22/06/2008
Millones de personas en Sudamérica y otras partes del mundo comienzan su día, comparten una tarde o acompañan sus estudios con un buen mate. Esta infusión, arraigada en la cultura guaraní y parte fundamental del tejido social en países como Argentina, Uruguay y Paraguay, se vio envuelta en una gran polémica cuando una agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la vinculó con el cáncer. La noticia generó sorpresa y preocupación: ¿podría esta bebida tan querida y tradicional ser perjudicial para la salud? Este artículo profundiza en la evidencia científica, desglosa los informes y responde a la pregunta que muchos se hacen: ¿es seguro seguir tomando mate?
- El Origen de la Polémica: La Clasificación de la IARC
- La Evidencia Científica: ¿Qué Dicen los Estudios?
- El Verdadero Sospechoso: ¿La Yerba o el Agua Hirviendo?
- La Defensa del Mate: La Voz de los Expertos y Productores
- ¿Y el Glifosato? Otros Mitos y Verdades
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusión: Disfruta tu Mate, pero con Cuidado
El Origen de la Polémica: La Clasificación de la IARC
Para entender el debate, es crucial conocer a la entidad que encendió la alarma. La Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que forma parte de la OMS, es la encargada de clasificar sustancias y hábitos según su potencial para causar cáncer en humanos. En 1991, tras revisar la evidencia disponible, la IARC tomó una decisión que resonaría durante décadas: clasificó al mate caliente en el Grupo 2A.

¿Qué significa esto? La IARC utiliza varias categorías:
- Grupo 1: Carcinógeno para humanos. Aquí se encuentran agentes como el tabaco, el alcohol y la radiación solar. La evidencia es concluyente.
- Grupo 2A: Probablemente carcinógeno para humanos. Existe evidencia limitada en humanos pero suficiente en estudios con animales, o una fuerte evidencia de que el agente actúa a través de un mecanismo cancerígeno conocido. Aquí es donde se ubicó al mate caliente.
- Grupo 2B: Posiblemente carcinógeno para humanos. La evidencia en humanos es limitada y la evidencia en animales es insuficiente. El café fue ubicado aquí.
- Grupo 3: No clasificable en cuanto a su carcinogenicidad para humanos. La evidencia es inadecuada. La yerba mate como planta y el té fueron puestos en esta categoría.
Es fundamental notar un detalle crucial desde el principio: la clasificación no fue para la yerba mate en sí, sino específicamente para la infusión consumida “caliente”. Esta distinción es la clave para desentrañar todo el misterio.
La Evidencia Científica: ¿Qué Dicen los Estudios?
La decisión de la IARC no fue arbitraria. Se basó en varios estudios epidemiológicos realizados en Sudamérica que observaron una correlación entre el alto consumo de mate y una mayor incidencia de cáncer de esófago. El informe de 1991 cita tres estudios de control que investigaron esta asociación.
Uno de los más impactantes fue realizado en Uruguay, el país con el mayor consumo de mate per cápita del mundo. Según la IARC, este estudio mostró que los grandes bebedores de mate tenían aproximadamente diez veces más probabilidades de desarrollar cáncer de esófago en comparación con las personas que no consumían la infusión. El informe concluía que, en términos generales, las investigaciones sugerían una “fuerte asociación” entre el consumo de mate y el cáncer del tracto gastrointestinal superior. Sin embargo, el propio organismo admitió su incapacidad para distinguir si el riesgo se debía a algún componente de la yerba o a la temperatura a la que se consumía la bebida.
El Verdadero Sospechoso: ¿La Yerba o el Agua Hirviendo?
Esta ambigüedad llevó a la hipótesis más aceptada hoy en día: el principal factor de riesgo no es la planta de yerba mate, sino la práctica de beber la infusión a temperaturas extremadamente altas. El daño térmico crónico es un factor de riesgo conocido para el cáncer de esófago. Cuando se consumen líquidos muy calientes de forma repetida, las células que recubren el esófago sufren lesiones constantes. Este ciclo de daño y regeneración celular puede aumentar la probabilidad de que ocurran mutaciones que conduzcan al cáncer.
Una vocera de la IARC, en declaraciones a BBC Mundo, reforzó esta idea, afirmando que “hay sugerencias de que la temperatura de la bebida, más que la planta misma o la forma en que es procesada, podría explicar la asociación observada”. Esto explicaría por qué otras bebidas también muestran un mayor riesgo cuando se consumen a punto de ebullición. El informe de 1991 señaló que el “té muy caliente duplicó o triplicó el riesgo de sufrir cáncer de esófago”, a pesar de que el té como tal fue clasificado en el Grupo 3 (no clasificable).
Tabla Comparativa de Bebidas Calientes según la IARC (Informe 1991)
Para visualizar mejor las diferencias, la siguiente tabla resume cómo la IARC clasificó al mate, el café y el té en su evaluación original.
| Bebida | Clasificación IARC | Nivel de Riesgo | Notas Relevantes |
|---|---|---|---|
| Mate Caliente | Grupo 2A | Probablemente cancerígeno | Fuerte asociación con cáncer de esófago. La duda persiste sobre si es por la yerba o la temperatura. |
| Café | Grupo 2B | Posiblemente cancerígeno | Evidencia limitada para cáncer de vejiga. El riesgo de cáncer de esófago aumenta en poblaciones que lo beben muy caliente. |
| Té | Grupo 3 | No clasificable | Evidencia inadecuada. Sin embargo, consumirlo "muy caliente" se asoció con un mayor riesgo de cáncer de esófago. |
La Defensa del Mate: La Voz de los Expertos y Productores
Frente a esta clasificación, los defensores del mate, como el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de Argentina, han desestimado las advertencias. Argumentan que no existen pruebas concluyentes de que las tasas de cáncer de esófago sean desproporcionadamente más altas en Argentina y Uruguay en comparación con el resto del mundo. Además, recalcan una recomendación clave en la cultura matera: el agua nunca debe hervir. La temperatura ideal para cebar un buen mate se sitúa entre 70 y 80 grados centígrados, un rango considerablemente inferior al punto de ebullición (100°C).
Desde el INYM también se destacan los beneficios de la infusión, rica en vitaminas, minerales y polifenoles con propiedades antioxidantes. Es un “reactivador del sistema nervioso central” y a menudo recomendado por nutricionistas. Algunos incluso han llegado a sugerir que la inclusión del mate en la lista de la IARC pudo deberse a una campaña de desprestigio por parte del “lobby cafetero”, aunque esta afirmación no ha podido ser confirmada.

¿Y el Glifosato? Otros Mitos y Verdades
La polémica del mate a menudo se entrelaza con otra preocupación moderna: los agroquímicos. Algunos han cuestionado si la presencia de glifosato, un herbicida también clasificado como probable cancerígeno (Grupo 2A) por la IARC, podría ser un factor. Sin embargo, los productores explican que, al ser la yerba mate un árbol, el herbicida se aplica en el suelo para controlar las malezas y no tiene contacto directo con las hojas que se cosechan. Los análisis, aseguran, no han mostrado rastros preocupantes de estos químicos en el producto final.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Tomar mate causa cáncer?
No hay evidencia de que la yerba mate por sí misma cause cáncer. La clasificación de la IARC como "probable cancerígeno" se refiere específicamente al consumo de la infusión a temperaturas muy altas (caliente). El riesgo parece estar asociado al daño térmico en el esófago, no a los componentes de la yerba.
¿A qué temperatura debo tomar el mate para que sea seguro?
La recomendación de los expertos y materos tradicionales es calentar el agua a una temperatura de entre 70°C y 80°C. Nunca debe hervir. Usar el agua en este rango no solo es más seguro para tu salud, sino que también previene que la yerba se “queme”, lo que arruinaría el sabor de la infusión.
¿El mate frío (tereré) es peligroso?
No. El tereré, popular en Paraguay y el noreste de Argentina, se prepara con agua fría o helada. Dado que el riesgo identificado por la IARC está ligado a las altas temperaturas, el tereré no presenta este tipo de peligro y es una forma completamente segura de disfrutar de la yerba mate.
¿Qué pasó con la evaluación de la IARC? ¿Se actualizó?
Sí. En 2016, la IARC reevaluó las bebidas calientes. Su conclusión fue más clara: beber cualquier bebida a más de 65°C es "probablemente carcinógeno" para los humanos (Grupo 2A), debido al riesgo de cáncer de esófago. En esa misma reevaluación, el mate bebido a temperaturas no muy calientes fue degradado al Grupo 3 ("no clasificable"), la misma categoría del café. Esto confirma que el peligro reside en la temperatura, no en la bebida en sí.
Conclusión: Disfruta tu Mate, pero con Cuidado
La ciencia ha arrojado luz sobre la vieja polémica. El mate no es el villano. La verdadera amenaza para la salud es el hábito de consumir cualquier bebida, ya sea mate, té o café, a temperaturas excesivamente altas. La actualización de la IARC confirmó que el riesgo de cáncer de esófago está asociado a la lesión térmica, no a las propiedades inherentes de la yerba mate.
Así que, la próxima vez que prepares tu mate, recuerda el consejo de los expertos: calienta el agua, pero no dejes que hierva. Al disfrutar de tu infusión a una temperatura moderada, no solo estarás respetando la tradición para obtener el mejor sabor, sino que también estarás cuidando tu salud y podrás seguir compartiendo y disfrutando de este maravilloso ritual cultural sin preocupaciones.
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