03/05/2021
La conversación sobre la salud de nuestros océanos a menudo se centra en una estadística alarmante: según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 34,2% de las pesquerías mundiales están sobreexplotadas. Esta cifra, aunque preocupante, no cuenta toda la historia y puede llevar a malentendidos sobre la verdadera naturaleza de la pesca sostenible. La realidad es mucho más compleja y matizada, involucrando definiciones técnicas, diferencias en la escala de las operaciones pesqueras y el desafío monumental de alimentar a una población mundial en crecimiento sin comprometer la salud de los ecosistemas marinos. Para entender si la pesquería puede ser sostenible, es crucial ir más allá de los titulares y explorar los datos, los métodos de gestión y los desafíos reales que enfrenta el sector.

- Desmitificando las Cifras: ¿Qué Significa Realmente "Sobreexplotación"?
- El Gran Desafío: Alimentar al Mundo y Proteger los Océanos
- Pilares de una Pesquería Sostenible: El Estándar de Certificación
- Caso de Éxito: La Anchoveta Peruana, un Modelo de Gestión Sostenible
- Preguntas Frecuentes sobre la Pesca Sostenible
Desmitificando las Cifras: ¿Qué Significa Realmente "Sobreexplotación"?
El primer paso para comprender el estado de la pesca mundial es analizar con detenimiento las estadísticas. El dato del 34,2% de poblaciones sobreexplotadas es un indicador importante, pero no es una medida directa de la sostenibilidad de los productos del mar que consumimos. Existen varios factores clave que ponen este número en contexto.
No todas las pesquerías son iguales
Un error común es asumir que todas las pesquerías tienen el mismo tamaño e impacto. Imaginemos un escenario simplificado: una pesquería produce 1 tonelada de pescado de una población sobreexplotada, mientras que otra produce 99 toneladas de una población gestionada de forma sostenible. En este ejemplo, el 50% de las pesquerías están sobreexplotadas, pero el 99% de la captura total es sostenible. La realidad global sigue una lógica similar. Ese 34,2% de poblaciones sobreexplotadas produce el 22,3% de los productos del mar capturados en la naturaleza. Si bien este porcentaje sigue siendo demasiado alto, muestra que la gran mayoría de los productos del mar (78,7%) proviene de pesquerías que se encuentran en niveles biológicamente sostenibles. Los gestores pesqueros tienden a enfocar sus esfuerzos en las poblaciones más grandes para asegurar que la mayor parte del pescado que llega a nuestra mesa sea sostenible.
La diferencia crucial entre "Sobreexplotado" y "Sobrepesca"
La terminología utilizada por los científicos pesqueros puede ser confusa. Es fundamental distinguir entre una población "sobreexplotada" (overfished) y una que sufre de "sobrepesca" (overfishing). No son sinónimos y la diferencia es clave para medir la sostenibilidad actual.
| Término | Definición | Implicación |
|---|---|---|
| Sobreexplotado (Overfished) | La biomasa de la población de peces está por debajo del nivel objetivo que maximizaría la captura sostenible. | No indica si la población está disminuyendo actualmente. Una población en recuperación tras una buena gestión puede seguir clasificada como "sobreexplotada" hasta que alcance su nivel objetivo. |
| Sobrepesca (Overfishing) | La presión pesquera sobre una población es demasiado alta. Se está extrayendo pescado a un ritmo más rápido del que puede reponerse. | Es un indicador mucho mejor de la sostenibilidad actual y futura. Una población sana puede estar en riesgo si sufre de sobrepesca. |
La FAO, por ejemplo, considera que una población está sobreexplotada si se encuentra por debajo del 80% de su biomasa objetivo. Esta definición no captura la presión pesquera actual. Una población severamente agotada que se está recuperando gracias a una gestión mejorada (es decir, el fin de la sobrepesca) seguiría siendo considerada "sobreexplotada", aunque la mayoría de los científicos la calificarían como una pesquería que avanza hacia la sostenibilidad.
El Gran Desafío: Alimentar al Mundo y Proteger los Océanos
Reducir la presión pesquera globalmente parece una solución sencilla, pero ignora una realidad fundamental: la creciente necesidad de alimentos para la población mundial. La producción de alimentos en tierra enfrenta enormes limitaciones por la escasez de tierra cultivable y agua dulce. La producción de proteína, en particular la ganadería, tiene una huella de carbono desproporcionada y es un motor principal de la deforestación y la pérdida de biodiversidad.

En este contexto, aumentar la producción de proteína del mar es parte de la solución. El pescado tiene una huella de carbono mucho menor y menos impacto en la biodiversidad terrestre. Además, es una fuente de alimento más saludable, rica en micronutrientes. Las estimaciones sugieren que para 2050, el mundo necesitará entre 70 y 120 millones de toneladas métricas adicionales de pescado para satisfacer la demanda y combatir la malnutrición. Esto solo será posible pescando más, no menos, y aumentando drásticamente los rendimientos de la acuicultura de manera sostenible.
Por lo tanto, el verdadero desafío no es solo recuperar el 30% de las poblaciones sobreexplotadas, sino cómo aumentar la producción total de alimentos marinos sin repetir los errores del pasado que llevaron al declive de muchas pesquerías. La respuesta está en una gestión pesquera eficaz, basada en la ciencia y adaptada a cada ecosistema.
Pilares de una Pesquería Sostenible: El Estándar de Certificación
Para que una pesquería sea considerada sostenible, debe cumplir con criterios rigurosos que garanticen su viabilidad a largo plazo. El estándar más reconocido a nivel mundial es el del Marine Stewardship Council (MSC), que se basa en tres principios fundamentales:
- Estado de las poblaciones de peces: La pesquería debe gestionarse de manera que la población del recurso objetivo pueda mantenerse de forma indefinida, sin permitir la sobreexplotación o el colapso.
- Impacto en el ecosistema: Las operaciones de pesca deben minimizar su impacto en el ecosistema marino. Esto incluye mantener la estructura, función y diversidad del hábitat y reducir la captura incidental de otras especies, especialmente las protegidas o en peligro.
- Gobernanza y gestión efectiva: Debe existir un sistema de gestión sólido que cumpla con las leyes locales e internacionales y que sea capaz de adaptarse a los cambios en el estado del recurso y del medio ambiente. Este es el pilar del manejo adaptativo.
Una pesquería certificada no es estática; está en un proceso continuo de mejora y reevaluación para asegurar que sigue cumpliendo con estos exigentes estándares a medida que la ciencia y las condiciones ambientales evolucionan.
Caso de Éxito: La Anchoveta Peruana, un Modelo de Gestión Sostenible
Un ejemplo sobresaliente de cómo se pueden aplicar estos principios en la práctica es la pesquería de anchoveta en el stock norte-centro de Perú, una de las más grandes e importantes del mundo. Tras sufrir un colapso en la década de 1970 debido a la sobreexplotación y un fuerte evento de El Niño, esta pesquería se ha transformado en un referente de manejo sostenible.
Fundamentos Científicos y Medidas de Ordenación
La gestión de la anchoveta peruana se sustenta en una sólida base científica proporcionada por el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), que realiza cruceros de evaluación para estimar la biomasa antes de cada temporada de pesca. Basándose en estos datos, se establecen medidas de ordenación estrictas:
- Sistema de Cuotas Individuales por Embarcación (IVQs): Implementado en 2008, este sistema asigna un porcentaje de la cuota total a cada embarcación con permiso. Esto eliminó la "carrera olímpica" (la competencia por pescar lo máximo posible en el menor tiempo), reduciendo la presión sobre el recurso y mejorando la seguridad y la eficiencia económica.
- Protección de Juveniles: Se establece una talla mínima de captura de 12 cm y un tamaño de malla de red de 13 mm. Además, se implementan suspensiones preventivas en zonas con alta incidencia de juveniles, gracias a la información en tiempo real de las bitácoras electrónicas de los barcos.
- Vedas Reproductivas: Se prohíbe la pesca durante los picos de desove para proteger el ciclo reproductivo de la especie.
- Control y Vigilancia: Un robusto sistema de seguimiento satelital (SISESAT) y un programa de inspectores aseguran el cumplimiento de las normativas, como las zonas de pesca restringidas y las vedas.
Colaboración Público-Privada
Un factor clave en el éxito peruano es la activa participación del sector privado. La Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) ha creado comités científicos, implementado sistemas de monitoreo propios para detectar juveniles y colabora estrechamente con IMARPE, compartiendo datos acústicos y de captura de su flota. Esta cooperación ha permitido un manejo adaptativo y resiliente, capaz de responder rápidamente a la alta variabilidad ambiental del Ecosistema de la Corriente de Humboldt.

Gracias a estos esfuerzos, la pesquería de anchoveta peruana está en camino de obtener la certificación MSC, demostrando que incluso las pesquerías más grandes del mundo pueden ser gestionadas de manera responsable y sostenible.
Preguntas Frecuentes sobre la Pesca Sostenible
¿Qué es exactamente la pesca sostenible?
La pesca sostenible implica dejar suficientes peces en el océano para que la población pueda reproducirse y mantenerse saludable a largo plazo. Además, requiere minimizar el impacto en otros componentes del ecosistema marino, como hábitats y otras especies, y contar con una gestión eficaz que se adapte a los cambios y cumpla con todas las leyes aplicables.
¿Toda la pesca es insostenible entonces?
No. Aunque el 34,2% de las poblaciones evaluadas por la FAO están sobreexplotadas, estas producen solo el 22,3% de la captura mundial. La gran mayoría de los productos del mar (casi el 79%) proviene de pesquerías gestionadas a niveles biológicamente sostenibles.
¿Cuál es la diferencia entre "sobreexplotado" y "sobrepesca"?
"Sobreexplotado" se refiere al estado de una población (su biomasa es baja), mientras que "sobrepesca" se refiere a la acción (la tasa de captura es demasiado alta). Una población puede estar recuperándose de la sobreexplotación (es decir, ya no hay sobrepesca), pero todavía se la considera "sobreexplotada" hasta que alcanza su nivel óptimo.
¿Por qué no podemos simplemente pescar menos para proteger los océanos?
Pescar menos sin una estrategia global tendría graves consecuencias económicas y sociales, afectando los medios de vida de millones de personas en comunidades costeras. Más importante aún, pondría en riesgo la seguridad alimentaria mundial, ya que el pescado es una fuente de proteína crucial y más sostenible ambientalmente que muchas alternativas terrestres. El objetivo es pescar de manera más inteligente, no necesariamente menos.
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