22/06/2004
La Cuenca Matanza Riachuelo ha sido durante décadas el símbolo más crudo de la desidia ambiental en Argentina. Un espejo de aguas oscuras que reflejaba no solo contaminación industrial y cloacal, sino también el abandono social y sanitario de millones de personas. Sin embargo, en 2009, un fallo histórico de la Corte Suprema de Justicia, impulsado por la incansable lucha de vecinos, encendió una luz de esperanza: la creación de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) y la puesta en marcha del Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA). Este plan se convirtió en el programa de recuperación más ambicioso de la historia del país, un proyecto que empezó a revertir un destino que parecía sellado. Hoy, esa esperanza se ve amenazada por una serie de medidas que siembran profundas dudas sobre la continuidad de este esfuerzo titánico.

El Nacimiento de una Esperanza: ¿Qué es ACUMAR?
Para entender la magnitud de lo que está en juego, es crucial recordar de dónde venimos. Antes de ACUMAR, la cuenca era una zona de sacrificio. Miles de industrias, muchas de ellas clandestinas, vertían sus desechos sin control. Cientos de basurales a cielo abierto eran focos de infección y enfermedad. Millones de habitantes carecían de acceso a servicios básicos como agua potable y cloacas, y miles de familias vivían en condiciones de extrema vulnerabilidad a orillas de un río muerto. La movilización social, liderada por vecinos afectados que llevaron su reclamo hasta el máximo tribunal del país, fue el catalizador del cambio. La Corte Suprema ordenó al Estado Nacional, a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a actuar de manera coordinada, dando origen a ACUMAR.
El PISA, su hoja de ruta, no era solo un plan de limpieza. Fue concebido como una intervención integral para transformar aspectos estructurales del territorio, abordando conflictos históricos desde una perspectiva multidimensional que incluía lo ambiental, lo social, lo sanitario y lo productivo.
Una Década de Avances Tangibles: Los Logros del Saneamiento
El trabajo de ACUMAR a lo largo de más de una década logró resultados concretos que cambiaron la cara de la cuenca y la vida de sus habitantes. La idea de que el Riachuelo era irrecuperable comenzó a desvanecerse gracias a una serie de acciones coordinadas y sostenidas en el tiempo. Entre los avances más significativos, podemos destacar:
- Control Industrial: Se implementó un sistema de control ambiental sobre más de 10.000 industrias, forzando a muchas a un proceso de adecuación y reconversión tecnológica para dejar de contaminar.
- Gestión de Residuos: Se erradicaron cientos de basurales y megabasurales a cielo abierto, ordenando la gestión de residuos municipales y limpiando sistemáticamente los márgenes del río y sus arroyos.
- Infraestructura Sanitaria: Se impulsaron obras monumentales para la mejora del servicio de agua y saneamiento cloacal, con la construcción de plantas de tratamiento y potabilización y la expansión de las redes, beneficiando a millones de personas.
- Salud y Vivienda: Se implementó un sistema de seguimiento para niños con exposición confirmada a plomo y se inició la relocalización de miles de familias que vivían en zonas de riesgo por inundación o contaminación, brindándoles acceso a una vivienda digna.
- Creación de Espacio Público: Se recuperaron las riberas del río, transformando basurales en parques y paseos, creando nuevos espacios públicos y fomentando una nueva relación de la comunidad con su entorno.
Este proceso no fue obra de un solo actor. Involucró a cooperativas, empresas, universidades, escuelas, y organizaciones sociales, tejiendo una red de colaboración sin precedentes. Gracias a esta articulación, ACUMAR se consolidó como un organismo de referencia en gestión de cuencas hídricas, no solo en Argentina sino en toda la región.
Tabla Comparativa: La Cuenca Antes y Después de ACUMAR
| Aspecto | Situación Histórica (Pre-2009) | Avances con ACUMAR (2009-Presente) |
|---|---|---|
| Industrias | Vertidos sin control, alta clandestinidad, nula fiscalización. | Empadronamiento, fiscalización constante, planes de reconversión. |
| Residuos Sólidos | Cientos de basurales a cielo abierto en las márgenes del río. | Erradicación de basurales, limpieza de márgenes y ordenamiento de la gestión. |
| Agua y Cloacas | Déficit masivo en la cobertura de servicios básicos. | Construcción de grandes obras de infraestructura para ampliar la red. |
| Salud Pública | Alta exposición a contaminantes (plomo) sin seguimiento estatal. | Creación de unidades sanitarias móviles y seguimiento de casos de riesgo. |
| Espacio Público | Márgenes del río inaccesibles, privatizados o convertidos en basurales. | Creación del Camino de Sirga, parques y espacios de recreación. |
La Sombra de la Incertidumbre: Medidas que Generan Alarma
A pesar de que el proceso de saneamiento está lejos de haber concluido y que aún quedan enormes desafíos por delante, los cimientos para una recuperación definitiva estaban sentados. Sin embargo, en los últimos tiempos, una serie de decisiones han encendido todas las alarmas. La medida más preocupante ha sido el despido de más de 400 trabajadores del organismo, provenientes de todas las áreas técnicas. Esto no es una simple reducción de personal; es un vaciamiento de las capacidades técnicas del Estado. Se trata de la pérdida irreparable de años de formación, conocimiento del territorio y experiencia acumulada. Equipos enteros dedicados al monitoreo ambiental, al control industrial, a la evaluación de riesgo sanitario y a la articulación social han sido desmantelados, dejando al organismo prácticamente inoperativo en áreas clave.
Este debilitamiento pone en jaque la capacidad de ACUMAR para cumplir con el mandato de la Corte Suprema. Sin equipos técnicos, ¿quién controlará a las industrias contaminantes? ¿Quién monitoreará la calidad del agua? ¿Quién continuará con la relocalización de familias en riesgo? Las dudas que siembran estas medidas no son menores: apuntan al corazón mismo de la política de saneamiento y amenazan con hacer retroceder al territorio a sus épocas más oscuras.
Voces en Alerta: El Clamor de la Sociedad Civil
Ante este panorama desolador, una amplia y diversa coalición de actores ha levantado su voz. Desde organizaciones de derechos humanos, foros hídricos y asociaciones vecinales hasta universidades, científicos, artistas y referentes políticos han firmado una nota pública expresando su profunda preocupación. El mensaje es claro y unánime: defender los avances logrados y exigir a las autoridades nacionales que no echen por la borda años de inversión pública y esfuerzo colectivo. El reclamo se centra en tres puntos fundamentales:
- Defender los avances realizados en la recomposición ambiental de la Cuenca.
- Preservar la experiencia y el conocimiento adquirido por los equipos técnicos del organismo y sus trabajadores.
- Cumplir con el mandato de llevar adelante un proceso de recuperación basado en la participación, el diálogo y la cooperación de todos los actores del territorio.
El argumento de fondo es contundente: un país no puede darse el lujo de destruir sus propias capacidades institucionales y la valiosa experiencia acumulada en una política de Estado tan compleja y vital. Perder esta oportunidad significaría traicionar el esfuerzo de toda una sociedad y condenar a las futuras generaciones a heredar los mismos problemas que tanto costó empezar a resolver.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Crisis en ACUMAR
- ¿Qué es ACUMAR y por qué es tan importante?
- ACUMAR es la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo, un ente interjurisdiccional creado por orden de la Corte Suprema para ejecutar el Plan Integral de Saneamiento Ambiental. Su importancia radica en que, por primera vez, coordinó los esfuerzos del Estado para recuperar una de las cuencas más contaminadas del mundo.
- ¿Cuáles fueron sus principales logros?
- Entre sus logros se cuentan el control sobre miles de industrias, la limpieza de cientos de basurales, la expansión de la red de agua y cloacas para millones de personas, la relocalización de familias en riesgo y la creación de nuevos espacios públicos en las riberas.
- ¿Cuál es el problema actual que enfrenta el organismo?
- El principal problema son los despidos masivos de más de 400 trabajadores, muchos de ellos personal técnico altamente especializado. Esto ha debilitado drásticamente las capacidades del organismo para fiscalizar, monitorear y continuar con las tareas de saneamiento.
- ¿Qué se arriesga si se debilita a ACUMAR?
- Se arriesga un retroceso histórico. Sin control, las industrias podrían volver a contaminar libremente. Sin monitoreo, la calidad del agua y del aire podría empeorar. Se frena la expansión de servicios básicos y se pone en peligro la salud de la población. En resumen, se corre el riesgo de perder décadas de avances y de una enorme inversión pública.
- ¿El saneamiento del Riachuelo está terminado?
- No, ni mucho menos. El proceso está en marcha y aún quedan muchos desafíos pendientes. La recuperación total de un ecosistema tan dañado lleva décadas. Por eso, debilitar al organismo ejecutor en este momento es particularmente grave, ya que interrumpe un trabajo a largo plazo que es esencial para la salud y el bienestar de más de 5 millones de personas.
En definitiva, el futuro de la Cuenca Matanza Riachuelo se encuentra en una encrucijada crítica. Lo que está en juego no es solo el destino de un organismo público, sino la consolidación de un paradigma de gestión ambiental que demostró ser posible. La defensa de ACUMAR es la defensa de la idea de que es posible revertir el daño ambiental, de que el Estado tiene un rol indelegable en la protección de los bienes comunes y de que la salud de la población debe estar por encima de cualquier interés. La sociedad ha hablado; ahora la respuesta está en manos de quienes tienen la responsabilidad de gobernar.
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