¿Cómo prevenir la contaminación por el estafilococo aureus?

Estafilococo Aureus: Guía de Seguridad Alimentaria

21/01/2006

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El Staphylococcus aureus, o estafilococo dorado, es un microorganismo que convive con nosotros de manera sorprendentemente cercana. Se estima que entre el 30% y el 50% de la población mundial lo porta en su piel o en sus fosas nasales sin presentar síntoma alguno, como parte de su microbiota normal. Sin embargo, este compañero silencioso puede convertirse en el protagonista de una de las intoxicaciones alimentarias más comunes y rápidas. La clave para evitar sus desagradables consecuencias no reside en erradicarlo, una tarea imposible, sino en comprender su comportamiento y aplicar rigurosas medidas de prevención, especialmente en la manipulación de alimentos.

¿Qué es la toxina de Staphylococcus?
La toxina de Staphylococcus en un alimento, en una empresa que cumple sus procedimientos de limpieza y desinfección de forma adecuada según su proveedor de servicios de higiene, es un claro indicador de mal servicio.
Índice de Contenido

Un Vistazo al Staphylococcus Aureus

Para entender cómo prevenirlo, primero debemos conocer a nuestro adversario. El Staphylococcus aureus es una bacteria grampositiva, anaeróbica y sin movilidad propia. Al microscopio, se agrupa formando estructuras que recuerdan a racimos de uvas, y su nombre "aureus" (dorado en latín) proviene del color que suelen presentar sus colonias. Aunque puede causar una variedad de infecciones, desde problemas cutáneos leves hasta enfermedades graves como la neumonía o la meningitis, su principal impacto en la seguridad alimentaria no proviene de la bacteria en sí, sino de algo que produce: la enterotoxina.

El Verdadero Peligro: La Enterotoxina Termoestable

Cuando el estafilococo encuentra un ambiente propicio en un alimento, como una temperatura adecuada y nutrientes, comienza a multiplicarse. Durante este proceso, libera una o varias toxinas conocidas como enterotoxinas estafilocócicas. Estas proteínas son las verdaderas causantes de la intoxicación alimentaria. La característica más peligrosa de esta toxina es que es termoestable, lo que significa que es resistente al calor. Un cocinado normal, que sí destruiría a la bacteria, no es suficiente para eliminar la toxina una vez que esta se ha formado. Por lo tanto, un alimento puede no tener bacterias vivas pero sí contener suficiente toxina para enfermarnos gravemente. La dosis necesaria para provocar síntomas es increíblemente baja, menos de 1 microgramo, lo que subraya la importancia de la prevención en las etapas iniciales.

La Ruta de la Contaminación: De la Piel al Plato

El origen de la contaminación de un alimento con Staphylococcus aureus es, casi invariablemente, humano. Dado que reside en nuestra piel, nariz y garganta, las malas prácticas de higiene son la principal vía de transmisión. Un manipulador de alimentos que tose, estornuda, se toca la nariz o una herida infectada y luego manipula alimentos sin lavarse las manos adecuadamente, está transfiriendo la bacteria directamente al producto. Una vez en el alimento, si este no se refrigera correctamente y se deja a temperatura ambiente, las bacterias tienen el escenario perfecto para multiplicarse y producir su peligrosa toxina.

¿Cómo prevenir la contaminación por el estafilococo aureus?
Para prevenir la contaminación por el Estafilococo Aureus, es fundamental que los manipuladores de alimentos portadores de la bacteria utilicen guantes y mascarillas. Nunca se debe dejar la mascarilla debajo de las fosas nasales, aunque resulte incómodo, ya que esto invalida su función.

Los alimentos con mayor riesgo son aquellos que requieren una manipulación considerable y que, a menudo, se consumen fríos o recalentados, como:

  • Carnes procesadas y de aves.
  • Huevos y productos a base de huevo, como mayonesas o cremas.
  • Ensaladas (de patata, atún, pollo).
  • Productos de pastelería con relleno de crema.
  • Leche y productos lácteos sin pasteurizar.
  • Sándwiches y platos preparados.

Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

La intoxicación alimentaria por estafilococo se caracteriza por su rápido inicio. Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 8 horas después de consumir el alimento contaminado, siendo un periodo mucho más corto que el de otras infecciones alimentarias. Los síntomas principales incluyen:

  • Náuseas intensas.
  • Vómitos violentos e incontrolados.
  • Retortijones y dolor abdominal.
  • Diarrea.
  • En algunos casos, dolor de cabeza y fiebre baja.

Afortunadamente, la enfermedad suele ser autolimitada y la mayoría de las personas se recuperan por completo en un plazo de 12 a 24 horas sin necesidad de tratamiento médico. El pilar del manejo es la rehidratación para reponer los líquidos y electrolitos perdidos por los vómitos y la diarrea. Es crucial beber pequeños sorbos de agua, caldos o soluciones de rehidratación oral. Los antibióticos no son efectivos porque la enfermedad es causada por la toxina, no por una infección bacteriana activa en el intestino. Sin embargo, es fundamental prestar especial atención a los grupos de riesgo como niños pequeños, ancianos y personas con sistemas inmunitarios debilitados, ya que en ellos la deshidratación puede ser severa y requerir hospitalización.

Estrategia de Prevención: Un Enfoque en Dos Frentes

La prevención es la herramienta más poderosa que tenemos. Se basa en dos principios fundamentales: evitar que la bacteria llegue al alimento y, si llega, impedir que se multiplique y produzca la toxina.

1. Evitar la Contaminación Cruzada y la Siembra Inicial

La higiene personal y de las superficies es la primera barrera de defensa. Las siguientes medidas son innegociables:

  • Lavado de manos: Lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente y minuciosa, especialmente antes de manipular alimentos y después de ir al baño, toser, estornudar o tocarse la cara.
  • Uso de guantes y mascarillas: En entornos profesionales, el uso de guantes (cambiados con frecuencia) y mascarillas correctamente colocadas (cubriendo nariz y boca) es esencial para evitar la transmisión.
  • Cubrir heridas: Cualquier corte, llaga o infección en la piel debe estar completamente cubierto con un vendaje impermeable.
  • No manipular alimentos si se está enfermo: Personas con infecciones respiratorias, de garganta o de piel no deben preparar alimentos para otros.
  • Limpieza y desinfección: Las superficies, utensilios y tablas de cortar deben limpiarse y desinfectarse regularmente para evitar la contaminación cruzada.

2. Controlar la Temperatura para Frenar la Multiplicación

Este es el segundo pilar. La bacteria necesita tiempo y una temperatura adecuada para producir la toxina. La zona de peligro de temperatura se sitúa entre los 7 °C y los 48 °C.

  • Mantener la cadena de frío: Los alimentos perecederos deben refrigerarse por debajo de los 5 °C lo más rápido posible. Nunca se deben dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente por más de dos horas.
  • Cocinado adecuado: Cocinar los alimentos a temperaturas seguras (generalmente por encima de 75 °C) matará a la bacteria, pero recuerda que no destruirá la toxina ya formada. Por eso, el cocinado no es una solución si el alimento ya ha sido mal manipulado.
  • Enfriamiento rápido: Si se preparan grandes cantidades de comida, deben enfriarse rápidamente. Para ello, se pueden dividir en porciones más pequeñas y poco profundas para acelerar el proceso.

A continuación, una tabla comparativa para visualizar mejor las prácticas correctas e incorrectas:

Práctica IncorrectaPráctica Correcta
Dejar la ensalada de patatas en la mesa durante una fiesta de varias horas.Mantener la ensalada en el refrigerador y servirla justo antes de consumir. Retirar las sobras al refrigerador inmediatamente.
Preparar sándwiches después de sonarse la nariz sin lavarse las manos.Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes de tocar cualquier alimento.
Guardar una olla grande de guiso caliente directamente en el refrigerador.Dividir el guiso en recipientes más pequeños y poco profundos para que se enfríe rápidamente antes de refrigerarlo.
Recalentar una lasaña que ha estado fuera toda la noche pensando que el calor la hará segura.Desechar cualquier alimento perecedero que haya permanecido en la zona de peligro de temperatura por más de dos horas. El riesgo no vale la pena.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Si cocino bien la comida, elimino el riesgo de intoxicación por estafilococo?

No necesariamente. Cocinar a la temperatura adecuada matará a la bacteria Staphylococcus aureus, pero NO destruirá la enterotoxina que la bacteria pudo haber producido si el alimento se mantuvo a temperatura ambiente por mucho tiempo. La prevención es clave antes del cocinado.

¿Cómo prevenir la contaminación por S. aureus?
Basándose en la estrategia europea de la Granja a la Mesa, es necesario basar la prevención de la contaminación por S. aureus en un planteamiento global que contemple toda la cadena alimentaria.

¿Puedo contagiarme de otra persona que tiene esta intoxicación?

No. La intoxicación por estafilococo no es contagiosa de persona a persona. Se adquiere únicamente al ingerir la toxina presente en un alimento contaminado.

¿Por qué son tan importantes los guantes y las mascarillas en la manipulación de alimentos?

Porque la bacteria vive de forma natural en la nariz, la garganta y la piel de muchas personas sanas. Las mascarillas evitan que las gotitas de saliva o secreciones nasales contaminen la comida, y los guantes actúan como una barrera física desde las manos, que son el principal vehículo de transmisión.

En conclusión, aunque el Staphylococcus aureus es un microorganismo omnipresente, las intoxicaciones que provoca son totalmente prevenibles. La responsabilidad recae tanto en la industria alimentaria como en el consumidor final. Adoptar prácticas de higiene rigurosas y un control estricto de la temperatura son las armas más eficaces para garantizar que este habitante común de nuestro cuerpo no se convierta en un problema en nuestra mesa.

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