¿Cuál es el nivel de contaminación de los desechos del frigorífico?

Frigoríficos: Veneno en el Aire y Agua de Tigre

09/10/2020

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“Si yo hubiera sabido del olor, no habría comprado esta casa. Ahora estoy pensando en vender”. La frase, cargada de resignación y frustración, pertenece a Emilio Sojo, un vecino de Tigre de 77 años que buscaba la tranquilidad del verde y encontró un infierno olfativo. Su hogar linda con el patio trasero del frigorífico Rioplatense, uno de los gigantes de la industria cárnica argentina y, junto a otras dos empresas, el epicentro de una denuncia penal por una catástrofe ambiental que lleva décadas gestándose en silencio. Lo que comenzó como una molestia se ha convertido en una batalla por el derecho fundamental a respirar aire puro y a vivir en un entorno saludable, una lucha que expone la delgada línea entre el desarrollo industrial y la negligencia ambiental.

¿Quién arroja los desechos del frigorífico rioplatense?
Estos desechos “serían arrojados por parte de Frigorífico Rioplatense S.A.I.C.I.F., Planta Faenadora Bancalari S.A. y Ecocarnes S.A. (ex Cocarsa)”, reza la denuncia. Las tres firmas tienen entre seis y siete décadas. La primera está en Constituyentes 2499, en Pacheco, partido de Tigre. Las dos últimas se ubican en el partido de San Fernando.
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Un Olor a Huevo Podrido: La Señal de Alarma Química

El hedor que obliga a Emilio y a sus vecinos a encerrarse en sus casas no es una simple incomodidad. Es una señal química, una advertencia de un peligro invisible pero omnipresente. El característico olor a “huevo podrido” es el sello del ácido sulfhídrico (H₂S), un gas que se genera durante la descomposición de materia orgánica en condiciones de ausencia de oxígeno. En este caso, la materia orgánica son toneladas de sangre, grasa y heces de animales faenados, vertidas durante décadas en lagunas de efluentes que han colapsado por completo.

Francisco Do Pico, otro vecino que ha investigado el problema a fondo, lo explica con claridad: “Esas lagunas son artificiales, construidas como sistema de efluentes. Hace décadas que reciben sangre, grasa y heces de las vacas, y no hay más oxígeno. Entonces, para biodegradar toda esa materia, largan ese ácido”. El Frigorífico Rioplatense, según datos de FADA, faenó más de 314.000 cabezas solo en 2020. Es fácil imaginar la magnitud del desecho orgánico que esas lagunas deben procesar, una tarea para la cual ya no tienen capacidad.

Las consecuencias de la presencia de ácido sulfhídrico en el aire van más allá del mal olor. Es un gas corrosivo. Emilio Sojo relata cómo los parantes de sus aires acondicionados, instalados hace apenas tres años, ya tuvieron que ser reemplazados por la oxidación. Si este gas puede corroer el metal, ¿qué no puede hacer en el organismo humano? Como médico, Sojo advierte sobre los riesgos para la salud: “Este ácido causa problemas pulmonares, digestivos, a la larga neurológicos”. La exposición crónica, incluso a bajas concentraciones, puede ser devastadora.

El Río que Llora Sangre: La Contaminación del Reconquista

La contaminación no solo viaja por el aire, sino también, y de forma más devastadora, por el agua. El río Reconquista, uno de los cursos de agua más contaminados del país, recibe directamente los desechos de estas industrias. La denuncia penal apunta a que Frigorífico Rioplatense S.A.I.C.I.F., Planta Faenadora Bancalari S.A. y Ecocarnes S.A. arrojan sus efluentes líquidos al río y a sus afluentes, como el arroyo Las Tunas y el canal Patagonia.

Federico, un residente de la Villa Presidente Perón, describe una realidad desoladora. “Todas las tuberías con sangre y otros desechos de los animales de los frigoríficos apuntan directamente al Reconquista”, denuncia. El río que alguna vez fue un lugar de esparcimiento familiar, donde se podía pescar, es hoy un vertedero a cielo abierto. “Vivir cerca de él es como estar al lado de un basural. Ni los animales toman agua de ahí, antes prefieren morir de sed”.

Un ingeniero que asesoró a uno de los frigoríficos en el pasado confirma la gravedad del problema. La sangre es uno de los contaminantes orgánicos más potentes que existen. Al ser vertida en un cuerpo de agua sin tratamiento previo, su proceso de descomposición consume masivamente el oxígeno disuelto, vital para la vida acuática. Este fenómeno, conocido como eutrofización, asfixia al ecosistema, matando peces y destruyendo la biodiversidad. El río se convierte en una cloaca sin vida, una herida abierta en el paisaje que amenaza con extender su veneno hasta el Río de la Plata y el Luján.

Los Acusados: ¿Quiénes Son los Responsables?

La denuncia penal, impulsada por la diputada Marcela Campagnoli, pone nombre y apellido a los presuntos responsables. Se trata de tres empresas con una larga trayectoria en la zona, cuya actividad económica es innegable, pero cuya responsabilidad ambiental está gravemente cuestionada.

Tabla Comparativa de los Frigoríficos Denunciados

EmpresaUbicaciónPrincipal Foco de ContaminaciónMedidas Anunciadas / Situación
Frigorífico Rioplatense S.A.I.C.I.F.Pacheco, TigreLagunas de efluentes colapsadas que liberan ácido sulfhídrico y descargan en el arroyo Las Tunas.Anunció planes para construir una planta de biogás y plantar una cortina forestal.
Planta Faenadora Bancalari S.A.San FernandoVertido directo de efluentes (bosta, grasa, sangre) sin tratar al río Reconquista.Sin medidas concretas informadas. Su caso judicial se unificó a una causa anterior de 2019.
Ecocarnes S.A. (ex Cocarsa)Virreyes, San FernandoVertido directo de efluentes sin tratar al río Reconquista.Sin medidas concretas informadas. Su caso judicial aún no ha avanzado.

La situación es agravada por una aparente falta de control por parte de los organismos competentes, como la Autoridad del Agua (ADA) o el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), quienes según los denunciantes, no han respondido a los reclamos ni han ejercido una fiscalización efectiva durante años. Este vacío de control ha generado un clima de impunidad que permite que estas prácticas se perpetúen.

La Batalla Judicial y un Futuro Incierto

La denuncia penal presentada en febrero es un paso crucial, pero el camino hacia la justicia ambiental es largo y complejo. La causa, que recayó en el Juzgado Federal N° 1 de San Isidro, a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, se ha dividido en tres expedientes distintos, uno por cada empresa. Esta fragmentación podría ralentizar aún más un proceso que los vecinos necesitan que sea urgente.

Mientras tanto, algunas empresas comienzan a moverse. Rioplatense ha anunciado planes para una planta de biogás, una tecnología que permitiría transformar los desechos orgánicos en energía, saneando las lagunas. También se comprometió a plantar una cortina forestal de álamos y casuarinas para mitigar olores. Estas son buenas noticias, pero para los vecinos son promesas que llegan con décadas de retraso.

El caso de los frigoríficos de Tigre y San Fernando es un microcosmos de un problema mayor: el conflicto entre el crecimiento industrial y el derecho a un ambiente sano. La solución no pasa por cerrar industrias, sino por exigir que operen bajo estrictas normas ambientales, que inviertan en tecnología limpia y que se hagan cargo del pasivo ambiental que generan. El futuro de la salud de miles de personas y de la vida de un río entero depende de que la justicia y los organismos de control actúen con la celeridad y la firmeza que la situación demanda. Para Emilio, y para tantos otros, la esperanza es poder volver a abrir las ventanas sin que el veneno entre en sus hogares.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la causa principal del mal olor en la zona?

La causa es la emisión de ácido sulfhídrico, un gas con olor a huevo podrido. Este gas se produce por la descomposición sin oxígeno de enormes cantidades de desechos orgánicos (sangre, grasa, heces) provenientes de la faena de animales, acumulados en lagunas de tratamiento que están colapsadas.

¿Es peligroso este olor para la salud?

Sí. Más allá de la molestia, el ácido sulfhídrico es un gas tóxico. La exposición prolongada puede causar problemas respiratorios, digestivos y neurológicos. Además, es corrosivo, afectando metales y otras estructuras.

¿Qué ríos están siendo afectados por los vertidos?

El principal afectado es el río Reconquista. Los desechos también son vertidos en afluentes como el arroyo Las Tunas y el canal Patagonia. Existe el riesgo de que esta contaminación llegue a cursos de agua mayores como el río Luján y el Río de la Plata.

¿Qué están haciendo las autoridades al respecto?

Los vecinos y una diputada nacional presentaron una denuncia penal que está en curso en la justicia federal. Sin embargo, los organismos de control ambiental provinciales (ADA y OPDS) han sido acusados de inacción durante años, realizando inspecciones insuficientes y no respondiendo a los reclamos.

¿Hay alguna solución a la vista para este problema?

La solución integral requiere una fuerte fiscalización estatal y la inversión de las empresas en tecnología de tratamiento de efluentes. Una de las empresas, Frigorífico Rioplatense, ha anunciado la construcción de una planta de biogás para procesar sus desechos y generar energía, lo que podría ser un paso en la dirección correcta si se implementa de manera efectiva.

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