¿Qué hizo Frank Gehry en la década de los setenta?

Frank Gehry: La Rebelión Material de los 70

21/06/2023

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En el vasto universo de la arquitectura, pocos nombres resuenan con la fuerza disruptiva de Frank Gehry. Conocido por sus edificios escultóricos que desafían la gravedad y la convención, su carrera es un testimonio de la búsqueda incesante de la originalidad. Sin embargo, más allá de las icónicas fachadas de titanio del Guggenheim de Bilbao o las formas danzantes de la Casa Danzante de Praga, se encuentra una historia de origen, una década de experimentación crucial que sentó las bases no solo para su estilo, sino, quizás sin proponérselo, para un nuevo diálogo sobre los materiales y su relación con el entorno. Nos referimos a la década de los setenta, un período en el que Gehry comenzó a humanizar la arquitectura, utilizando un lenguaje que hoy podemos interpretar bajo la lupa de la sostenibilidad.

¿Qué hizo Frank Gehry en la década de los setenta?
En la década de los setenta Frank Gehry comenzó a despuntar con el diseño de casas y pequeños edificios públicos, principalmente ubicados en California. Curiosamente, uno de los proyectos que lo puso en el foco de los críticos fue ** la renovación de su propia casa en Santa Mónica .**
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Los Inicios: Rompiendo con la Rigidez del Modernismo

A principios de los años sesenta, tras una enriquecedora estancia en París donde estudió la obra de maestros como Le Corbusier, un joven Frank Gehry abrió su propio despacho en Los Ángeles. El contexto arquitectónico de la época estaba dominado por el Estilo Internacional y el modernismo tardío: líneas rectas, ángulos de noventa grados, fachadas de vidrio y acero, y una devoción casi dogmática por la pureza geométrica. Para un arquitecto emergente, desviarse de esta norma era un riesgo comercial considerable.

Gehry, por necesidad, tuvo que navegar en estas aguas, diseñando proyectos que cumplían con las expectativas de sus clientes y las tendencias del momento. Pero internamente, su espíritu creativo bullía en otra dirección. Sentía que esta arquitectura, en su búsqueda de la perfección y la limpieza, se había vuelto fría, impersonal y desconectada de la experiencia humana cotidiana. Mientras entregaba proyectos convencionales, en privado y en colaboración con artistas amigos, comenzaba a plantar las semillas de su revolución.

La Década de los Setenta: La Revolución de los Materiales "Pobres"

Fue a finales de los años sesenta y, de manera más contundente, a lo largo de los setenta, cuando la experimentación de Gehry salió del taller para materializarse en edificios reales. Su propuesta fue radical: tomar los materiales que la arquitectura tradicional se esforzaba por ocultar y convertirlos en los protagonistas de la fachada. El metal corrugado de los galpones industriales, el triplay (madera contrachapada) sin tratar, el hormigón irregular y hasta las vallas de tela metálica se convirtieron en su paleta.

Esta elección no era un simple capricho estético. Era una declaración de principios. En sus propias palabras, Gehry "trataba de humanizar las cosas". Al utilizar materiales comunes, asequibles y a menudo pasados por alto, estaba democratizando el lenguaje arquitectónico. Estaba diciendo que la belleza no residía exclusivamente en el mármol pulido o el acero inoxidable, sino en la honestidad y el carácter inherente de cada material. Este enfoque tenía implicaciones ecológicas profundas:

  • Reducción de la Huella de Carbono: Materiales como el triplay o el metal corrugado requieren, en general, menos energía para su producción y transporte en comparación con materiales de lujo altamente procesados.
  • Honestidad Material: Al mostrar los materiales en su estado casi crudo, se evita el uso de revestimientos, pinturas y acabados adicionales, que a menudo contienen compuestos orgánicos volátiles (COV) y otros químicos perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana.
  • Potencial de Reciclaje: Muchos de estos materiales industriales tienen un alto potencial de ser reciclados o, en el caso de la madera, de provenir de fuentes gestionadas de forma responsable.

Su propia casa en Santa Mónica, remodelada a partir de 1978, se convirtió en el manifiesto de este nuevo estilo. Gehry envolvió una casa suburbana existente con una nueva piel de metal corrugado y madera contrachapada, creando una colisión visual que escandalizó al vecindario pero que se consagró como un hito de la arquitectura deconstructivista. Estaba deconstruyendo no solo la forma, sino la jerarquía de los materiales de construcción.

¿Quién fue Frank Gehry y cuál fue su aporte a la arquitectura?
Frank Owen Goldberg (Toronto, 28 de febrero de 1929), conocido como Frank Gehry, es un arquitecto canadiense asentado en Estados Unidos, ganador del Premio Pritzker y reconocido por las innovadoras y peculiares formas de los edificios que ha diseñado.

Arquitectura como Escultura: Más Allá de la Fachada

La visión de Frank Gehry de que la arquitectura es un arte, y cada edificio una escultura, es fundamental para entender su obra. Sin embargo, esta visión artística no está reñida con la funcionalidad o la integración con el entorno, dos pilares clave del diseño sostenible. Las formas fluidas y aparentemente caóticas de sus edificios son, en realidad, respuestas complejas a la luz, el clima y el contexto urbano.

Las superficies curvas y fragmentadas interactúan con la luz solar de maneras dinámicas a lo largo del día, lo que puede reducir la necesidad de iluminación artificial en el interior. Del mismo modo, estas formas pueden ser diseñadas para canalizar las corrientes de aire, promoviendo la ventilación natural y disminuyendo la dependencia de sistemas de climatización mecánicos. La innovación en el diseño de la envolvente del edificio es una de las grandes contribuciones de Gehry, abriendo la puerta a fachadas que no son solo barreras pasivas, sino elementos activos que median entre el interior y el exterior de una manera mucho más sofisticada y, potencialmente, más eficiente energéticamente.

Tabla Comparativa: Arquitectura Modernista vs. Estilo Gehry

CaracterísticaModernismo Tradicional (Años 60)Estilo Gehry (Años 70 en adelante)
Materiales TípicosVidrio, acero, hormigón liso, mármol. Materiales procesados y "nobles".Metal corrugado, triplay, tela metálica, hormigón visto. Materiales "pobres" e industriales.
Enfoque EstéticoFormas geométricas puras, líneas rectas, orden, limpieza, ocultación de la estructura.Formas fragmentadas, escultóricas, fluidas. Exposición de la estructura y los materiales.
Relación con el EntornoA menudo, el edificio se impone al entorno como un objeto perfecto y autónomo.Busca un diálogo dinámico, reflejando la luz y el contexto de formas cambiantes. Integración a través del contraste.
Potencial de SostenibilidadA menudo alto consumo energético (grandes superficies de vidrio), materiales de alta energía incorporada.Uso de materiales de baja energía incorporada, honestidad material, diseño de envolvente para eficiencia pasiva.

El Legado Ecológico de la Deconstrucción

Aunque Frank Gehry no utilizara la etiqueta de "arquitecto verde" en los años setenta, su trabajo de esa época encarna principios que hoy son centrales en el discurso de la sostenibilidad. Su acto de deconstrucción fue más allá de lo visual; fue una deconstrucción de los valores de la industria de la construcción. Al demostrar que se podía crear arquitectura de alto valor artístico con materiales humildes, abrió una puerta para que generaciones futuras de arquitectos exploraran materiales reciclados, recuperados y de bajo impacto sin complejos.

Su legado nos enseña que la sostenibilidad no tiene por qué ser estéticamente aburrida o limitarse a la instalación de paneles solares. Puede ser, y debe ser, una fuente de innovación creativa. La rebelión de Gehry en los setenta fue un recordatorio vital de que los recursos más valiosos de un arquitecto son la imaginación y la voluntad de cuestionar el statu quo, dos herramientas indispensables para construir un futuro más respetuoso con nuestro planeta.

¿Qué hizo Frank Gehry en la década de los setenta?

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Frank Gehry es considerado un arquitecto "verde" o sostenible?

Es un tema complejo. Su trabajo pionero en los años 70 con materiales comunes y de bajo procesamiento tiene claras connotaciones sostenibles. Sin embargo, algunos de sus proyectos posteriores, a gran escala y con un uso intensivo de metales como el titanio, han sido objeto de debate por su huella de carbono y la energía incorporada en sus materiales. Su principal contribución ecológica radica más en la innovación y en desafiar las normas de materiales que en seguir un manual de certificación verde.

¿Qué materiales no convencionales popularizó Gehry?

Gehry elevó materiales considerados puramente utilitarios al estatus de elementos estéticos principales. Entre ellos destacan el metal corrugado, la valla de tela metálica (chain-link fence), el triplay sin acabar y el hormigón expuesto con sus imperfecciones. No los inventó, pero los usó de una manera que nadie se había atrevido antes en la alta arquitectura.

¿Cómo su estilo deconstructivista se relaciona con la ecología?

El deconstructivismo, en el caso de Gehry, rompe la idea del edificio como una caja hermética y sellada, que consume enormes cantidades de energía para mantener sus condiciones interiores. Sus formas fragmentadas y envolventes complejas crean microclimas, juegan con la luz natural y la sombra, y establecen una relación más porosa y dinámica con el entorno. Este enfoque desafía el modelo de construcción monolítico y derrochador de energía que dominó gran parte del siglo XX.

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