¿Cuál es la capacidad del túnel de trasvase?

Mularroya: Crónica de un Desastre Anunciado

08/10/2020

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En el corazón de Aragón, una batalla silenciosa pero tenaz se libra desde hace más de dos décadas. Es la lucha por el río Jalón, un conflicto que personifica la tensión entre los megaproyectos hidráulicos y la protección del medio ambiente, entre las promesas políticas y las sentencias judiciales, y entre dos modelos de entender el futuro del mundo rural. El epicentro de esta disputa es el embalse de Mularroya, una obra cuya historia está marcada por la controversia, la desinformación y una persistencia administrativa que desafía al propio Estado de Derecho.

¿Cuál es la capacidad del túnel de trasvase?
La capacidad del túnel de trasvase sería de 8m3 /segundo, según datos de la propia CHE el caudal medio del Jalónes de 6,42 m3/segundo, también según la CHE el caudal de ayer (30/04/2021) del Jalón a su paso por Calatayud (después de este episodio de lluvias) solo alcanzaba los 8.91m3/segundo.

Desde que el proyecto viera la luz en el año 2001, su camino ha estado sembrado de obstáculos legales. No hablamos de meros tecnicismos, sino de sentencias firmes de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo que han anulado sus permisos ambientales. Sin embargo, las obras continúan, y con ellas, la indignación de quienes ven cómo su territorio y su río son amenazados por una obra que, según la justicia, nunca debió aprobarse en su forma actual. Este artículo se adentra en las claves de un proyecto que va mucho más allá de un simple pantano.

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Un Historial Judicial Sistemáticamente Ignorado

Para comprender la magnitud del conflicto de Mularroya, es imprescindible repasar su tortuoso recorrido judicial. El proyecto, concebido en el Pacto del Agua de Aragón de 1992, fue declarado de interés general del Estado en 2001. Dos años después, en 2003, obtuvo su primera declaración de impacto ambiental (DIA), la cual fue inmediatamente recurrida.

La justicia comenzó a hablar claro en 2009, cuando la Audiencia Nacional dictó una sentencia anulando dicha aprobación. Esta decisión fue ratificada de forma contundente por el Tribunal Supremo en 2013, lo que obligó a una paralización de las obras. Lejos de acatar el fondo de las sentencias, la Administración optó por reiniciar el proceso, tramitando una nueva evaluación ambiental que culminó con una nueva aprobación en 2015.

De nuevo, los colectivos en defensa del río impugnaron la decisión. Y de nuevo, la Audiencia Nacional, en una sentencia de marzo de 2021, les dio la razón. El motivo principal es demoledor: el proyecto supone un deterioro inaceptable de varias masas de agua, incluyendo los ríos Grío y Jalón y los acuíferos de las Sierras de la Virgen y Vicort. La sentencia subraya que ni el estudio ni la declaración de impacto ambiental analizaron correctamente el alcance de este daño.

El fallo judicial se apoya en un pilar fundamental de la legislación ambiental europea: la Directiva Marco del Agua. Esta normativa establece condiciones muy estrictas para autorizar obras que deterioren el estado de los ríos, condiciones que, según los tribunales, el proyecto de Mularroya no cumple. La continuación de las obras, por tanto, no solo entierra millones de euros de dinero público en un proyecto judicialmente cuestionado, sino que lanza un peligroso mensaje de desprecio hacia la separación de poderes.

Las Cifras del Trasvase: Un Río Condenado a Desaparecer

Más allá de la jerga legal, los datos técnicos del proyecto revelan la verdadera dimensión de la amenaza. El embalse de Mularroya está diseñado para almacenar 103 hectómetros cúbicos, una capacidad considerable. Sin embargo, el pequeño río Grío, sobre cuyo cauce se asienta la presa, no tiene caudal suficiente para llenarlo. La verdadera clave del proyecto es otra: un túnel de trasvase de casi 13 kilómetros de longitud.

Este túnel conectaría un azud en el río Jalón (entre Calatayud y Embid de la Ribera) con el embalse, desviando masivamente sus aguas. Y aquí es donde reside el dato más alarmante y el que los defensores del río no se cansan de repetir. La capacidad de trasvase de este túnel es de 8 metros cúbicos por segundo (m³/s).

Para poner esta cifra en perspectiva, comparemosla con el propio río que se pretende trasvasar.

Tabla Comparativa: Caudal del Trasvase vs. Caudal del Río Jalón

ConceptoCaudal (m³/s)
Capacidad del Túnel de Trasvase de Mularroya8,00 m³/s
Caudal medio histórico del Río Jalón (según CHE)6,42 m³/s
Caudal del Río Jalón en Calatayud (30/04/2021, tras lluvias)8,91 m³/s

Los datos son elocuentes. El túnel está diseñado para captar más agua de la que el río Jalón lleva de media. Esto, en la práctica, no es un simple desvío; es una sentencia de muerte para el tramo del río aguas abajo del azud. Pueblos como Embid de la Ribera, Paracuellos de la Ribera, Sabiñán, Morés, Chodes, Morata de Jalón y Ricla verían su río convertido en un cauce testimonial, incapaz de sostener las vegas tradicionales, los ecosistemas de ribera y la vida que siempre ha girado a su alrededor. El paisaje sufriría una transformación irreversible, con consecuencias devastadoras para la agricultura local y el incipiente turismo rural.

¿A Quién Beneficia Realmente Mularroya?

El discurso oficial ha presentado siempre el embalse como la salvación para los agricultores, la solución a la sequía y una garantía de futuro para la comarca. Sin embargo, este relato esconde una realidad mucho más compleja. La lucha contra Mularroya no es un enfrentamiento entre comarcas, sino entre dos modelos de agricultura diametralmente opuestos.

A nivel global, la agricultura familiar está en retroceso. La FAO (Agencia de la ONU para la Agricultura y la Alimentación) declaró el periodo 2019-2028 como el decenio de la agricultura familiar precisamente para alertar sobre su masiva desaparición. Mientras los pequeños productores luchan por sobrevivir, grandes obras hidráulicas se construyen por todo el planeta. La conclusión parece evidente: estas obras no se diseñan para el agricultor local, sino para grandes fincas gestionadas por fondos de inversión y corporaciones agroalimentarias.

Este fenómeno global aterriza en la zona de Mularroya. El pequeño productor, cuya supervivencia se usa como justificación para la obra, difícilmente podrá asumir los costes del agua una vez que se repercuta la amortización del embalse. Son las grandes explotaciones, con mayor capacidad financiera y tecnológica, las que están posicionándose para beneficiarse de esta nueva fuente de agua, consolidando un modelo de agricultura intensiva que poco tiene que ver con el tejido social y económico tradicional de la zona.

La Voz de la España Vacía se Alza

La oposición a Mularroya no proviene de despachos urbanos, sino del propio territorio. Son agricultores, regantes, vecinos y gente de campo que vive en los pueblos de la llamada España vacía. Son personas que han entendido que la tutela paternalista de las administraciones ha terminado y que la ciudadanía rural tiene el derecho y el deber de participar activamente en las decisiones que afectan a su futuro.

Esta lucha de 20 años se ha convertido en un referente para futuros conflictos ambientales. Ha demostrado que la persistencia, el estudio riguroso y la vía judicial son herramientas poderosas para defender el territorio. Cada sentencia favorable no es solo una victoria para el Jalón, sino para todos los ríos y paisajes amenazados por proyectos insostenibles.

Preguntas Frecuentes sobre el Conflicto de Mularroya

¿Es legal el embalse de Mularroya?

No. A pesar de que las obras continúan, el proyecto acumula tres sentencias contrarias de la Audiencia Nacional y una del Tribunal Supremo que anulan sus declaraciones de impacto ambiental por incumplir la legislación, especialmente la Directiva Marco del Agua.

¿Por qué el trasvase es tan perjudicial?

Porque su capacidad de captación (8 m³/s) es superior al caudal medio del río Jalón (6,42 m³/s). Esto significa que, en condiciones normales, podría secar prácticamente por completo el río aguas abajo del punto de captación, destruyendo su ecosistema y la agricultura tradicional que depende de él.

Si es para regadío, ¿no beneficia a los agricultores?

El argumento de los opositores es que el elevado coste de la obra y del agua resultante beneficiará principalmente a grandes explotaciones y fondos de inversión, no a la agricultura familiar tradicional, que podría verse incapaz de asumir los nuevos costes.

¿Qué es la Directiva Marco del Agua?

Es la principal ley de aguas de la Unión Europea. Su objetivo es proteger y mejorar el estado de todas las masas de agua (ríos, lagos, acuíferos). Prohíbe el deterioro de estas masas y solo permite excepciones bajo condiciones muy estrictas, que según los tribunales, Mularroya no cumple.

La batalla por el Jalón está lejos de terminar. Los defensores del río ya han anunciado que llevarán el caso de nuevo al Tribunal Supremo y, si es necesario, a las instancias europeas. Su determinación es la de salvar un río que es mucho más que agua: es paisaje, es vida, es cultura y es el futuro de sus pueblos. Una lucha desigual, sí, pero fundamental para definir qué modelo de desarrollo queremos para nuestro mundo rural.

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