¿Quién fue el más destacado experto en la vida y obra de Schubert?

El Último Viaje de Franz Schubert

25/04/2015

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Franz Schubert es una de las figuras más paradójicas y conmovedoras de la historia de la música. Vivió apenas 31 años, una vida marcada por la lucha económica, la enfermedad y un reconocimiento limitado a un pequeño círculo de amigos en Viena. Sin embargo, tras su muerte, su genio fue redescubierto y aclamado por gigantes como Liszt, Schumann y Brahms, situándolo hoy en el panteón de los más grandes compositores. Su legado, de una belleza melancólica y una profundidad emocional sobrecogedoras, se condensa de manera especial en sus últimos años, cuando, consciente de su final, compuso su obra más oscura y personal: el ciclo de canciones Viaje de Invierno. Este artículo explora la vida de este genio inmortal y se adentra en la creación de su testamento musical.

¿Quién fue el más destacado experto en la vida y obra de Schubert?
Consultado el 8 de noviembre de 2020. Otto Erich Deutsch, trabajó en la primera mitad del siglo XX y fue probablemente el más destacado experto en la vida y obra de Schubert. Además del catálogo de obras de Schubert, recopiló y organizó gran cantidad del material sobre Schubert. Schubert, Franz; Deutsch, Otto Erich (1928).
Índice de Contenido

Un Genio Precoz en la Viena Imperial

Nacido el 31 de enero de 1797 en un suburbio de Viena, Franz Peter Schubert mostró un talento musical extraordinario desde niño. Su padre, un maestro de escuela, le dio sus primeras lecciones de violín, y su hermano mayor, de piano. Pronto, el joven Franz superó a todos sus maestros familiares. Su talento era tan evidente que Michael Holzer, su profesor de órgano y contrapunto, admitía conmovido que nunca había tenido un alumno igual y que, en realidad, Schubert ya sabía todo lo que él intentaba enseñarle. Su educación musical se formalizó a los once años al obtener una beca para el coro del Stadtkonvikt (Seminario Imperial), donde se sumergió en la música de Haydn, Mozart y, sobre todo, Beethoven, por quien desarrolló una admiración que duraría toda su vida. Fue allí donde también conoció a Joseph von Spaun, quien se convertiría en un amigo leal y en un apoyo fundamental, proveyéndole a menudo del papel pautado que el empobrecido Schubert no podía costear.

Los Años de Lucha y el Calor de la Amistad: Las Schubertiadas

Tras abandonar el seminario, Schubert intentó seguir los pasos de su padre como maestro de escuela, un trabajo que sentía como una monotonía aplastante. Su verdadera vocación era la composición, a la que dedicaba cada momento libre. En 1815, uno de sus años más prolíficos, llegó a componer más de 140 canciones (Lieder), incluyendo su famosa musicalización del poema de Goethe, Erlkönig (El rey de los elfos). Sin embargo, la publicación de sus obras era una batalla constante y los ingresos, escasos. La salvación de Schubert durante estos años no fue económica, sino social y artística. Gracias a amigos como Franz von Schober, quien lo invitó a vivir en su casa, pudo abandonar la enseñanza y dedicarse por completo a la música. En torno a su figura se formó un círculo de artistas, poetas y amantes de la música que se reunían para celebrar su obra. Estas reuniones íntimas pasaron a la historia como las Schubertiadas, veladas donde el barítono Johann Michael Vogl, otro de sus grandes defensores, interpretaba sus últimas canciones con el propio Schubert al piano. Este círculo de amigos fue el primer y más ferviente público del compositor, y su apoyo fue crucial para que su genio pudiera florecer en medio de la precariedad.

La Sombra de la Enfermedad y las Obras Maestras

Alrededor de 1822, la vida de Schubert dio un giro oscuro. Los síntomas de la sífilis, una enfermedad entonces incurable y devastadora, comenzaron a manifestarse. Esta terrible realidad impregnó su música de una nueva profundidad y una melancolía palpable. Fue en este periodo cuando compuso obras que mostraban una madurez asombrosa. La más emblemática es, sin duda, la Sinfonía en si menor, conocida universalmente como la Sinfonía inacabada. Dejó solo dos movimientos completos y el esbozo de un tercero, un misterio que ha fascinado a musicólogos durante siglos. ¿La dejó inconclusa por la irrupción de la enfermedad o porque consideró que en esos dos movimientos ya había expresado todo lo necesario? Sea cual sea la razón, la obra es una de las cumbres del repertorio sinfónico, un reflejo de su alma atormentada. La enfermedad no detuvo su creatividad; al contrario, pareció intensificarla. En una carta a un amigo, se describía a sí mismo como “el ser más infeliz y miserable del mundo”, un hombre cuyas esperanzas se habían desvanecido y para quien el amor y la amistad solo ofrecían dolor. Este sufrimiento se convirtió en la materia prima de su arte.

De la Esperanza a la Desesperación: Un Viaje Musical

El cambio en la perspectiva vital de Schubert se refleja claramente al comparar sus dos grandes ciclos de canciones basados en poemas de Wilhelm Müller. A continuación, una tabla comparativa que ilustra esta transformación:

CaracterísticaLa Bella Molinera (Die schöne Müllerin, 1823)Viaje de Invierno (Winterreise, 1827)
Tema PrincipalEl amor juvenil, la esperanza y el desengaño amoroso.El abandono, la soledad existencial, la desesperación y la cercanía de la muerte.
AtmósferaPrimaveral y optimista al inicio, se oscurece gradualmente.Invernal, desolada y sombría desde la primera nota.
ProtagonistaUn joven aprendiz de molinero, ingenuo y apasionado.Un caminante sin nombre, un alma errante que ha perdido toda esperanza.
DesenlaceEl protagonista encuentra consuelo en la muerte, ahogándose en el arroyo.No hay resolución. El ciclo termina con una pregunta abierta y la imagen de un organillero abandonado.

"Viaje de Invierno": Un Monólogo Hacia la Oscuridad

En 1827, un año antes de su muerte, Schubert descubrió un conjunto de poemas de Wilhelm Müller que resonaron profundamente con su estado de ánimo. El resultado fue Viaje de Invierno (Winterreise), un ciclo de 24 canciones que representa una de las cumbres del género Lied. No es simplemente una colección de canciones tristes; es un monodrama psicológico de más de una hora, un viaje sin retorno hacia la desolación. El protagonista, un amante rechazado, deambula por un paisaje helado que es un espejo de su alma. El frío, la nieve y la oscuridad no son solo elementos del paisaje, sino metáforas de su aislamiento y desesperanza.

Cuando Schubert presentó estas canciones a sus amigos, la reacción fue de estupor. Joseph von Spaun recordó que el compositor, con una voz cargada de emoción, les anunció: “Os voy a tocar un ciclo de canciones aterradoras; me han afectado más que ninguna otra”. Al terminar, sus amigos quedaron en silencio, impactados por el tono sombrío de la música. Solo su amigo Schober admitió que únicamente le había gustado una canción, "El Tilo" (Der Lindenbaum). La respuesta de Schubert fue profética: “A mí estas canciones me gustan más que todas las demás, y también llegarán a gustaros a vosotros”. Sabía que había creado algo único, una exploración sin concesiones de la angustia humana. El ciclo culmina con "El Organillero" (Der Leiermann), una de las canciones más desoladoras jamás escritas, donde el caminante encuentra a un viejo músico callejero, ignorado por todos, girando sin cesar la manivela de su organillo. La música se vuelve repetitiva, casi hipnótica, dejando al oyente con una sensación de vacío y una pregunta sin respuesta.

El Último Deber: Corrección y Muerte

La actividad creativa de Schubert en su último año de vida fue febril. Compuso obras maestras como el Quinteto para cuerdas en Do mayor y sus tres últimas sonatas para piano. Sin embargo, su salud se deterioraba rápidamente. En medio de fiebres, dolores y vómitos, su última tarea, su deber final como artista, fue la corrección de las pruebas de imprenta de la segunda parte de Viaje de Invierno. Hasta su último aliento, estuvo inmerso en su obra más personal y sombría.

¿Cuál fue la última tarea de Schubert en la vida?
5 La última tarea de Schubert en la vida fue la corrección de las pruebas para la 2ª parte de Winterreise, y sus pensamientos mientras corregían las de la última canción, "Der Leiermann", cuando su última enfermedad era demasiado evidente, solo se pueden imaginar.

Franz Schubert falleció el 19 de noviembre de 1828. La causa oficial fue fiebre tifoidea, pero es ampliamente aceptado que la sífilis fue el factor determinante. Su último deseo fue ser enterrado junto a Ludwig van Beethoven, el ídolo al que había admirado toda su vida. Su epitafio, escrito por el poeta Franz Grillparzer, resume perfectamente su legado: “El arte de la música ha enterrado aquí un preciado tesoro, pero esperanzas aún más espléndidas”. Schubert se fue demasiado pronto, pero su música, especialmente ese último y desolador viaje invernal, sigue resonando con una fuerza y una verdad que lo hacen eterno.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fue Franz Schubert?

Franz Schubert (1797-1828) fue un compositor austriaco de la última etapa del Clasicismo y las primeras del Romanticismo. A pesar de su corta vida, compuso más de 600 Lieder (canciones para voz y piano), así como sinfonías, música de cámara y obras para piano, convirtiéndose en uno de los compositores más importantes de la historia.

¿Qué es un "Lied"?

El Lied (plural: Lieder) es un término alemán para designar una canción. En el contexto de la música clásica, se refiere a una composición para voz solista con acompañamiento de piano, basada en un poema de alta calidad literaria. Schubert es considerado el maestro indiscutible de este género.

¿Por qué la "Sinfonía inacabada" no fue terminada?

No existe una razón definitiva. Algunas teorías sugieren que la interrupción se debió a su enfermedad, mientras que otras proponen que Schubert sintió que los dos movimientos eran musicalmente completos y autosuficientes. El manuscrito quedó en manos de un amigo y no fue estrenado hasta décadas después de su muerte.

¿Por qué "Viaje de Invierno" es considerada una obra tan sombría?

El ciclo explora temas de desolación, soledad existencial y desesperación sin ofrecer consuelo ni resolución. El paisaje invernal y desolado es un reflejo directo del estado psicológico del protagonista. La música utiliza tonalidades menores, ritmos monótonos y una armonía austera para crear una atmósfera de profunda angustia, reflejando el propio sufrimiento del compositor en sus últimos años.

¿De qué murió Schubert tan joven?

La causa oficial de su muerte a los 31 años fue fiebre tifoidea. Sin embargo, la mayoría de los historiadores coinciden en que su salud ya estaba gravemente debilitada por la sífilis, que había contraído unos seis años antes y que en esa época no tenía cura.

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