28/05/2017
Un demoledor informe de la organización internacional Global Witness ha sacudido los cimientos del mundo financiero y agroindustrial, poniendo en el centro de la polémica a dos gigantes: la empresa agropecuaria argentina Cresud, liderada por el empresario Eduardo Elsztain, y una de las entidades bancarias más grandes de Europa, el Banco Santander. La acusación es grave y directa: el banco habría financiado, a través de la compra de bonos y préstamos, las operaciones de una compañía cuyo modelo de negocio se basa en la deforestación a gran escala de bosques nativos en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Esta investigación saca a la luz la intrincada y a menudo opaca relación entre el capital financiero y la destrucción de los pulmones más importantes del planeta.

Los Protagonistas de una Trama Ambiental Compleja
Para comprender la magnitud del problema, es crucial conocer a los actores involucrados. Por un lado, tenemos a Cresud, una de las compañías agropecuarias más importantes de Sudamérica, con más de 800.000 hectáreas de tierras distribuidas en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Su presidente, Eduardo Elsztain, es una figura prominente en el mundo empresarial argentino, con intereses que van desde los centros comerciales más grandes del país (IRSA) hasta el sector financiero y hotelero. El modelo de negocio de Cresud, descrito en el informe como "bienes raíces agrícolas", consiste en adquirir grandes extensiones de tierra con bosques nativos a bajo costo, despejarlas para dedicarlas a cultivos extensivos (soja, trigo, girasol) o ganadería, y posteriormente venderlas a un precio revalorizado. Su filial en Brasil, BrasilAgro, opera bajo la misma lógica, expandiendo este modelo a través del continente.
Por otro lado, se encuentra el Banco Santander, una institución financiera de capitales españoles con presencia global. Paradójicamente, el banco ha hecho públicos sus compromisos ambientales, incluyendo políticas para "limitar" la financiación de actividades que provocan deforestación y un objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2050. Sin embargo, el informe de Global Witness sugiere que estas políticas no han sido más que una fachada, ya que la financiación a Cresud no solo continuó, sino que se incrementó después de la implementación de dichas normativas.
La Escala de la Devastación: Cifras que Hielan la Sangre
Los datos satelitales analizados por Global Witness son alarmantes. Se estima que Cresud ha sido responsable de la deforestación de más de 170.000 hectáreas desde el año 2001. Para poner esta cifra en perspectiva, es un área que equivale a ocho veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires o tres veces la de Madrid. Esta destrucción no ocurre en terrenos baldíos, sino en ecosistemas de vital importancia para la biodiversidad y la regulación climática global.
Los bosques afectados incluyen tres de las ecorregiones más amenazadas de Sudamérica:
- El Gran Chaco: El segundo ecosistema forestal más grande del continente, después de la Amazonía. Se extiende por Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, albergando una biodiversidad inmensa y siendo el hogar de numerosas comunidades indígenas.
- El Cerrado: La sabana con mayor biodiversidad del mundo, ubicada en Brasil, crucial para los ciclos del agua y como sumidero de carbono.
- El Chiquitano: Un bosque de transición único en Bolivia, que también sufre una intensa presión por la expansión agrícola.
Otras organizaciones, como Greenpeace, han llegado a cifras aún más preocupantes. Su propio análisis satelital determinó que solo en los campos de Cresud en la provincia de Salta, Argentina, se deforestaron 120.000 hectáreas entre 1998 y 2018. Esto sugiere que la cifra total de Global Witness podría ser conservadora, ya que solo analiza las propiedades que la empresa posee actualmente, sin contar las que ya fueron deforestadas y vendidas.
El Impacto Humano y Ecológico: Voces desde el Territorio
Más allá de las cifras, la deforestación tiene un rostro humano. En la región del Gran Chaco argentino, por ejemplo, habitan cerca de 4 millones de personas, de las cuales un 8% pertenece a pueblos originarios. Estas comunidades, como los Qom, dependen intrínsecamente del bosque para obtener alimentos, agua, medicinas y materiales para sus viviendas. La destrucción de su entorno es una amenaza directa a su supervivencia y cultura.
Sergio Rojas, un activista indígena de la comunidad Qom, relató a Global Witness las consecuencias directas de este avance: “Con toda la deforestación, los estuarios y las quebradas y el agua dulce, se han secado, y eso ahora es un gran problema. Estamos en una situación muy difícil porque no hay nada que comer, nada que beber y las temperaturas en este momento también son extremas”. Su testimonio pone de manifiesto que la crisis climática y la crisis de biodiversidad son, en última instancia, una crisis de derechos humanos.
El Rol del Santander: ¿Finanzas Verdes o Greenwashing?
El informe detalla cómo el Banco Santander ha sido un pilar financiero para el modelo de negocio de Cresud. Desde 2011, el banco ha participado en la recaudación de aproximadamente 1.300 millones de dólares para la empresa, principalmente actuando como suscriptor principal en 35 de las 47 emisiones de bonos de Cresud. Además, ha otorgado préstamos directos por más de 50 millones de dólares.

Lo más grave, según la denuncia, es la aparente contradicción con sus propias políticas. Giulia Bondi, activista de Global Witness, lo resume de forma contundente: “Cuando el banco Santander introdujo una política para limitar la financiación de empresas deforestadoras, sus inversiones en Cresud aumentaron”. Esta práctica, donde las acciones de una empresa contradicen su discurso de sostenibilidad, es comúnmente conocida como greenwashing. Organizaciones como BankTrack critican que las políticas ambiguas de Santander le permiten seguir financiando la destrucción ambiental mientras proyecta una imagen de responsabilidad corporativa.
Tabla Comparativa: Posturas y Acciones
| Actor | Postura Declarada | Acciones Reportadas |
|---|---|---|
| Cresud / BrasilAgro | "Implementamos las mejores prácticas de gobernanza empresarial" y operamos "en consonancia con la legislación pertinente". | Deforestación de más de 170.000 hectáreas; conflictos con comunidades indígenas y locales. |
| Banco Santander | "Políticas estrictas de compromiso ambiental"; ambición de ser "cero emisiones netas de carbono en 2050". | Financiación de US$1.3 mil millones a Cresud; aumento de la inversión tras adoptar políticas anti-deforestación. |
| Global Witness | Organización que investiga abusos ambientales y de derechos humanos para generar un cambio positivo. | Publicación del informe que denuncia la conexión financiera y la devastación ambiental. |
Un Marco Regulatorio que no Llega
Este caso también pone de relieve la debilidad de los marcos regulatorios. La Unión Europea tenía previsto implementar la "Ley Cero Deforestación", una normativa que prohibiría la importación de productos provenientes de zonas deforestadas después de 2020. Sin embargo, su entrada en vigencia ha sido postergada, lo que otorga un año más de margen a las empresas que operan en estas cadenas de suministro. La falta de una regulación financiera estricta que impida que el dinero fluya hacia la destrucción de ecosistemas es una de las principales barreras para frenar la deforestación a nivel global.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es Cresud y a qué se dedica?
Cresud es una compañía agropecuaria argentina con operaciones en varios países de Sudamérica. Su modelo de negocio se centra en la compra de tierras con bosques, su posterior deforestación para convertirlas en campos de cultivo o ganadería, y finalmente su venta a un precio superior.
¿Cuál es la acusación principal contra el Banco Santander?
Se le acusa de financiar masivamente a Cresud, una empresa cuyo modelo de negocio depende de la deforestación, a pesar de tener políticas públicas de sostenibilidad y compromisos para combatir el cambio climático. Esto es considerado una grave contradicción y un caso de posible greenwashing.
¿Qué ecosistemas están siendo más afectados?
Los principales ecosistemas afectados son el Gran Chaco (el segundo bosque más grande de Sudamérica), el Cerrado brasileño (la sabana más biodiversa del mundo) y el bosque Chiquitano en Bolivia. Todos son puntos críticos de biodiversidad y cruciales para la estabilidad climática.
¿Cómo afecta esta deforestación a las comunidades locales?
Impacta de forma devastadora a los pueblos indígenas y comunidades locales que dependen del bosque para su subsistencia. Provoca la pérdida de fuentes de agua, alimentos y medicinas, además de forzar desplazamientos y destruir su cultura.
¿Existen alternativas para que empresas como Cresud operen sin deforestar?
Sí. En lugar de expandir la frontera agrícola sobre bosques nativos, podrían invertir en modelos de agricultura regenerativa, sistemas agroforestales o la intensificación sostenible en tierras que ya han sido despejadas. Sin embargo, esto requeriría un cambio fundamental en su modelo de negocio, que actualmente se basa en la especulación con tierras deforestadas.
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