, el polvo generado por las operaciones se depositó sobre las superficies blancas de los glaciares. Este polvo oscuro redujo su albedo, es decir, su capacidad para reflejar la luz solar. Como resultado, los glaciares absorbieron más calor, acelerando su derretimiento de forma dramática. La promesa inicial de Barrick de "no tocar" los glaciares se convirtió en una mentira evidente.
2. La Contaminación del Agua
El yacimiento mineral se encuentra directamente sobre las fuentes que dan origen al río Chollay, afluente principal del río Tránsito, que a su vez alimenta al río Huasco. Este sistema hídrico es la arteria vital para más de 75,000 personas y para la agricultura del valle. La principal amenaza era el drenaje ácido de roca: cuando los minerales sulfurosos de la roca removida entran en contacto con el aire y el agua, generan ácido sulfúrico, que disuelve metales pesados y contamina las fuentes de agua, haciéndolas tóxicas para el consumo humano y el riego. De hecho, uno de los cargos de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) fue precisamente la contaminación del río Estrecho por descargas de aguas ácidas.

3. El Impacto en las Comunidades Indígenas
Los principales y más directos afectados fueron los miembros de la comunidad indígena Diaguita Huascoaltina. El proyecto se emplazó en sus territorios ancestrales, amenazando no solo su sustento material, basado en la agricultura y la ganadería dependientes del agua limpia del valle, sino también su cosmovisión y su conexión espiritual con la tierra. Su lucha fue un pilar fundamental en la resistencia contra el proyecto, llevando su causa a instancias legales nacionales e internacionales.
Cronología de la Lucha y la Caída
La historia de Pascua Lama es una larga secuencia de aprobaciones polémicas, incumplimientos sistemáticos y una batalla legal que duró años.
- 1997-2001: Se firman los tratados binacionales y la Comisión Regional del Medioambiente de Atacama (COREMA) aprueba un primer Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que incluía la insólita medida de remover partes de los glaciares. La fuerte oposición pública obligó a postergarlo.
- 2006: Se aprueba un nuevo EIA con más de 400 condiciones, donde Barrick Gold se comprometía explícitamente a no intervenir los glaciares. Ese mismo año, el gobierno argentino da luz verde a su parte del proyecto.
- 2012: Un informe de la Dirección General de Aguas (DGA) de Chile confirma el daño a los glaciares por la acumulación de polvo, evidenciando el incumplimiento de los compromisos ambientales.
- 2013: La situación se vuelve insostenible. La SMA abre un proceso sancionatorio y la justicia chilena ordena la suspensión de la construcción por graves faltas a la normativa ambiental. Entre 2013 y 2015, la SMA formuló 33 cargos en contra del proyecto.
- 2018: En un hito histórico, la SMA decreta la clausura definitiva del proyecto en el lado chileno, imponiendo una multa millonaria por infracciones graves y reiteradas. El Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta ratifica la decisión.
- 2019: Barrick Gold anuncia oficialmente que abandona el proyecto, citando "factores externos" y "cambios en el mercado", aunque la presión social y las sanciones legales fueron determinantes.
- 2020: El Primer Tribunal Ambiental confirma por segunda vez el cierre definitivo y una multa de 7 mil millones de pesos chilenos. Barrick Gold, finalmente, decide no apelar, sellando el destino de Pascua Lama en Chile.
Tabla Comparativa: Promesas vs. Realidad
| Promesa de Barrick Gold / Autoridades | Realidad del Impacto Ambiental |
|---|---|
| Protección de los glaciares. El proyecto no removería hielo ni glaciares. | Destrucción de más del 90% de los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza por acción directa y contaminación por polvo. |
| Manejo y control de la calidad del agua para no afectar el Valle del Huasco. | Contaminación de afluentes con drenaje ácido, poniendo en riesgo toda la cuenca del río Huasco. |
| Cumplimiento estricto de las más de 400 condiciones de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA). | Incumplimientos graves y reiterados que llevaron a 33 cargos formulados por la SMA y la clausura definitiva del proyecto. |
| Desarrollo económico y prosperidad para la región de Atacama. | Deterioro de la agricultura local, conflicto social y un legado de daño ambiental que perdurará por décadas. |
El Legado de Pascua Lama
Aunque la clausura en Chile fue celebrada como una victoria histórica para el ecologismo y las comunidades locales, el legado de Pascua Lama es agridulce. Por un lado, el daño a los ecosistemas ya está hecho y la recuperación de los glaciares y las fuentes de agua es, en gran medida, irreversible. Por otro lado, este caso sentó un precedente fundamental en América Latina: demostró que la movilización ciudadana, la defensa legal y la fiscalización ambiental pueden detener a una de las corporaciones mineras más grandes del mundo.
Quedan, sin embargo, cabos sueltos. Las faenas en el lado argentino, conocidas como "Lama", siguen sujetas a la legislación de ese país y no han sido clausuradas formalmente. Además, la empresa ha enfrentado demandas colectivas de accionistas en el extranjero por tergiversar información medioambiental. La búsqueda de justicia completa aún no ha terminado.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué era exactamente el proyecto Pascua Lama?
Era un proyecto minero binacional (Chile-Argentina) de la empresa Barrick Gold para extraer oro, plata y cobre a cielo abierto en la alta cordillera de los Andes, ubicado directamente bajo glaciares que son reservas de agua cruciales.

¿Por qué se canceló el proyecto en Chile?
Se canceló debido a graves y reiterados incumplimientos de la normativa ambiental, que incluyeron la destrucción de glaciares, la contaminación de ríos con aguas ácidas y la falta de construcción de infraestructura de manejo de aguas comprometida. La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ordenó su clausura definitiva, la cual fue ratificada por los tribunales ambientales.
¿Qué pasó con los glaciares afectados?
Los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza sufrieron un daño severo e irreversible, perdiendo la mayor parte de su masa debido a la remoción de hielo y la aceleración del derretimiento causada por el polvo de las faenas mineras.
¿El proyecto está completamente cerrado?
El proyecto está cerrado definitivamente en el lado chileno. Sin embargo, las instalaciones y permisos en el lado argentino (proyecto "Lama") siguen vigentes bajo la jurisdicción de Argentina, aunque sin operaciones activas por el momento.
¿Quiénes fueron los principales afectados?
Los principales afectados fueron la comunidad indígena Diaguita Huascoaltina, cuyos territorios ancestrales fueron invadidos, y los más de 75,000 habitantes y agricultores del Valle del Huasco, cuya principal fuente de agua fue puesta en grave peligro.
En conclusión, el caso Pascua Lama trasciende la historia de una mina fallida. Es un recordatorio contundente de que el verdadero valor no reside en el oro que yace bajo la tierra, sino en el agua que fluye de las montañas y en la resiliencia de las comunidades que la defienden. Es una advertencia sobre los costos ocultos del extractivismo y una inspiración para la defensa del medio ambiente en todo el mundo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Pascua Lama: Crónica de un Desastre Ambiental puedes visitar la categoría Ecología.
