Las Tres Caras de Lezama y la Ecología

05/04/2001

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En el vasto universo de las palabras, algunas actúan como portales a mundos insospechados. 'Lezama' es una de ellas. Para algunos, evoca el césped recién cortado y la pasión del fútbol; para otros, el aroma de la alta cocina y la promesa de una carrera en hostelería; y para un tercer grupo, la densidad de una poesía barroca que busca desentrañar los misterios del ser. A primera vista, estos tres universos parecen dispares, orbitando en galaxias lejanas. Sin embargo, desde una perspectiva ecologista, esta triple identidad nos ofrece una metáfora fascinante para explorar tres dimensiones cruciales de nuestra relación con el medio ambiente: el ecosistema construido, el ecosistema de servicios y el ecosistema del pensamiento. A través de este viaje por los significados de Lezama, podemos tejer una visión más completa y profunda de lo que significa cuidar nuestro planeta.

¿Cuáles son las nuevas instalaciones de Lezama?
Las nuevas instalaciones de Lezama impresionan. Lo de fuera se sabía desde las reformas llevadas a cabo en torno a los campos e incluso la instalación del mítico arco de San Mamés. Lo de dentro tampoco tiene nada que ver con aquel viejo complejo formado por un edificio con pabellón cubierto incluido.
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El Ecosistema Construido: La Fábrica de Talentos y su Huella Ambiental

Cuando se habla de las nuevas instalaciones de Lezama, la referencia es clara: la moderna ciudad deportiva del Athletic Club, una fábrica de talentos futbolísticos que ha experimentado una metamorfosis impresionante. Con una inversión de 20 millones de euros, el complejo se ha modernizado, creando edificios exclusivos y residencias. Esta transformación, descrita con admiración, es un ejemplo perfecto del desarrollo de infraestructuras a gran escala. Sin embargo, como ecologistas, nuestra obligación es mirar más allá del brillo arquitectónico y preguntarnos por su huella ambiental.

Todo gran proyecto de construcción es, en esencia, una intervención drástica en un entorno natural. Implica el uso masivo de recursos: cemento, acero, agua y, sobre todo, energía. Las modernas instalaciones deportivas, con sus extensos campos de césped, sistemas de iluminación de alta potencia y climatización, son particularmente demandantes. La vieja máxima citada en el texto, ‘lo que no mejora, empeora’, debe ser releída hoy bajo el prisma de la sostenibilidad. ¿Qué significa 'mejorar' en el siglo XXI? ¿Se trata solo de modernizar estéticamente o también de integrar la eficiencia energética, la gestión de residuos y el respeto por la biodiversidad local?

Una verdadera mejora implicaría un diseño bioclimático, el uso de materiales reciclados o de bajo impacto, la instalación de paneles solares para autoabastecimiento, sistemas de recolección y reutilización de agua de lluvia para el riego de los campos, y la creación de zonas verdes que no sean solo césped, sino también hábitats para la fauna local. La modernidad ya no puede ser sinónimo de gigantismo y consumo, sino de inteligencia y responsabilidad ecológica.

Tabla Comparativa: Infraestructura Deportiva

CaracterísticaEnfoque TradicionalEnfoque Sostenible
Gestión del AguaUso intensivo de agua potable para riego.Sistemas de recolección de agua pluvial y reciclaje de aguas grises. Césped de bajo consumo hídrico.
Consumo EnergéticoDependencia total de la red eléctrica, alta demanda de iluminación y climatización.Instalación de paneles solares, iluminación LED de bajo consumo, diseño que aprovecha la luz natural.
Materiales de ConstrucciónHormigón y acero sin consideraciones de origen o ciclo de vida.Uso de materiales reciclados, madera certificada, y materiales de producción local para reducir la huella de carbono del transporte.
BiodiversidadPaisajismo puramente ornamental, a menudo con especies no autóctonas.Creación de corredores verdes, plantación de especies nativas que sirvan de refugio y alimento para la fauna local.

El Ecosistema de Servicios: La Hostelería Sostenible del Grupo Lezama

Cambiamos de tercio para encontrar al Grupo Lezama, un referente en el sector de la hostelería y el turismo con más de treinta años de historia. Su modelo se basa en la formación de calidad y la gestión hostelera, con una plantilla de más de 500 empleados. Este es el ecosistema de los servicios, un motor económico vital que, sin embargo, puede tener un impacto ambiental considerable. El turismo y la restauración son industrias que generan grandes cantidades de residuos, consumen enormes volúmenes de agua y energía, y a menudo dependen de cadenas de suministro globales con una alta huella de carbono.

¿Cuáles son las nuevas instalaciones de Lezama?
Las nuevas instalaciones de Lezama impresionan. Lo de fuera se sabía desde las reformas llevadas a cabo en torno a los campos e incluso la instalación del mítico arco de San Mamés. Lo de dentro tampoco tiene nada que ver con aquel viejo complejo formado por un edificio con pabellón cubierto incluido.

El Grupo Lezama, con su enfoque en la formación a través de escuelas como ESAH, se encuentra en una posición privilegiada para liderar un cambio. La verdadera excelencia educativa en el siglo XXI, especialmente en hostelería, debe incluir la sostenibilidad como pilar fundamental. Formar a los futuros chefs, directores de hotel y organizadores de eventos no solo en técnicas culinarias o gestión, sino también en prácticas de 'kilómetro cero', reducción del desperdicio alimentario, eliminación de plásticos de un solo uso y eficiencia energética, es sembrar las semillas de una industria turística más respetuosa con el planeta.

La "puesta en valor del capital humano" que menciona su filosofía es una idea poderosa. Un capital humano verdaderamente valioso hoy es aquel que comprende la interconexión entre su actividad profesional y la salud del planeta. Un chef que sabe cómo aprovechar al máximo cada ingrediente para minimizar el desperdicio, un gerente de hotel que implementa un programa de reciclaje efectivo, o un enólogo que promueve prácticas de viticultura orgánica, son profesionales que no solo sirven a sus clientes, sino también al futuro de todos. La sostenibilidad no es un añadido, sino el núcleo de la calidad del servicio del mañana.

El Ecosistema del Pensamiento: La Conexión Profunda de Lezama Lima

Finalmente, nos adentramos en el territorio más complejo y abstracto: el del poeta cubano José Lezama Lima. Su obra, densa y llena de referencias culturales, nos habla de un "entrañamiento cósmico" y de la necesidad de "caminar la propia circunstancia". ¿Qué puede decirnos este pensamiento, aparentemente tan alejado de la ecología práctica, sobre nuestra crisis ambiental? Mucho más de lo que parece.

¿Cuál es el pensamiento de Lezama?
La recuperación que Lezama hace de Ortega no fue caprichosa: su propio pensamiento tenía mucho de orteguiano por la multiplicidad de sus intereses, su afán de síntesis y su modo de ser sistemático de otra forma.

La crisis ecológica no es solo un problema de tecnología o de políticas; es, en su raíz, una crisis de percepción, una desconexión profunda entre el ser humano y el mundo natural. El pensamiento de Lezama, al abogar por una "Razón Poética", nos invita a superar la visión puramente utilitaria y mecanicista de la naturaleza. Nos pide sentirnos parte de algo más grande, un "yo universal" que abarca "lo visible y lo invisible". Este "entrañamiento cósmico" es la esencia misma del pensamiento ecologista profundo: la comprensión de que no somos dueños de la Tierra, sino una hebra más en el complejo tapiz de la vida.

"Caminar la propia circunstancia" es un llamado a redescubrir lo local. En un mundo globalizado que nos empuja a consumir productos que viajan miles de kilómetros, la filosofía de Lezama nos sugiere encontrar la riqueza en nuestro entorno inmediato. Significa valorar los ecosistemas locales, proteger la biodiversidad de nuestra región, apoyar a los productores cercanos y entender los ciclos naturales del lugar que habitamos. Es la antítesis de la homogeneización cultural y biológica.

Incluso su estilo barroco, a menudo calificado de "difícil", puede ser visto como un reflejo de la propia complejidad de la naturaleza. Los ecosistemas no son simples ni lineales; son redes intrincadas de relaciones, un "laberinto" de interdependencias que Lezama exploraba en su poesía. Rechazar la simplificación y abrazar la complejidad es fundamental para entender y proteger la vida en nuestro planeta. Su búsqueda de una "Cuba Secreta" es análoga a la búsqueda del ecologista por la vida oculta en un bosque, el micelio bajo tierra, las relaciones simbióticas que sostienen la salud de un ecosistema.

¿Qué es el Grupo Lezama?
El Grupo Lezama es un modelo empresarial hostelero único, de carácter social, dedicado a la puesta en valor del capital humano a través de la formación de calidad, la educación innovadora y la gestión hostelera. El Grupo Lezama cuenta con una plantilla de más de 500 empleados.

Conclusión: Tres Lezamas, Un Solo Planeta

El campo de fútbol, el restaurante y el poema. Lo construido, lo servido y lo pensado. Cada 'Lezama' nos ha mostrado una faceta indispensable de la acción ecológica. No podemos aspirar a un futuro sostenible si solo nos enfocamos en una de estas áreas. Necesitamos construir nuestras ciudades y estadios con inteligencia ecológica; necesitamos transformar nuestras industrias de servicios para que regeneren en lugar de extraer; y, fundamentalmente, necesitamos cultivar una nueva forma de pensar y sentir nuestra conexión con la Tierra, una razón poética que nos devuelva el asombro y el respeto por el mundo natural.

La metamorfosis de Lezama, la fábrica de fútbol, debe ser también la nuestra. Debemos evolucionar de una visión de progreso basada en el crecimiento ilimitado a una basada en el equilibrio y la regeneración. El fin, como decía el propio 'Txopo' Iribar, es hacer buenos jugadores, pero sin relegar a las personas. Ampliemos esa visión: el fin es crear buenas sociedades, pero sin relegar al planeta que nos sustenta a todos. Ese es el verdadero partido que debemos ganar.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo puede un complejo deportivo ser más sostenible?
Implementando medidas como la recolección de agua de lluvia, el uso de energías renovables (paneles solares), la construcción con materiales de bajo impacto, una gestión de residuos eficiente y la creación de espacios que fomenten la biodiversidad local en lugar de solo césped ornamental.
¿Qué es la sostenibilidad en la hostelería?
Va más allá de reutilizar toallas. Implica reducir el desperdicio de alimentos, eliminar plásticos de un solo uso, abastecerse de productores locales y orgánicos, gestionar eficientemente el agua y la energía, y ofrecer a los clientes experiencias que sean respetuosas con el entorno cultural y natural del destino.
¿Por qué es importante una conexión "poética" o filosófica con el medio ambiente?
Porque las soluciones técnicas no son suficientes si no cambiamos nuestra forma de ver el mundo. Una conexión más profunda y emocional con la naturaleza fomenta un sentido de responsabilidad y cuidado que va más allá del simple cumplimiento de normativas. Nos motiva a actuar desde el respeto y el amor por el planeta, no solo desde el cálculo o la obligación.
¿Puede un individuo marcar la diferencia en sistemas tan grandes?
Absolutamente. Como consumidores, nuestras elecciones diarias (qué comemos, dónde viajamos, qué equipos apoyamos) envían señales al mercado. Como profesionales (formados en lugares como el Grupo Lezama), podemos implementar prácticas sostenibles en nuestros lugares de trabajo. Y como ciudadanos, podemos exigir a nuestras instituciones, ya sean clubes deportivos o gobiernos, que prioricen la salud del planeta en todos sus proyectos.

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