09/05/2022
En la búsqueda global por un futuro más sostenible, la energía eólica se alza como una de las alternativas más prometedoras para abandonar los combustibles fósiles. Sin embargo, la transición energética no está exenta de conflictos. En el sur de Chile, un megaproyecto llamado Parque Eólico Ovejera Sur ha encendido las alarmas de las comunidades locales, dando vida al movimiento “No a las Eólicas”. Este no es un simple rechazo al progreso, sino un profundo cuestionamiento sobre el modelo de desarrollo que se quiere imponer, uno que, según denuncian, ignora los ecosistemas, las culturas ancestrales y el tejido social de los territorios. Este artículo profundiza en los objetivos y las razones que impulsan a esta creciente oposición.

El Gigante que Despierta la Controversia: Proyecto Ovejera Sur
Para entender la magnitud del conflicto, es esencial conocer el proyecto en cuestión. El Parque Eólico Ovejera Sur, que busca instalarse entre las comunas de La Unión y Paillaco en la Región de Los Ríos, es una iniciativa de gran envergadura. Contempla la instalación de 42 aerogeneradores capaces de generar 252 Mega Watts, con una inversión que alcanza los 280 millones de dólares. El proyecto, que ya fue rechazado en 2020 y hoy se encuentra nuevamente en evaluación ambiental, intervendría un total de 157,7 hectáreas, considerando las plataformas de las turbinas, caminos, subestaciones y franjas de seguridad. Si bien la empresa promete una vida útil indefinida y la creación de hasta 500 empleos en su fase de construcción, para las comunidades locales estas cifras esconden una realidad mucho más compleja y amenazante.
Más Allá del Viento: Los Impactos Ocultos de los Parques Eólicos
El argumento principal del movimiento “No a las Eólicas” es que la etiqueta de “energía limpia” no puede ser un cheque en blanco para ignorar los severos impactos negativos. La oposición se fundamenta en una serie de preocupaciones concretas que afectan directamente su entorno y su modo de vida.
1. El Costo Ambiental y la Amenaza a la Biodiversidad
Aunque no emiten gases de efecto invernadero, la instalación y operación de estos parques industriales no son inocuas. Las principales preocupaciones ambientales son:
- Mortalidad de Fauna: Los aerogeneradores son trampas mortales para aves y murciélagos. Su instalación en corredores biológicos o zonas de anidación puede tener efectos devastadores en las poblaciones locales. Además, se ha reportado un impacto negativo en insectos polinizadores como las abejas.
- Destrucción de Ecosistema: La construcción de las plataformas y caminos de acceso requiere la tala de vegetación, incluyendo en muchos casos bosque nativo. Esto no solo destruye hábitats, sino que también afecta el ciclo del agua.
- Escasez Hídrica: Marisela Vidal, vocera del movimiento, señala que muchas comunidades ya sufren escasez de agua debido a la industria forestal. Temen que la remoción de vegetación y la alteración del suelo agraven aún más este problema.
- Erosión y Contaminación del Suelo: El constante movimiento de las aspas genera corrientes de aire que resecan el suelo, contribuyendo a su erosión. A esto se suma el riesgo de contaminación por las grasas y aceites lubricantes que utilizan las turbinas, cuyos componentes, según los opositores, la empresa no ha sabido explicar con claridad.
2. La Deuda Cultural y el Territorio Ancestral
Uno de los pilares más sólidos de la oposición proviene de las comunidades mapuche. El lonko de Llancacura, Luis Llanquilef, critica duramente el enfoque de la empresa, calificándolo como un “proyecto exógeno”, diseñado en un escritorio lejano sin comprender ni respetar la realidad del territorio. Las principales falencias son:
- Omisión de la Cosmovisión Mapuche: El proyecto, según el lonko, no realizó estudios antropológicos serios para identificar sitios de significación cultural y espiritual. Se ignoró a las autoridades tradicionales, los “Kimche” (sabios), quienes poseen el conocimiento ancestral del territorio.
- Vulneración de la Consulta Indígena: Las comunidades denuncian que la empresa invocó un decreto derogado (Decreto 124) para el proceso de consulta, en lugar de aplicar el Convenio 169 de la OIT, que establece un estándar mucho más riguroso y vinculante para la consulta a pueblos originarios cuando un proyecto afecta sus territorios.
- El Dinero como Herramienta de División: La estrategia de la empresa de ofrecer aportes económicos a cambio de apoyo es vista por el lonko Llanquilef como una falta de respeto. “Para que un proyecto pueda ser desarrollado sin conflicto, se debe entregar el valor y la consideración que la cultura mapuche merece”, afirma, criticando que se inicie el diálogo ofreciendo dinero en vez de buscar una conciliación real entre la modernidad y la tradición.
La intervención de la empresa no solo ha generado oposición, sino también una peligrosa división dentro de las propias comunidades. La firma de “convenios voluntarios de cooperación mutua” ha creado un quiebre entre quienes aceptan los beneficios económicos y quienes se oponen al proyecto por sus impactos. Esta tensión ha escalado a tal nivel que se han presentado denuncias por amenazas de dirigentes pro-proyecto hacia los opositores, un conflicto que ya está en manos del Ministerio Público.
A esto se suma una arista legal de gran importancia: parte de los terrenos donde se pretende instalar el parque eólico están en proceso de reivindicación judicial por familias mapuche que poseen títulos centenarios. La empresa se defiende argumentando que son solo arrendatarios, pero si las familias ganan el juicio, el contrato de arriendo perdería validez y los propietarios ancestrales podrían exigir el desmantelamiento de las instalaciones.
Tabla Comparativa: Dos Visiones de un Mismo Territorio
Para visualizar mejor el conflicto, podemos resumir las posturas en la siguiente tabla:
| Perspectiva de la Empresa (Pro-Proyecto) | Perspectiva del Movimiento "No a las Eólicas" |
|---|---|
| Generación de energía limpia y renovable para el país. | Creación de zonas de sacrificio en territorios rurales. |
| Inversión de 280 millones de dólares y desarrollo económico. | Modelo de desarrollo que no beneficia a la comunidad local. |
| Creación de empleo (300 promedio, 500 peak). | Empleo mayoritariamente temporal y poco calificado. |
| Acuerdos de cooperación y aportes económicos a organizaciones locales. | Estrategia que divide a las comunidades y genera conflictos sociales. |
| Cumplimiento de la normativa ambiental vigente. | Incumplimiento del Convenio 169 y falencias en el estudio de impacto ambiental. |
Preguntas Frecuentes sobre el Movimiento "No a las Eólicas"
A continuación, resolvemos algunas dudas comunes sobre esta y otras luchas similares:
- ¿El movimiento se opone a todas las energías renovables?
- No. El concejal Mario Ortiz, opositor al proyecto, aclara: “no es estar contra las energías renovables, sino que esperaría que estos proyectos significaran algo y no simplemente crear zonas de sacrificio”. La oposición es al modelo de implementación: proyectos a megaescala, impuestos desde fuera, en lugares con alto valor ecológico, cultural y social, y sin beneficios reales para los habitantes.
- ¿Qué es el desarrollo endógeno que reclaman las comunidades?
- Es un modelo de desarrollo que nace “desde el territorio”, como explica el lonko Llanquilef. Implica que las propias comunidades definen sus prioridades y participan activamente en el diseño y gestión de los proyectos, asegurando que estos se armonicen con su cultura, su economía local (basada en la tierra y la crianza de animales) y su entorno natural. Es lo opuesto al modelo “exógeno” que solo busca extraer un recurso para beneficiar a actores externos.
- ¿Por qué es tan importante la ubicación de los parques eólicos?
- La ubicación lo es todo. El concejal Ortiz, tras conocer parques eólicos en Europa, destaca que allí “estaban ubicados en zonas totalmente deshabitadas”. Instalar 42 turbinas gigantes en un área con comunidades, con potencial turístico, con ecosistemas frágiles y con significación espiritual, transforma un proyecto de energía limpia en una fuente de profundo daño socioambiental.
Conclusión: Una Lucha por el Futuro del Territorio
El conflicto en torno al Parque Eólico Ovejera Sur es un espejo de una tensión global. La urgencia de la crisis climática no puede ser la excusa para atropellar los derechos de las comunidades locales y sacrificar ecosistemas valiosos. El movimiento “No a las Eólicas” no es un freno al progreso, sino una poderosa llamada de atención. Exige que la transición energética sea justa, descentralizada y respetuosa. Reclama que el desarrollo sea verdaderamente sostenible, lo que implica no solo cuidar el aire, sino también el agua, el suelo, la biodiversidad, la cultura y la cohesión social. La decisión final del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental sobre este proyecto sentará un precedente crucial para el futuro de la energía y los territorios en Chile.
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