25/02/2017
La industria avícola argentina atraviesa un momento complejo, marcado por las secuelas de crisis sanitarias y la volatilidad de los mercados internacionales. La noticia más reciente que sacude al sector es la decisión de Granja Tres Arroyos (GTA), la empresa líder en producción de carne aviar del país, de cerrar su planta de faena en Tristán Suárez, provincia de Buenos Aires. Este establecimiento, emblemático por haber sido parte de la ex Cresta Roja, cesa sus operaciones principales afectando directamente a 200 trabajadores. La medida, según la compañía, no responde a una caída en el consumo interno, sino a una tormenta perfecta desatada por la influenza aviar y el bloqueo de un mercado crucial: China.

El Origen del Problema: La Gripe Aviar y sus Secuelas
Para entender la decisión de GTA, es fundamental remontarse a 2023. Durante ese año, Argentina, al igual que otros países de la región, enfrentó una severa crisis sanitaria debido a la propagación de la influenza aviar. Esta enfermedad, altamente contagiosa entre las aves, obligó a implementar estrictos protocolos de bioseguridad y, en muchos casos, al sacrificio de miles de animales para contener los brotes. Aunque la emergencia fue controlada, sus efectos en la cadena productiva persisten hasta hoy.
La principal consecuencia fue una drástica reducción en la producción de pollitos y, por ende, de pollos listos para faena. Granja Tres Arroyos argumenta que esta falta de animales ha generado una capacidad ociosa en sus plantas de procesamiento. En palabras de fuentes de la empresa, "está sobrando capacidad de faena porque no hay suficiente producción de animales". El cierre de la planta de Tristán Suárez es, desde esta perspectiva, un ajuste estructural para adecuar la infraestructura a la oferta real de materia prima, evitando mantener operativa una planta que no puede alcanzar su punto de equilibrio productivo.
Un Gigante Asiático en Silencio: El Impacto del Mercado Chino
El segundo pilar que sostiene esta drástica medida es la pérdida del mercado chino. China no es un cliente más para la industria avícola argentina; es un destino estratégico para productos específicos que tienen un alto valor en ese país, pero escasa demanda en otros lugares. El ejemplo más claro son las garras de pollo, un subproducto que se exporta masivamente al gigante asiático.
Desde la crisis de la influenza aviar, China mantiene sus puertas cerradas a la carne aviar argentina. Esta barrera comercial ha significado un golpe devastador para las finanzas de las empresas exportadoras. Según estimaciones del sector, la merma de ingresos por el cierre de este mercado y las demoras burocráticas asociadas representan una pérdida de aproximadamente 300 millones de dólares entre 2023 y lo que va de 2024. Sin este flujo de ingresos, la viabilidad de ciertas operaciones, especialmente las de gran escala como la planta de Tristán Suárez, se ve seriamente comprometida.
La Historia de una Planta Emblemática: De Cresta Roja a GTA
La planta de Tristán Suárez no es una instalación cualquiera. Su historia está ligada a uno de los conflictos sindicales y empresariales más resonantes de la última década: la quiebra de Cresta Roja. Tras el colapso de la empresa manejada por la familia Rasic, la planta se convirtió en un símbolo de la recuperación económica durante el gobierno de Mauricio Macri y la gestión de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, quienes visitaron las instalaciones tras su reactivación.

En 2018, el Grupo GTA adquirió la firma, consolidando su liderazgo en el mercado nacional. Las expectativas eran altas: se proyectaba que la planta de Tristán Suárez alcanzara una capacidad de faena de 150.000 pollos por día. Sin embargo, estos planes se vieron truncados primero por la pandemia de Covid-19 y luego por el golpe de gracia de la gripe aviar. La planta nunca logró operar a su máxima capacidad, y el proyecto de crecimiento quedó condicionado por una realidad productiva y comercial adversa. "Hemos perdido. No solo no es una buena noticia, sino que nos duele", confesaron desde la firma.
Tabla Comparativa: Proyección vs. Realidad de la Planta
| Característica | Proyección Inicial (2018) | Realidad Actual (Cierre) |
|---|---|---|
| Capacidad de Faena | 150.000 pollos por día | Baja productividad por falta de animales |
| Personal | Pleno empleo y crecimiento | 200 despidos, 55 traslados |
| Mercados Clave | Fuerte foco en exportación a China | Mercado chino cerrado |
| Estado de la Planta | En expansión y modernización | Cierre de operaciones de faena |
El cierre de una planta de esta magnitud tiene un inevitable impacto social. De los 270 empleados que trabajaban en el establecimiento, el futuro es incierto para la mayoría. La empresa ha informado que 55 de ellos serán reubicados en otra planta del grupo en Esteban Echeverría, mientras que 15 permanecerán en Tristán Suárez para tareas de mantenimiento. Los 200 restantes serán desafectados. Actualmente, la compañía se encuentra en negociaciones con el sindicato para gestionar los traslados y las desvinculaciones, asegurando que todas las acciones se realizarán amparadas por la ley.
El destino de las instalaciones físicas de la planta es también una incógnita. La empresa ha comunicado que analizará con el tiempo qué hacer con el predio, que además presenta la complejidad de estar ubicado dentro de un núcleo urbano consolidado.
La Esperanza Puesta en el Exterior
A pesar de este oscuro panorama, no todas son malas noticias para el sector. Según el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), las exportaciones de pollo han mostrado un crecimiento del 8,8% en los primeros nueve meses de 2024 en comparación con el año anterior, alcanzando un valor de 243 millones de dólares con 63 mercados activos. Esto demuestra que, si bien el golpe de China es duro, la industria tiene capacidad de reacomodarse en otros destinos.
La reapertura del mercado chino sigue siendo la máxima prioridad y la gran esperanza. El gobierno nacional, a través del Senasa y el Ministerio de Economía, está realizando gestiones intensas para destrabar la situación. Se espera que una delegación oficial viaje a China en noviembre para participar en la feria comercial CIIE en Shanghai. En ese viaje están puestas todas las expectativas del sector para revertir la situación y, con suerte, evitar que noticias como el cierre de la planta de Tristán Suárez se repitan.

Preguntas Frecuentes
¿Por qué cerró Granja Tres Arroyos la planta de Tristán Suárez?
La empresa argumenta dos razones principales: la falta de pollos para faenar como consecuencia de la crisis de influenza aviar de 2023, lo que generó una capacidad ociosa; y la pérdida del mercado de exportación de China, que redujo significativamente los ingresos.
¿La caída del consumo interno fue un factor en el cierre?
No. Según la propia compañía, el cierre no se debe a una caída en la demanda interna. Afirman que el producto que se elabora se vende sin problemas en el mercado local.
¿Qué pasará con los 270 empleados afectados?
De los 270 trabajadores, 55 serán trasladados a otra planta de la empresa, 15 quedarán realizando tareas de mantenimiento en el lugar, y 200 serán desvinculados.
¿Qué tan importante es el mercado de China para la industria?
Es crucial. China es el principal comprador de ciertos subproductos avícolas como las garras de pollo. Su cierre ha representado una pérdida estimada de 300 millones de dólares para el sector en los últimos dos años.
¿Hay esperanzas de que la situación mejore?
Sí. El sector y el gobierno nacional tienen puestas sus esperanzas en las negociaciones diplomáticas para reabrir el mercado chino. Se espera un avance importante durante una misión comercial a Shanghai en noviembre de 2024.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Crisis avícola: GTA cierra su planta ex Cresta Roja puedes visitar la categoría Ecología.
