¿Cuál es el medio ambiente en Galicia?

Ríos de Galicia: Un patrimonio natural en peligro

10/05/2022

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Galicia, poéticamente descrita por Álvaro Cunqueiro como "el país de los diez mil ríos", es una tierra íntimamente ligada al agua. No solo es el país de dos mares, el Atlántico salado y el mar dulce de sus innumerables cauces fluviales, sino que posee cuatro veces más costa fluvial que marítima. Este inmenso patrimonio hídrico, fruto de un ciclo del agua directo y generoso, es mucho más que un simple recurso; es la arteria vital de su ecosistema, un pilar de su cultura y un factor primordial para la calidad de vida de sus gentes. Sin embargo, bajo esta aparente abundancia se esconde una realidad preocupante: nuestros ríos están enfermos, amenazados por la codicia, la negligencia y la contaminación.

¿Cuáles son los municipios afectados por la contaminación del río Santiago?
Un estudio desarrollado por académicos, sociedad civil y organizado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ) reveló que hay 149 localidades en los municipios de Poncitlán, Juanacatlán, El Salto y Tonalá que tienen afectación, desde baja hasta grave, por la contaminación en el Río Santiago.
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Un Ecosistema Abierto y Vulnerable

A diferencia de un lago o un mar, un río es un ecosistema abierto. No genera su propia materia orgánica a partir del sol, sino que depende directamente de la energía y los nutrientes que recibe del ecosistema terrestre que lo rodea, de su cuenca. Esta interdependencia lo hace extremadamente sensible a las agresiones externas. Los principales enemigos de los ríos gallegos son claros y persistentes: los vertidos contaminantes, la interrupción de sus flujos por las presas hidroeléctricas y la extracción desmedida de agua que los deja sin el caudal mínimo necesario para sustentar la vida que albergan.

Gobiernos que priorizan obras faraónicas sobre la conservación, empresas que ven los ríos como meros instrumentos de lucro y una parte de la ciudadanía que los utiliza como vertederos, están tejiendo una red de destrucción que amenaza con convertir estos cauces de vida en cloacas a cielo abierto. Es imperativo transitar hacia una nueva cultura del agua, una que se base en la sensibilidad, la gestión de la demanda, el ahorro y la conservación de su calidad como un bien preciado para las generaciones futuras.

La Sobreexplotación Hidroeléctrica: Cicatrices en el Agua

Durante décadas, los ríos de Galicia han sufrido una proliferación indiscriminada de aprovechamientos hidroeléctricos. Actualmente, existen 147 explotaciones que fragmentan y alteran los cauces. Las empresas concesionarias disfrutan de un negocio seguro, con contratos de explotación que, en su mayoría, se extienden por 75 años. De hecho, 44 de estas centrales tienen autorizaciones que no expirarán antes del año 2060, hipotecando el futuro de nuestros ríos por generaciones.

Mientras la demarcación de Galicia-Costa, gestionada por la Xunta, parece haber puesto un freno a nuevas concesiones, la amenaza persiste bajo la forma de proyectos de "repotenciación", que a menudo son macroampliaciones encubiertas. Peor es la situación en la demarcación Miño-Sil, de competencia estatal, donde decenas de nuevas solicitudes de minicentrales esperan aprobación. Proyectos como el embalse del Miño en Arbo o la gigantesca estación de bombeo que Iberdrola planea en los Cañones del Sil, amenazan con infligir un daño irreparable a zonas de altísimo valor ecológico y turístico. Se argumenta que es energía verde, pero se oculta el precio: la muerte de un ecosistema fluvial y la degradación irreversible de la calidad del agua.

El Negocio del Siglo

El desequilibrio es flagrante. Las compañías eléctricas pagan cantidades irrisorias, entre 10 y 20 millones de euros anuales, por el uso de un bien público como el agua, mientras obtienen beneficios que promedian los 1.000 millones de euros al año. El sistema de fijación de precios de la electricidad agrava la situación: la energía hidroeléctrica, con costes de producción bajísimos y presas amortizadas hace décadas, se cobra al precio de la energía más cara (producida con gas o carbón), inflando artificialmente los beneficios a costa de nuestro patrimonio natural.

Porcentaje de Río Destruido por Presas

La siguiente tabla muestra el desolador impacto de las presas en algunos de los ríos más emblemáticos de Galicia, un resumen que invita a la reflexión sobre el modelo energético y su coste ambiental.

RíoPorcentaje del Cauce Destruido
TAMBRE95 %
MIÑO90 %
VERDUGO88 %
EUME85 %
LANDRO75 %
EO65 %
ULLA55 %

Ríos que Mueren de Sed: El Incumplimiento del Caudal Ecológico

No solo las presas dañan los ríos, sino también la gestión de su caudal. El caudal ecológico, esa cantidad mínima de agua que por ley debe circular siempre por un cauce para mantener su ecosistema, es sistemáticamente incumplido. Organizaciones como Ríos con Vida han denunciado la desecación de tramos enteros en los ríos Miño, Sil, Castro, Eume y Xallas. No solo las grandes eléctricas son culpables; numerosas piscifactorías también extraen agua sin control, secando el lecho del río y bloqueando el paso de peces migratorios al no instalar las obligatorias escalas de remonte. El caso de la piscifactoría Tres Mares en el río Castro, que acumula denuncias durante más de 15 años por secar el río sin que se tomen medidas efectivas, es un ejemplo paradigmático de la impunidad con la que se opera.

Contaminación: Una Herida Abierta en el Paisaje Gallego

Se dice con tristeza que los ríos gallegos nacen limpios y desembocan sucios. Las cifras respaldan esta afirmación: según la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA), el 80% de los 30.000 kilómetros de cauces fluviales sufre algún tipo de contaminación. Estudios oficiales han detectado en los principales ríos la presencia de metales pesados como mercurio, zinc y plomo.

Las fuentes de esta polución son diversas:

  • Vertidos urbanos: Muchos núcleos rurales carecen de sistemas de depuración adecuados, vertiendo aguas fecales y residuales directamente al río. Los Ayuntamientos son, de hecho, los principales responsables de los vertidos.
  • Contaminación agrícola y ganadera: El exceso de nutrientes orgánicos procedentes de la actividad agropecuaria provoca la eutrofización de las aguas, generando amonio y fósforo que asfixian el ecosistema.
  • Vertidos industriales: A pesar de la normativa, la actividad industrial sigue siendo una fuente importante de contaminación química, con episodios de mortandad masiva de peces que se repiten cada año.

La dificultad para identificar el origen exacto de muchos vertidos provoca que la mayoría de las denuncias no terminen en sanción, perpetuando un ciclo de degradación que parece no tener fin.

Un Marco Legal Lento y una Respuesta Insuficiente

La Directiva Marco del Agua de la UE, que entró en vigor en el año 2000, exigía a los estados miembros la elaboración de planes de gestión de cuencas. España, y en particular Galicia, incumplió los plazos, lo que le valió un expediente por parte de la Comisión Europea. Esta lentitud administrativa refleja una falta de prioridad política a la hora de proteger uno de nuestros recursos más valiosos. Además, recientes modificaciones legislativas, como la que elimina la necesidad de estudios de evaluación ambiental para ciertos proyectos si ya existe un plan sectorial, abren la puerta a un coladero de actuaciones con grave impacto potencial, desde piscifactorías a nuevas minicentrales, sin el riguroso análisis que merecen.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuáles son los principales problemas de los ríos en Galicia?
Los tres problemas principales son la sobreexplotación por centrales hidroeléctricas que fragmentan su curso, la contaminación por vertidos urbanos, industriales y agroganaderos, y la desecación de tramos por el incumplimiento del caudal ecológico.

¿Por qué las centrales hidroeléctricas son tan perjudiciales?
Porque actúan como barreras físicas que impiden el movimiento de sedimentos y especies, alteran la temperatura y oxigenación del agua, y modifican drásticamente el régimen de caudales, afectando a todo el ecosistema fluvial y ribereño.

¿Qué es el caudal ecológico y por qué es importante?
Es la cantidad mínima de agua que debe fluir por un río para conservar de forma sostenible sus hábitats naturales y la vida que albergan (peces, invertebrados, vegetación de ribera, etc.). Es, literalmente, el agua necesaria para que el río no muera.

¿Quién es el principal responsable de la contaminación de los ríos gallegos?
Según los datos, los Ayuntamientos son los principales responsables debido a sistemas de saneamiento y depuración deficientes o inexistentes en muchos núcleos de población, lo que provoca vertidos directos de aguas residuales.

Es hora de exigir la paralización de nuevos asaltos hidroeléctricos, una revisión de las concesiones actuales y una política de tolerancia cero con la contaminación. La supervivencia de los ríos gallegos, y con ella una parte esencial de nuestra identidad, depende de ello.

Adiós, ríos; adios, fontes;
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:
non sei cando nos veremos.

Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,

prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento...

- Rosalía de Castro

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