27/02/2020
Cuando pensamos en los peligros de los líquidos inflamables o los gases licuados, nuestra mente suele evocar imágenes de incendios y explosiones espectaculares. Sin embargo, una amenaza igual de grave, y mucho más silenciosa, comienza en el instante en que se produce una fuga o un derrame: la contaminación atmosférica. La pérdida de contención de estas sustancias desencadena una serie de procesos fisicoquímicos que liberan enormes cantidades de vapores peligrosos al aire que respiramos, creando nubes invisibles que pueden ser tóxicas, asfixiantes o extremadamente inflamables, mucho antes de que se produzca una sola llama. Este artículo profundiza en los efectos de estos derrames, desglosando el fenómeno desde la evaporación inicial hasta el impacto final en nuestra atmósfera.

¿Qué Sucede Exactamente Durante un Derrame de Gas Licuado?
Imaginemos un tanque que contiene un gas licuado a presión, como el propano o el cloro. Este gas se mantiene en estado líquido porque está sometido a una presión muy alta. En el momento en que se produce una fisura o rotura en el contenedor, ocurre lo que se conoce como "pérdida de contención". La presión interna se iguala bruscamente con la presión atmosférica, y esto desencadena una violenta y casi instantánea cadena de eventos.
La Evaporación Súbita o "Flash"
El líquido dentro del tanque se encuentra a temperatura ambiente, pero su punto de ebullición a presión atmosférica es extremadamente bajo (por ejemplo, -42 °C para el propano). Al liberarse, este líquido "sobrecalentado" entra en ebullición de forma explosiva. Este fenómeno se conoce como evaporación flash. Una parte significativa del líquido se convierte en gas de forma instantánea, absorbiendo energía del propio líquido restante, que se enfría drásticamente hasta alcanzar su temperatura de ebullición. Este gas forma el núcleo inicial de una nube que comenzará a dispersarse.
Formación de Aerosoles y Lluvia Fría
La violencia de la evaporación flash es tal que arrastra consigo una gran cantidad de líquido en forma de finísimas gotas, creando un aerosol. Esta mezcla de gas y gotas microscópicas hace que la nube sea mucho más densa y pesada que el aire circundante en un primer momento. Parte de este aerosol puede enfriarse, condensarse y volver a caer al suelo en un fenómeno conocido como "rain out" o lluvia líquida, ampliando el área del derrame. El resto de las gotas se evaporará en el aire, robando calor del entorno y enfriando aún más la nube.
El Charco Helado: La Amenaza Persistente
No todo el líquido se evapora en el flash inicial. Una parte considerable cae al suelo, formando un charco. Este charco no es un líquido común; se encuentra a una temperatura gélida, igual a su punto de ebullición. Este charco se convierte en una fuente continua de vapores peligrosos, que seguirá emanando a la atmósfera a través de un proceso de evaporación más lento pero constante, alimentado por el calor del suelo, del sol y del aire.
La Lenta Agonía del Suelo: ¿Cómo se Evapora el Charco?
Una vez formado el charco criogénico, su evaporación depende fundamentalmente de la transferencia de calor desde su entorno. La velocidad y duración de este proceso varían enormemente según las condiciones del lugar, siendo el tipo de suelo un factor determinante.
El calor fluye desde el suelo, que está a temperatura ambiente, hacia el líquido helado, provocando su ebullición. Al principio, esta transferencia de calor es muy rápida, pero a medida que el suelo se enfría por el contacto, la tasa de evaporación disminuye. Otros factores como la radiación solar y la velocidad del viento también juegan un papel crucial, especialmente en derrames de larga duración.

Tabla Comparativa: Evaporación en Diferentes Suelos
El tipo de superficie sobre la que ocurre el derrame tiene un impacto directo en la rapidez con la que el líquido se convierte en gas. Un suelo permeable, como la arena, permite que el líquido penetre, aumentando drásticamente la superficie de contacto y, por tanto, la velocidad de evaporación en comparación con una superficie impermeable como el cemento.
| Característica | Suelo Permeable y Seco (Ej. Arena) | Suelo Impermeable (Ej. Cemento) |
|---|---|---|
| Tasa de Evaporación Inicial | Muy alta. La penetración del líquido aumenta la superficie de transferencia de calor. | Moderada. Limitada a la superficie del charco. |
| Mecanismo Dominante | Conducción de calor a través de una mayor área de contacto y penetración. | Conducción de calor directa desde la superficie del suelo. |
| Duración del Peligro | Más corta, pero con una liberación de vapor mucho más intensa al principio. | Más prolongada, con una liberación de vapor más constante en el tiempo. |
| Riesgo Asociado | Formación rápida de una nube grande y concentrada. | Fuente de contaminación persistente que puede extender el peligro durante horas. |
El Impacto Final: De la Nube de Gas a la Combustión y Contaminación
La nube de gas y aerosol que se forma y se expande es el verdadero peligro inmediato. Dependiendo de la sustancia, esta nube puede ser:
- Tóxica: Como en el caso del cloro o el amoníaco, la inhalación de la nube puede ser letal para personas y animales, además de devastar la vegetación circundante.
- Inflamable: Sustancias como el gas natural licuado (GNL), el propano o el butano forman nubes que, al mezclarse con el aire en las proporciones adecuadas, se convierten en una bomba de tiempo. Una simple chispa (de un motor, un interruptor eléctrico o incluso electricidad estática) puede provocar una deflagración o una explosión de consecuencias catastróficas.
Y es aquí donde conectamos con el efecto de la combustión. Si la nube inflamable se enciende, la combustión libera una enorme cantidad de energía, pero también una gran cantidad de humo y gases nocivos. La combustión de hidrocarburos genera dióxido de carbono (CO2), un potente gas de efecto invernadero, y monóxido de carbono (CO), altamente tóxico. Si la sustancia contiene azufre o nitrógeno, se producirán óxidos de azufre (SOx) y de nitrógeno (NOx), precursores de la lluvia ácida y el esmog fotoquímico. Estas emisiones representan un ataque directo a la calidad del aire y contribuyen a problemas ambientales a largo plazo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Todo el líquido de un derrame se evapora al instante?
No. Solo una fracción se evapora instantáneamente en el fenómeno "flash". El resto forma un charco líquido que se evapora de forma más lenta, actuando como una fuente continua de contaminación hasta que se consume por completo o es contenido.
¿Por qué el charco que queda está tan frío?
Porque el líquido está en su punto de ebullición a presión atmosférica, que para la mayoría de los gases licuados es una temperatura muy por debajo de los 0°C. La evaporación es un proceso que requiere energía (calor), y el líquido la toma de sí mismo y de su entorno, manteniendo esa temperatura gélida mientras dure el proceso.
¿Es peor un derrame sobre cemento o sobre tierra?
Depende del objetivo. Sobre tierra o arena (suelo permeable), la evaporación es mucho más rápida y violenta, creando una nube peligrosa de gran tamaño en poco tiempo. Sobre cemento (suelo impermeable), la evaporación es más lenta y predecible, pero el peligro persiste por más tiempo. Desde el punto de vista de una respuesta de emergencia, la evaporación lenta puede dar más tiempo para actuar, pero la contaminación es más duradera.
¿Cuál es el principal peligro de la nube de gas que se forma?
El principal peligro depende de la sustancia. Para el propano, es su extrema inflamabilidad y el riesgo de explosión. Para el cloro, es su alta toxicidad. En ambos casos, la nube desplaza el oxígeno y puede ser asfixiante. La contaminación del aire es un efecto perjudicial garantizado en todos los escenarios.
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