¿Dónde se encuentran las vicuñas en Catamarca?

Vicuñas en Catamarca: Tesoro vivo de la Puna

07/10/2004

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En el corazón de los Andes, en los vastos y silenciosos paisajes de la Puna catamarqueña, habita un animal que es emblema de la resistencia y la belleza natural: la vicuña. Este elegante camélido, poseedor de una de las fibras más finas y cotizadas del mundo, ha recorrido un largo camino desde el borde de la extinción hasta convertirse en un ejemplo de conservación y aprovechamiento sostenible. Su historia en Catamarca es un testimonio de la profunda conexión entre la naturaleza, las comunidades ancestrales y los esfuerzos modernos para proteger nuestro patrimonio biodiverso.

¿Dónde se encuentran las vicuñas en Catamarca?
En Catamarca se las puede observar en Antofagasta de La Sierra, Fiambalá, norte de Santa María y norte de Belén. Barrionuevo cuenta que “la población de vicuñas se ha recuperado y Catamarca cuenta con una de las mayores densidades conocidas en Argentina.

La vicuña no es solo un animal; es un recurso, un símbolo cultural y un indicador de la salud de uno de los ecosistemas más frágiles del planeta. Acompañanos en este recorrido para descubrir dónde se encuentran, cómo viven y cuál es el secreto detrás de la recuperación de las poblaciones de vicuñas en la provincia de Catamarca, uno de los pocos lugares del mundo autorizados para trabajar y exportar su valioso vellón.

Índice de Contenido

Un Pasado al Borde de la Extinción

La historia de la vicuña está marcada por contrastes dramáticos. Se estima que antes de la llegada de los colonizadores, entre dos y tres millones de estos animales poblaban las altas mesetas andinas, desde el sur de Ecuador hasta el norte de Argentina y Chile. Para las culturas originarias, como los Incas, la vicuña era un animal sagrado. Su caza estaba regulada y su fibra, reservada para la nobleza. Las prácticas como el chaku, un sistema de arreo y esquila comunal, permitían un uso sostenible del recurso sin diezmar las poblaciones.

Sin embargo, con el paso de los siglos, la caza indiscriminada y sin control se convirtió en la principal amenaza. La demanda de su lujosa lana llevó a una masacre que diezmó sus números de forma alarmante. A mediados del siglo XX, la situación era crítica: se calcula que en todo el continente quedaban apenas entre 5,000 y 10,000 ejemplares en Perú, y menos de 2,000 repartidos entre Argentina, Chile y Bolivia. La especie estaba en peligro inminente de desaparecer.

El Esfuerzo de Conservación: Un Camino Hacia la Recuperación

La toma de conciencia sobre esta crítica situación impulsó una serie de medidas a nivel nacional e internacional que fueron clave para su salvación. Ya en 1825, Simón Bolívar dictó una de las primeras leyes para proteger a la especie. No obstante, los esfuerzos más significativos llegaron en la segunda mitad del siglo XX.

Según relata el biólogo Carlos Barrionuevo, Director de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Catamarca, un hito fundamental fue la firma del Convenio para la Protección y Conservación de la Vicuña en agosto de 1969, entre los gobiernos de Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Este acuerdo sentó las bases para una política de protección conjunta. En 1971, Argentina adhirió formalmente a través de la Ley Nacional 19.282, prohibiendo la caza y el comercio de sus productos. Poco después, en 1973, la creación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES) incluyó a la vicuña en su Apéndice I, la categoría de máxima protección que prohíbe su comercio internacional.

En Catamarca, el compromiso se materializó con la creación de la Reserva Provincial Natural de Vida Silvestre Laguna Blanca el 16 de Marzo de 1979. Este santuario natural, que en 1982 pasó a integrar la red mundial de Reservas de la Biosfera (MAB) de la UNESCO, se convirtió en un baluarte para la protección de la vicuña y su frágil hábitat.

Conociendo a la Vicuña: Biología y Comportamiento

La vicuña (Vicugna vicugna) es el más pequeño de los camélidos sudamericanos. Pertenece al grupo de los artiodáctilos, lo que significa que sus patas terminan en un número par de dedos. A diferencia de la llama y la alpaca, que fueron domesticadas, la vicuña, al igual que el guanaco, es una especie silvestre que vive en libertad en su hábitat natural: la Puna, a altitudes que oscilan entre los 3,000 y 5,000 metros sobre el nivel del mar.

Características Físicas y Subespecies

Un adulto puede pesar entre 40 y 55 kg y medir hasta 1,50 metros de altura. Su pelaje es de un característico color beige o marrón claro en el lomo, que se aclara en el cuello y se vuelve casi blanco en la zona ventral y las patas. Este denso pelaje está compuesto por fibras increíblemente finas, que crecen muy juntas para aislarlo del frío extremo, la lluvia y el viento de las alturas.

Se reconocen dos subespecies:

  • Vicuña del norte o peruana (Vicugna vicugna mensalis): De menor tamaño y con un característico mechón de pelo largo y blanco en el pecho.
  • Vicuña del sur (Vicugna vicugna vicugna): Es la que habita en Catamarca. Es ligeramente más grande, de un color más claro y carece del mechón pectoral.
CaracterísticaVicuña del Norte (V. v. mensalis)Vicuña del Sur (V. v. vicugna)
TamañoMás pequeñaLigeramente más grande
ColorMás oscuroMás claro
Mechón PectoralPresente (largo y blanco)Ausente
Distribución principalPerú, EcuadorArgentina, Chile, Bolivia

Organización Social y Reproducción

Las vicuñas son animales herbívoros con una estructura social bien definida. Se organizan en grupos familiares, compuestos por un macho dominante, varias hembras (de tres a cuatro) y sus crías. El macho es territorial y defiende su espacio de otros machos. Además, existen las tropas de machos solteros, que aún no han formado su propio harén. Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 2 años, mientras que los machos lo hacen entre los 3 y 5 años. Su período de gestación dura entre 10 y 11 meses.

¿Dónde Encontrar Vicuñas en Catamarca?

Gracias a las exitosas políticas de conservación, la población de vicuñas en Catamarca no solo se ha recuperado, sino que hoy presenta una de las mayores densidades de Argentina. Observarlas en su hábitat natural es una experiencia inolvidable. Los principales lugares donde se pueden avistar estos animales en la provincia de Catamarca son:

  • Departamento Antofagasta de la Sierra: Esta vasta región puneña es el principal hogar de la vicuña en la provincia.
  • Fiambalá (Departamento Tinogasta): En las zonas de mayor altitud de esta región también es común verlas.
  • Norte del Departamento de Santa María.
  • Norte del Departamento de Belén.

Estos parajes de altura, con sus paisajes sobrecogedores y su flora y fauna adaptadas a condiciones extremas, son el escenario perfecto para comprender la importancia de proteger a esta especie.

El Chaku Moderno: Aprovechamiento Sostenible de la Fibra

La recuperación de la vicuña permitió un cambio de paradigma. En 2002, las poblaciones catamarqueñas pasaron del Apéndice I al Apéndice II de CITES, lo que habilita la comercialización de su fibra bajo un estricto control y siempre que provenga de animales vivos. Esto abrió la puerta al aprovechamiento sostenible del recurso, beneficiando directamente a las comunidades locales.

En Catamarca, la única forma legal de obtener la fibra es mediante la captura, esquila y posterior liberación de animales silvestres. Este proceso se realiza entre octubre y diciembre, durante la época seca. En estos meses, las temperaturas comienzan a subir y los animales se congregan en las vegas (humedales de altura) para beber y alimentarse de los brotes tiernos, lo que facilita su arreo.

La metodología, inspirada en el chaku ancestral, consiste en que miembros de la comunidad forman un gran cordón humano para arrear a los animales hacia corrales de manga, donde son esquilados con sumo cuidado para no lastimarlos y minimizar el estrés. Inmediatamente después, son liberados. Este proceso no solo garantiza el bienestar animal, sino que también se ha convertido en un atractivo turístico, permitiendo a los visitantes participar y ser testigos de esta increíble labor comunitaria.

La Fibra de Vicuña: El 'Oro de los Andes'

¿Qué hace tan especial a la fibra de vicuña? Su finura. Con un diámetro de entre 12,5 y 15 micrones, es una de las fibras animales más finas del mundo, más suave incluso que el cachemir. Esta característica le confiere una capacidad de abrigo excepcional y una textura incomparable. Por estas cualidades únicas, los textiles elaborados con lana de vicuña alcanzan precios muy elevados en el mercado internacional. Un poncho, por ejemplo, puede cotizarse por encima de los 200.000 pesos argentinos, convirtiendo a este recurso en una fuente de ingresos vital para las comunidades andinas.

Preguntas Frecuentes

¿Es legal cazar vicuñas en Catamarca?

No. La caza de vicuñas está terminantemente prohibida por leyes nacionales y provinciales. La única forma legal de aprovechar su fibra es mediante la esquila de animales vivos en operativos autorizados y controlados por el Estado provincial.

¿Cuándo se realizan las esquilas de vicuña?

Se llevan a cabo durante los meses de octubre, noviembre y la primera quincena de diciembre. Se evita realizarlas antes por las bajas temperaturas y los fuertes vientos, y después porque las hembras se encuentran en un estado de preñez avanzado y comienza la temporada de lluvias.

¿Por qué es tan valiosa la fibra de vicuña?

Por su extrema finura, suavidad y capacidad de abrigo. Es una de las fibras animales más cotizadas del mundo debido a su escasez y a las complejas y sostenibles prácticas necesarias para su obtención.

¿Quiénes pueden realizar las esquilas?

Los "permisionarios" autorizados por el gobierno de Catamarca pueden ser comunidades de pueblos originarios, cooperativas andinas, propietarios de campos con poblaciones de vicuñas, empresas privadas y el propio Estado, siempre bajo un estricto protocolo que garantiza el bienestar animal y la sostenibilidad del recurso.

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