¿Qué es la Convención de la desertificación?

Desertificación: El Silencioso Avance del Desierto

03/03/2008

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Cada día, vastas extensiones de tierra fértil en todo el mundo se rinden ante un enemigo silencioso pero implacable: la desertificación. No se trata simplemente de la expansión de los desiertos naturales, sino de un complejo proceso de degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, causado principalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas. Este fenómeno no solo transforma paisajes verdes en terrenos yermos, sino que amenaza la seguridad alimentaria, la biodiversidad y el sustento de más de 250 millones de personas, forzando a muchas a migrar en busca de un futuro viable. Comprender este desafío es el primer paso para combatirlo y proteger nuestro recurso más valioso: la tierra.

¿Cómo comunicarse con la Dirección General de cambio climático y desertificación del MINAM?
Para mayores alcances y colaboración en este proceso, pueden comunicarse con la Dirección General de Cambio Climático y Desertificación del MINAM, al teléfono (51) 611 6000, anexo 1701 y/o a los correos electrónicos: [email protected] y jcarranza@minam
Índice de Contenido

¿Qué es Exactamente la Desertificación?

Es crucial diferenciar la desertificación de la sequía. Mientras que la sequía es un período prolongado con precipitaciones por debajo del promedio, la desertificación es la degradación persistente de los ecosistemas de tierras secas. Es la pérdida de la capacidad productiva del suelo, su capacidad para retener agua y soportar vida vegetal y animal. Cuando el suelo pierde su cubierta vegetal, queda expuesto a la erosión del viento y el agua, perdiendo sus nutrientes y su estructura. El resultado es una tierra incapaz de sostener la agricultura, el pastoreo o incluso los ecosistemas naturales que alguna vez albergó.

Las Causas: Un Mosaico de Presiones sobre el Suelo

La desertificación es el resultado de una combinación de factores, donde las acciones humanas a menudo exacerban las condiciones de vulnerabilidad natural. Países como Ecuador, donde se estima que el 47.5% de las tierras sufren algún proceso de degradación, nos muestran un claro ejemplo de estas causas:

  • Deforestación: La tala de árboles para la agricultura, la ganadería o la obtención de madera elimina la cubierta protectora del suelo, dejándolo vulnerable a la erosión.
  • Malas Prácticas Agrícolas: El monocultivo agota nutrientes específicos del suelo, mientras que el uso intensivo de pesticidas y fertilizantes químicos puede alterar su composición biológica y química, reduciendo su fertilidad a largo plazo.
  • Sobrepastoreo: Cuando el ganado consume la vegetación más rápido de lo que esta puede regenerarse, el suelo queda desprotegido. Además, el pisoteo constante compacta la tierra, dificultando la infiltración de agua.
  • Cambio de Uso del Suelo y Urbanización: La transformación de tierras fértiles en zonas urbanas, industriales o para infraestructura sella el suelo, impidiendo sus funciones ecológicas vitales.
  • Cambio Climático: El aumento de las temperaturas y los patrones de lluvia erráticos intensifican las sequías, aumentando la presión sobre los recursos hídricos y la vegetación, acelerando así los procesos de degradación.

El Impacto Humano: Más Allá del Paisaje Árido

Las consecuencias de la desertificación van mucho más allá de la pérdida de un paisaje. Afectan directamente el núcleo de la supervivencia y el desarrollo humano.

  • Pobreza y Seguridad Alimentaria: Según la FAO, tres cuartas partes de las personas en situación de pobreza en el mundo dependen de la agricultura y actividades rurales. Cuando la tierra se degrada, la productividad agrícola disminuye, los cultivos fallan y el ganado muere, atrapando a las comunidades en un ciclo de pobreza e inseguridad alimentaria.
  • Migración Forzada: La degradación de la tierra es un potente motor de migración. Cuando las familias ya no pueden cultivar sus alimentos o encontrar agua, se ven obligadas a abandonar sus hogares en busca de oportunidades en otras áreas, a menudo en ciudades ya superpobladas. Este fenómeno, conocido como migración ambiental, es una de las crisis humanitarias más graves de nuestro tiempo.
  • Pérdida de Biodiversidad: Las tierras secas albergan ecosistemas únicos y una gran variedad de especies adaptadas a condiciones extremas. La desertificación destruye estos hábitats, llevando a la extinción local de flora y fauna y reduciendo la resiliencia general del planeta.

La Respuesta Global: Un Compromiso Forjado en Río

La comunidad internacional reconoció la gravedad de este problema hace décadas. En la histórica "Cumbre para la Tierra" celebrada en Río de Janeiro en 1992, nacieron tres acuerdos fundamentales para abordar los mayores desafíos ambientales de la humanidad, conocidos como las Convenciones de Río.

Tabla Comparativa: Las Tres Convenciones de Río

ConvenciónObjetivo PrincipalFoco Principal
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)Estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.Clima y Emisiones
Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB)Conservar la biodiversidad, promover su uso sostenible y la participación justa de sus beneficios.Ecosistemas y Especies
Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (CNULD)Combatir la desertificación y mitigar los efectos de la sequía.Suelos y Tierras

La Convención de Lucha contra la Desertificación (CNULD), establecida en 1994, es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante que conecta directamente el medio ambiente y el desarrollo con la gestión sostenible del suelo. Su objetivo es impulsar a los países a trabajar juntos para mantener y restaurar la productividad de la tierra y mitigar los efectos de la sequía. Países como Argentina participan activamente en estas negociaciones, defendiendo el principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas", que reconoce que los países desarrollados, por su responsabilidad histórica en las emisiones, deben liderar los esfuerzos y proveer financiamiento y tecnología a los países en desarrollo.

Soluciones en Marcha: El Manejo Sostenible de la Tierra

La lucha contra la desertificación no es una causa perdida. Existen soluciones efectivas que, cuando se implementan de manera coordinada, pueden revertir la degradación y construir resiliencia. La estrategia central es el Manejo Sostenible de la Tierra (MST). Este enfoque integral busca utilizar los recursos de la tierra (suelos, agua, animales y plantas) de una manera que satisfaga las necesidades humanas actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas.

El MST incluye prácticas como:

  • Agroforestería: Combinar árboles con cultivos agrícolas para proteger el suelo, mejorar la retención de agua y diversificar los ingresos.
  • Rotación de Cultivos: Alternar diferentes cultivos en un mismo campo para mantener la fertilidad del suelo y controlar plagas de forma natural.
  • Cosecha de Agua: Implementar técnicas para capturar y almacenar el agua de lluvia, asegurando su disponibilidad durante las épocas secas.
  • Restauración de Tierras: Reforestar áreas degradadas y reintroducir vegetación nativa para estabilizar el suelo.

Proyectos como el impulsado por la FAO y el Ministerio del Ambiente de Ecuador para ampliar las buenas prácticas de MST son ejemplos concretos de cómo la colaboración internacional y el conocimiento local pueden unirse para combatir la degradación de la tierra.

¿Qué es el diálogo de cambio climático y Desertificación?
“Diálogo de cambio climático y desertificación nuestra tierra, nuestra casa, nuestro futuro” es el nombre de esta actividad y tendrá lugar d el 19 al 23 de junio de 2017, en 5 ciudades del país incluyendo Loja, Cuenca, Riobamba, Ambato y Babahoyo,

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿La desertificación es lo mismo que la sequía?

No. La sequía es un fenómeno meteorológico natural y temporal de escasez de agua. La desertificación es un proceso a largo plazo de degradación de la tierra causado por una combinación de factores humanos y climáticos, que resulta en la pérdida de la productividad biológica del suelo.

¿Solo los países con desiertos sufren de desertificación?

No. La desertificación ocurre en las "tierras secas", que incluyen zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Estas áreas cubren más de un tercio de la superficie terrestre del planeta y no son necesariamente desiertos. Muchas de estas tierras son ecosistemas frágiles pero productivos que están en riesgo.

¿Qué es la Neutralidad en la Degradación de las Tierras (NDT)?

Es un objetivo adoptado por los países bajo la CNULD. Busca un estado en el que la cantidad y calidad de los recursos de la tierra necesarios para mantener las funciones y servicios de los ecosistemas y mejorar la seguridad alimentaria se mantengan estables o aumenten. En resumen, se trata de equilibrar la degradación inevitable con la restauración de tierras en otros lugares.

¿A quién contactar para más información a nivel nacional?

Cada país cuenta con puntos focales y ministerios dedicados a estos temas. Por ejemplo, en Perú, la Dirección General de Cambio Climático y Desertificación del Ministerio del Ambiente (MINAM) es la entidad encargada. Para consultas específicas en ese país, se puede contactar al teléfono (51) 611 6000, anexo 1701, o a los correos electrónicos [email protected] y [email protected].

En conclusión, la desertificación es uno de los mayores desafíos ambientales y socioeconómicos de nuestro tiempo. Detener su avance requiere un esfuerzo concertado a todos los niveles: desde los acuerdos internacionales hasta las prácticas agrícolas de una pequeña comunidad. Proteger nuestros suelos no es solo una cuestión ambiental; es una inversión en la paz, la estabilidad y un futuro sostenible para toda la humanidad. Nuestra tierra es nuestra casa, y es nuestra responsabilidad colectiva cuidarla.

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