15/03/2018
En el norte de la provincia de San Juan, Argentina, se libra una batalla silenciosa pero vital: la lucha por el agua. Para los habitantes de Jáchal, vivir junto a un río ya no es sinónimo de vida, sino de miedo y enfermedad. La escasez hídrica, un problema histórico en la región, ha escalado a una crisis humanitaria y ambiental con la llegada de la megaminería. La comunidad denuncia que el agua que debería saciar su sed y garantizar su higiene está envenenada, y las autoridades, según acusan, miran para otro lado. Este es el relato de un pueblo que se niega a ser sacrificado en el altar del extractivismo y que clama por su derecho más básico: el acceso a agua segura.

Un Problema Histórico Agravado por la Megaminería
La aridez del clima sanjuanino siempre ha hecho del agua un recurso preciado y disputado. Sin embargo, los vecinos de Jáchal afirman que la situación empeoró drásticamente con el inicio de las operaciones de la empresa minera Barrick Gold. La explotación a gran escala no solo consume volúmenes masivos de agua, desviando un recurso vital para las comunidades y la agricultura local, sino que también se ha convertido, según las denuncias, en una fuente directa de contaminación tóxica. Lo que antes era un desafío de gestión se ha transformado en una emergencia de salud pública, donde el agua ya no solo escasea, sino que también enferma.
Mercurio en la Canilla: La Evidencia del Veneno
El punto de inflexión fue el hallazgo de altos índices de mercurio en el río Jáchal, la principal fuente de agua de la región. Este metal pesado, conocido por su alta toxicidad, obligó a las autoridades a cambiar la fuente de abastecimiento para la red de agua potable, comenzando a utilizar el acuífero de Huachi. Sin embargo, la solución fue temporal. Ante la creciente escasez de este recurso subterráneo, la comunidad, a través de la Asamblea Jáchal No Se Toca, ha denunciado una práctica alarmante: la mezcla de agua del acuífero con agua del río contaminado para poder mantener el servicio. Se acusa a Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) de reutilizar las antiguas piletas de decantación que toman agua directamente del Jáchal, introduciendo así el veneno directamente en las tuberías de los hogares.
La evidencia es contundente. Un análisis realizado en 2017 es la prueba fehaciente que esgrimen los vecinos. La muestra tomada del agua de red en el Camping Vivero Municipal arrojó una concentración de cuatro microgramos de mercurio por litro (0,004 mg/L). En paralelo, una muestra del propio río Jáchal a la altura del Dique Pachimoco contenía tres microgramos por litro (0,003 mg/L). Estas cifras no solo demuestran la conexión directa entre el río contaminado y la red doméstica, sino que encienden todas las alarmas al compararlas con la normativa vigente.
Tabla Comparativa de Contaminación por Mercurio
| Parámetro | Límite Legal (Código Alimentario Argentino) | Nivel Detectado en Agua de Red de Jáchal (2017) | Nivel de Exceso |
|---|---|---|---|
| Mercurio (µg/L) | 1 µg/L (0,001 mg/L) | 4 µg/L (0,004 mg/L) | 300% por encima del límite |
Los datos son claros: el agua que llegaba a las casas de los jachalleros contenía un 300% más de mercurio que el máximo permitido para ser considerada apta para consumo humano. Una realidad que transforma el acto cotidiano de abrir una canilla en un juego de ruleta rusa.
Las Consecuencias Silenciosas en la Salud
El consumo de mercurio, incluso en pequeñas cantidades, tiene efectos devastadores y acumulativos en el cuerpo humano. La comunidad científica ha asociado la exposición a este metal pesado con una aterradora lista de patologías. No se trata de un riesgo abstracto, sino de una amenaza concreta que se manifiesta en la salud de la población de Jáchal, donde, según los vecinos, muchas de estas enfermedades se han vuelto manifiestamente comunes. Los posibles efectos incluyen:
- Problemas Cardiovasculares: Aumento del riesgo de infartos de miocardio.
- Trastornos Neurológicos: Demencia, mal de Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple y otros cuadros degenerativos.
- Enfermedades Autoinmunes y Crónicas: Fibromialgias, síndrome de fatiga crónica, lupus eritematoso sistémico.
- Daños al Desarrollo: En la etapa fetal, la exposición puede afectar gravemente el desarrollo cognitivo, la memoria, el lenguaje y las capacidades motoras del niño.
- Otros Efectos: Afecciones metabólicas, hormonales, renales y dermatológicas.
La incertidumbre sobre la calidad del agua genera una angustia constante. Familias con niños pequeños, mujeres embarazadas y ancianos son los grupos más vulnerables ante un enemigo invisible que fluye por sus tuberías.
La Respuesta de la Comunidad: "Jáchal No Se Toca"
Frente a la inacción y las respuestas evasivas, la comunidad de Jáchal ha decidido no quedarse de brazos cruzados. La resistencia se ha organizado en torno a la Asamblea "Jáchal No Se Toca", un colectivo ciudadano que se ha puesto al hombro la tarea de denunciar, visibilizar y exigir soluciones. Sus métodos han sido variados y persistentes: desde protestas callejeras y cortes de ruta, como el realizado en la Ruta Provincial 491, hasta la presentación de demandas judiciales. Advierten sobre situaciones extremas, como familias aisladas por la pandemia de Covid-19 que ni siquiera contaban con agua para una higiene básica, exponiendo la profundidad de la crisis. Su lucha no es solo por el agua, sino por la dignidad y el futuro de su tierra.
La Batalla Legal: Un Grito en los Tribunales
En diciembre de 2020, la Asamblea dio un paso crucial al judicializar su reclamo. Con el patrocinio de abogados, presentaron una denuncia penal por el envenenamiento de aguas. La acusación no solo apunta a la fuente de la contaminación, sino también a la cadena de responsabilidades políticas. En el banquillo de los acusados se encuentran funcionarios de OSSE, el Intendente de Jáchal, Miguel Ángel Vega, y la totalidad de los concejales. Los delitos que se les imputan son graves: incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y, quizás el más duro, abandono de persona, tipificado en el artículo 106 del Código Penal.

La denuncia sostiene que los funcionarios no solo fallaron en prever y ejecutar las obras de infraestructura necesarias para evitar el uso de agua contaminada, sino que también violaron su obligación de informar a la población sobre el riesgo al que estaba siendo expuesta. Ocultaron, según la acusación, que se estaba distribuyendo agua con mercurio y no advirtieron sobre los posibles efectos de su consumo, dejando a la comunidad en un estado de total desprotección.
¿Y las Autoridades? Silencio y Promesas Vacías
La respuesta oficial ha sido, para los vecinos, decepcionante y evasiva. Desde OSSE, la justificación informal ha sido que la producción de agua del acuífero no alcanza para abastecer a todos los barrios. Por otro lado, en medio de las protestas, el titular de la entidad, Guillermo Sirerol, le habría confirmado a una concejala que la falta de agua continuaría debido a una "depuración de la cañería" por la supuesta presencia de "bacterias", una explicación que no aborda el problema de fondo: la contaminación con metales pesados. Propuestas como la conformación de una "Mesa del agua" suenan a soluciones burocráticas frente a una emergencia que requiere acciones inmediatas y contundentes.
Preguntas Frecuentes sobre la Contaminación en Jáchal
¿Cuál es el principal contaminante en el río Jáchal?
El principal contaminante detectado que genera alarma es el mercurio, un metal pesado altamente tóxico. Su presencia en el agua de consumo ha excedido en un 300% los límites permitidos por la ley argentina, representando un grave riesgo para la salud.
¿Quién es el responsable de la contaminación?
Los vecinos y asambleas ambientales señalan directamente a la actividad de la megaminera Barrick Gold como la fuente principal de la contaminación. Además, han iniciado acciones legales contra funcionarios públicos por no garantizar el acceso a agua segura y por su presunta negligencia.
¿Es seguro beber el agua de la red en Jáchal?
Según las denuncias y los análisis presentados, el agua de la red ha sido mezclada con agua del río contaminado, presentando niveles de mercurio peligrosos para la salud. La comunidad exige garantías, monitoreos transparentes y una solución definitiva para asegurar que el agua sea potable.
¿Qué efectos tiene el mercurio en la salud?
La exposición al mercurio puede causar graves problemas neurológicos (demencia, Parkinson), cardiovasculares, renales y de desarrollo, afectando especialmente a niños y fetos. Se asocia con una amplia gama de enfermedades crónicas y degenerativas.
La situación en Jáchal es un espejo de un conflicto mayor que se replica en muchas partes del mundo: el choque entre modelos de desarrollo extractivistas y el derecho fundamental de las comunidades a un ambiente sano. No es solo una crisis ambiental; es una crisis de derechos humanos. Mientras las ganancias de la minería fluyen hacia afuera, en Jáchal queda el sedimento tóxico, la enfermedad y un pueblo que, a pesar de todo, se levanta y lucha por cada gota de agua limpia. Su grito es claro y no se puede ignorar: el agua vale más que el oro.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Río Jáchal: La Lucha por el Agua Potable puedes visitar la categoría Contaminación.
