29/10/2022
En un mundo que enfrenta desafíos ambientales sin precedentes, desde el aumento récord de las emisiones de CO2 hasta la alarmante cantidad de plástico que inunda nuestros océanos, la responsabilidad corporativa ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad imperativa. Las empresas ya no solo son evaluadas por su rentabilidad, sino por su impacto en el planeta. En este contexto, Alpina, una reconocida compañía del sector de alimentos y lácteos, emerge como un caso de estudio notable, demostrando que es posible alinear el éxito empresarial con un profundo y medible compromiso con el medio ambiente. Su viaje hacia la neutralidad de carbono y plástico no es solo una declaración de intenciones, sino una hoja de ruta llena de acciones concretas, innovación y alianzas estratégicas.

El Doble Desafío Global: Carbono y Plástico en la Mira
Para comprender la magnitud del compromiso de Alpina, es crucial entender el panorama global. Informes como el del Global Carbon Project, presentados en la COP27, revelan cifras abrumadoras: las emisiones globales de CO2 podrían alcanzar los 40.600 millones de toneladas anuales. Paralelamente, la crisis del plástico es igualmente grave. Según WWF, cada año, 11 millones de toneladas de residuos plásticos terminan en nuestros océanos, y el ciclo de vida completo de este material genera 1.800 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Frente a esta realidad, la inacción no es una alternativa. Alpina ha interiorizado esta problemática y ha decidido abordarla de frente, estableciendo dos metas ambiciosas y complementarias: ser una empresa carbono neutro y plástico neutro para el año 2022, un objetivo que ya ha alcanzado y que marca un hito en la industria.
Objetivo Carbono Neutro: De la Medición a la Acción Concreta
El camino hacia la neutralidad de carbono es un proceso complejo que va mucho más allá de la simple compra de bonos. Para Alpina, comenzó con una fase fundamental: la medición. Durante los últimos 10 años, la compañía implementó un robusto sistema de gestión y control de su huella de carbono. Este seguimiento meticuloso de sus emisiones en todas las operaciones le permitió identificar áreas de mejora y, como resultado, lograr una impresionante reducción del 25% en sus emisiones de CO2.

Sin embargo, para alcanzar la neutralidad total, era necesario compensar las emisiones restantes. Aquí es donde entra en juego su certificación de neutralidad, otorgada por el prestigioso Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC). Para lograrlo, Alpina invirtió en bonos de carbono que respaldan proyectos vitales de reforestación y conservación. El impacto es tangible: se está protegiendo un área equivalente a 2.700 hectáreas de bosque, un pulmón para el planeta que genera aproximadamente 32.400 toneladas de oxígeno. Pero la estrategia no se detiene en la compensación. La compañía también está invirtiendo en la reducción de su dependencia de combustibles fósiles. Un ejemplo brillante es su planta de biogás en Sopó, que ya suministra más del 30% de la energía eléctrica requerida por esa instalación. Este es un claro indicio de que su visión a futuro se centra en las energías renovables no convencionales como pilar de sus operaciones.
La Batalla Contra el Plástico: Hacia una Economía Circular
El concepto de ser plástico neutro es innovador y va un paso más allá del reciclaje tradicional. Para Alpina, significa recuperar del medio ambiente una cantidad de plástico equivalente a la que ponen en el mercado. Este ambicioso objetivo se logra a través de una poderosa alianza con Veolia, una empresa experta en gestión de residuos, y, fundamentalmente, de la mano de más de 450 recicladores de oficio, dignificando su labor e integrándolos en una cadena de valor sostenible.
La estrategia se despliega en dos frentes simultáneos: la recuperación y el ecodiseño. Por un lado, se asegura que el 100% del plástico puesto en el mercado sea recolectado y transformado. Por otro, se trabaja incansablemente en la innovación de empaques para reducir el uso de plástico virgen desde el origen. Los ejemplos son claros y cercanos al consumidor:
- Marca Frutto: Fue la primera marca en Colombia en tomar la valiente decisión de eliminar los pitillos plásticos, reemplazándolos por una alternativa de papel.
- Reducción de material: Desde 2020, se redujo el calibre (grosor) de las bolsas de leche UHT y otros productos en formatos familiares. Esta acción, que puede parecer menor, evitó que 18 toneladas de plástico llegaran al mercado en un solo año, con una reducción adicional del 18% en 2021.
- Aligeramiento de envases: Se rediseñaron los vasos de productos como Kumis, Yogur Original y Finesse, logrando una reducción del 41% en su peso. Este cambio se tradujo en casi 130 toneladas de plástico que se dejaron de producir y poner en circulación.
Estas acciones demuestran un compromiso con la economía circular, donde los residuos no son el final del ciclo, sino el comienzo de uno nuevo.

Tabla Comparativa de Compromisos Ambientales
| Pilar de Sostenibilidad | Acciones Clave | Resultados Destacados |
|---|---|---|
| Carbono Neutro | Medición de huella de carbono, compra de bonos de carbono, inversión en energías renovables (planta de biogás). | Reducción del 25% de emisiones de CO2, certificación ICONTEC, conservación de 2.700 ha de bosque, generación de 32.400 ton de oxígeno. |
| Plástico Neutro | Alianzas para recolección (Veolia, recicladores), ecodiseño de empaques, sustitución de materiales, reducción de peso y calibre. | Recuperación del 100% del plástico puesto en el mercado, eliminación de pitillos plásticos en Frutto, ahorro de más de 148 toneladas de plástico por rediseño. |
Una Visión que Inspira a la Industria
Como afirmó Nicolás González, director de asuntos corporativos de Alpina, la empresa "ha estado y seguirá comprometida con el avance en materia ambiental". Este compromiso no es un evento aislado, sino una filosofía integrada en su política medioambiental. Sus principios básicos abarcan desde la aplicación de tecnología para preservar el entorno en el diseño de productos e instalaciones, hasta la exigencia de buenas prácticas ambientales a sus proveedores. El mensaje es claro: la sostenibilidad debe ser un ecosistema que involucre a toda la cadena de valor. El camino de Alpina es un llamado a la acción para toda la industria, demostrando que la rentabilidad y la responsabilidad ambiental no solo pueden coexistir, sino que pueden impulsarse mutuamente hacia un futuro más próspero y sostenible para todos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa exactamente que Alpina sea "carbono neutro"?
Significa que la empresa ha logrado un balance cero entre el dióxido de carbono que emite a la atmósfera y el que retira por diferentes vías. Lo logra combinando dos estrategias: primero, reduciendo al máximo sus emisiones directas a través de la eficiencia y el uso de energías más limpias; segundo, compensando las emisiones que no puede eliminar mediante la inversión en proyectos ambientales, como la reforestación, que absorben CO2 de la atmósfera.
¿Cómo logra Alpina ser "plástico neutro"?
Ser "plástico neutro" implica que Alpina financia y gestiona la recolección y transformación de una cantidad de plástico del medio ambiente que es igual o superior a la cantidad de plástico que utiliza en sus empaques y pone en el mercado. Lo hace a través de alianzas estratégicas con gestores de residuos y organizaciones de recicladores, asegurando que ese material se reincorpore a la cadena productiva en lugar de convertirse en un contaminante.

¿Estas iniciativas son solo de Alpina o es una tendencia en la industria?
Si bien Alpina es pionera y un referente en la consecución de estas dos neutralidades de forma simultánea en la región, existe una tendencia global creciente en la que las grandes corporaciones están asumiendo una mayor responsabilidad ambiental. La presión de los consumidores, los inversores y las regulaciones está impulsando a más empresas a establecer objetivos ambiciosos de sostenibilidad, aunque el nivel de compromiso y los resultados concretos varían significativamente entre ellas.
¿Qué papel juegan los consumidores en este proceso?
Los consumidores tienen un poder fundamental. Al elegir productos de empresas con un compromiso ambiental demostrado, envían un mensaje claro al mercado. Además, son una pieza clave en la economía circular al separar correctamente sus residuos, asegurando que los envases puedan ser recolectados y reciclados eficazmente, cerrando así el ciclo que empresas como Alpina se esfuerzan por construir.
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