¿Qué es el desarrollo sostenible?

Historia del Desarrollo Sustentable: Un Legado

05/10/2010

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El concepto de desarrollo sustentable, tan presente en los debates actuales, no es una idea surgida de la noche a la mañana. Es el resultado de una larga y compleja evolución de dos corrientes de pensamiento que, durante siglos, parecieron irreconciliables: el «desarrollo» y la «sustentabilidad». Para comprender su verdadero significado, es esencial viajar en el tiempo y desentrañar cómo estas dos nociones, una enfocada en el avance humano y la otra en la preservación del entorno, finalmente convergieron en un paradigma que hoy se considera la única vía posible para el futuro de la humanidad.

¿Qué es el desarrollo sustentable?
Pero fue la Comisión de Brundtland y su informe Nuestro futuro común en 1987 la que definió el término como lo conocemos hoy en día. El reporte se enfoca en explicar cómo es posible lograr al mismo tiempo la equidad social, el crecimiento económico y la protección o mantenimiento de los recursos naturales. Más: ¿Qué es desarrollo sustentable?
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Los Orígenes del "Desarrollo": La Imparable Idea de Progreso

La idea de "desarrollo" como la conocemos hoy tiene sus raíces más profundas en la noción de progreso. Desde civilizaciones antiguas como la griega y la romana, existía la convicción de que la humanidad avanzaba en una dirección correcta, perfeccionando su tecnología, su economía y su moral. Era un camino lineal hacia un estado superior.

Esta visión fue reforzada por corrientes religiosas, particularmente la teología judeocristiana, que introdujo una concepción del tiempo como una sucesión de eventos con un propósito divino. Se promulgó la idea de un despliegue gradual de un plan maestro y la búsqueda de la perfección. Conceptos como el milenarismo y las utopías alimentaron la importancia de mejorar el mundo terrenal, sentando las bases para una búsqueda constante de mejora material.

Sin embargo, fue durante la Ilustración y, posteriormente, con la Revolución Industrial, cuando esta idea de progreso se consolidó de manera definitiva. Los filósofos y científicos estaban convencidos de que la razón y la ciencia eran las herramientas para que la humanidad se convirtiera en maestra y señora de la naturaleza. La Revolución Industrial materializó esta creencia. El hombre demostró que podía alterar el orden natural a una escala sin precedentes para producir bienes y servicios que satisficieran sus necesidades. En esta nueva lógica, solo lo producido por el ser humano tenía valor económico tangible. Un bosque, un río o un ecosistema no eran valiosos por sí mismos, sino por el potencial de ser explotados para generar riqueza. Este modelo, si bien generó un crecimiento económico exponencial en las naciones industrializadas, también desató una era de desastres ambientales que, lentamente, comenzaron a encender las alarmas.

La Semilla de la "Sustentabilidad": Una Preocupación Ancestral

Paralelamente a la embriagadora carrera del progreso, siempre existió una corriente de pensamiento más cautelosa. Desde la antigüedad, pensadores y filósofos observaron y escribieron sobre los problemas ambientales causados por la actividad humana: la deforestación que llevaba a la desertificación, la salinización de las tierras por el riego inadecuado o la degradación general de los suelos. Estos llamados no solo lamentaban el daño, sino que abogaban por prácticas que hoy llamaríamos sustentables, con el fin de conservar lo que describían poéticamente como la "juventud eterna de la tierra".

¿Cuáles son los antecedentes del desarrollo sustentable?
Los antecedentes del desarrollo sustentable se remontan a 1950, cuando empezaron a discutirse las consecuencias de la sobreexplotación ambiental y la contaminación, acentuadas por la Segunda Guerra Mundial. Un hito en el debate fue la publicación del libro Primavera silenciosa de Rachel Carson (1962).

Con la Revolución Industrial, esta preocupación se magnificó. El consumo masivo de recursos naturales, como la madera en Europa para combustible y construcción, provocó crisis continentales. La escasez amenazó la economía y la supervivencia de muchas comunidades. Fue en este contexto donde el término sustentabilidad (Nachhaltigkeit, en alemán) comenzó a usarse en el siglo XVIII entre los silvicultores germanos. Su propuesta era revolucionaria y simple a la vez: mantener un balance entre la tala de árboles maduros y la siembra y cuidado de nuevos árboles para asegurar el recurso para el futuro.

Surgieron también voces teóricas que advertían sobre los peligros del crecimiento descontrolado. Thomas Robert Malthus, en el siglo XVII, alertó que el crecimiento poblacional superaría la capacidad de producir alimentos, llevando a una catástrofe. Más adelante, John Stuart Mill imaginó un "equilibrio estacionario", un estado en el que la economía y la población dejarían de crecer, pero sin que las condiciones humanas empeoraran, permitiendo a la sociedad enfocarse en el desarrollo cultural y espiritual en lugar del material. La preocupación por el bienestar de las generaciones futuras ya estaba sembrada.

El Gran Debate del Siglo XX: Crecimiento vs. Conservación

El siglo XX fue un campo de batalla ideológico. Por un lado, un optimismo desbordante impulsado por avances tecnológicos inimaginables. Por otro, una creciente inquietud, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, por el ritmo frenético de consumo de recursos.

La corriente económica dominante sostenía que la escasez era un problema temporal. Si un recurso se agotaba, la creatividad humana y la tecnología encontrarían un sustituto, como cuando el aceite de ballena fue reemplazado por derivados del petróleo. La solución para la pobreza, argumentaban, era más desarrollo, más productividad y más crecimiento. La humanidad debía adaptarse a los cambios, no prevenirlos.

¿Qué es el desarrollo sostenible?
Tal como señala la ONU, implica mantener el equilibrio entre el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente. “Cuando existe un desarrollo sostenible, todo el mundo tiene acceso al trabajo digno, a la atención sanitaria y a la educación de calidad.

Pero entre los años 60 y 70, todo cambió. Investigaciones científicas sobre daños ambientales a gran escala, como la contaminación por pesticidas o los derrames de petróleo, recibieron una cobertura mediática sin precedentes. La idea de una posible crisis ecológica global se popularizó, sembrando el temor de que los recursos de la Tierra eran finitos y que estábamos peligrosamente cerca de sobrepasar sus límites. Este fervor social vio nacer a organizaciones icónicas como Greenpeace y Friends of The Earth, y en 1970 se celebró el primer Día de la Tierra. El ecologismo se convirtió en una fuerza política y social.

El debate estaba servido. ¿Era el crecimiento económico el enemigo?

Tabla Comparativa: Dos Visiones Enfrentadas

PerspectivaPostura PrincipalSolución Propuesta
Economistas (Pro-Crecimiento)El crecimiento económico es indispensable para erradicar la pobreza y mejorar la calidad de vida.Confianza en el desarrollo científico y tecnológico para crear nuevos recursos, mejorar la eficiencia y solucionar los problemas ambientales.
Ecologistas (Pro-Conservación)El crecimiento económico ilimitado en un planeta con recursos finitos es insostenible y destructivo.Detener o limitar el crecimiento económico ("crecimiento cero") y la explotación de recursos para evitar un colapso ecológico.

El Nacimiento de un Paradigma: La Fusión de Dos Mundos

Durante los años 70, desarrollo y conservación eran antónimos. El primero significaba explotar recursos; el segundo, protegerlos. En este contexto de polarización, comenzó a gestarse un concepto que pudiera unificar ambas nociones. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo (1972) fue un primer paso crucial, donde se reconoció oficialmente que "defender y mejorar el entorno humano para generaciones presentes y futuras" era un objetivo imprescindible de la humanidad.

Pero el momento definitorio llegó en 1987. La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, presidida por Gro Harlem Brundtland, publicó el informe "Nuestro Futuro Común". Este documento histórico acuñó la definición más famosa y aceptada de desarrollo sustentable: aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. El informe Brundtland logró lo que parecía imposible: demostró que la equidad social, el crecimiento económico y la protección ambiental no solo eran compatibles, sino que eran interdependientes. El desarrollo y la conservación ya no eran enemigos, sino dos caras de la misma moneda.

Del Concepto a la Acción: Hitos del Siglo XXI

Con el paradigma ya establecido, el siglo XXI se ha centrado en traducirlo en acciones concretas. En el año 2000, los líderes mundiales establecieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), una serie de 8 metas para ser cumplidas en 2015, que incluían desde erradicar la pobreza extrema hasta garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Aunque los avances fueron significativos, muchos desafíos persistieron.

¿Cuáles fueron los hitos más importantes del desarrollo sostenible?
Uno de los hitos más importantes fue la publicación del libro “Silent Spring" de Rachel Carson en 1962, que alertaba sobre los efectos negativos de los pesticidas en el medioambiente. En 1972, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano en Estocolmo marcó otro punto de inflexión en la historia del desarrollo sostenible.

La posta fue tomada en 2015 con la creación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esta nueva agenda, mucho más ambiciosa y universal, estableció 17 objetivos y 169 metas para el año 2030. Los ODS son un llamado a la acción global para lograr tres grandes misiones: erradicar la pobreza extrema, combatir la desigualdad y la injusticia, y solucionar el cambio climático. Representan el plan de acción más completo y concertado en la historia de la humanidad para construir un futuro verdaderamente sustentable.

Preguntas Frecuentes sobre el Desarrollo Sustentable

¿Cuál es la historia del desarrollo sustentable?

Su historia es la de la convergencia de dos ideas: el "desarrollo" (progreso económico y tecnológico) y la "sustentabilidad" (preocupación por el medio ambiente y las futuras generaciones). Tras décadas de conflicto, especialmente en los años 60 y 70, el concepto emergió para unificar ambas visiones, siendo formalizado en el Informe Brundtland de 1987 y materializado hoy en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿Cuál es el origen del desarrollo sostenible?

El concepto moderno surgió en la década de 1970 como respuesta a la creciente preocupación por el impacto negativo del desarrollo económico en el planeta. Se consolidó en los años 80, buscando un equilibrio entre el crecimiento económico, la inclusión social y la protección ambiental, para garantizar un futuro viable para todos.

¿Qué papel juegan los gobiernos en la promoción del desarrollo sustentable?

Los gobiernos son actores fundamentales. Su papel es crear el marco necesario para que la sustentabilidad sea posible. Esto incluye la creación de políticas públicas y regulaciones que fomenten prácticas sostenibles en la industria y la sociedad, la promoción de la investigación y la inversión en tecnologías limpias, la educación ambiental y la cooperación internacional para abordar desafíos globales como el cambio climático.

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