06/09/2017
Desde su ventana, Ángela Menéndez, una asturiana de 77 años, no ve el paraíso verde que rodea su parcela. Ve lo que los vecinos de la zona oeste de Gijón han bautizado como 'Mordor', en una sombría referencia al territorio oscuro de 'El Señor de los Anillos'. Las imponentes chimeneas y las vastas montañas de carbón de la acería de ArcelorMittal dominan el paisaje, pero su presencia va mucho más allá de lo visual. Se siente en el aire, se deposita en cada superficie y, según denuncian los residentes, se instala en sus pulmones. Esta es la crónica de una convivencia forzada entre una comunidad y un gigante industrial, una batalla diaria contra un enemigo invisible pero palpable: la polución.

La planta de ArcelorMittal, que se extiende entre Gijón y Avilés, no es una instalación industrial cualquiera. Según datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica, entre 2007 y 2022, se consolidó como la segunda industria de España con mayores emisiones de dióxido de carbono (CO₂), el principal gas de efecto invernadero. Pero para los vecinos, el CO₂ es una amenaza global y abstracta. Su problema es más inmediato y tangible. La misma planta es la mayor emisora de partículas en suspensión (PM10) del país y una de las principales en dióxidos de azufre (SOx) y dióxidos de nitrógeno (NOx), sustancias directamente nocivas para la salud humana.
Un Polvo Negro que lo Cubre Todo
El día a día en los barrios cercanos a la acería está marcado por un polvo fino, oscuro y persistente. No es simple suciedad. Pilar Hevia, otra vecina de la zona, lo demuestra con un simple experimento: barre el porche de su casa, lleno de partículas negras y rojizas, y acerca un imán al recogedor. La mayoría del sedimento se adhiere magnéticamente. “En un mes en mi casa saco un bote de polvo como este que debe pesar un kilo”, lamenta. Este polvo metálico es el que respiran, el que se impregna en la ropa tendida, el que cubre los coches y el que tiñe de negro las fachadas.
La situación ha llegado a tal punto que ha convertido inversiones en sostenibilidad en proyectos fallidos. Ángela Menéndez instaló placas solares en su finca con la esperanza de generar energía limpia, pero la realidad fue desoladora. “No sirven para nada”, se queja mientras intenta, sin éxito, rascar la gruesa capa de sedimento que las cubre. “Se les pone encima una capa que es muy difícil de quitar y no funcionan. A los dos meses de limpiarlas, vuelven a estar igual”. Es la metáfora perfecta de su lucha: cualquier intento de pureza es rápidamente sofocado por la contaminación industrial.
La Salud en Jaque: El Costo Humano de la Contaminación
Más allá de los daños materiales y la suciedad, la principal preocupación de la comunidad es la salud. Los testimonios sobre problemas respiratorios son alarmantemente comunes. Pilar Hevia cuenta que su hijo de 22 años sufre asma desde hace 15. Ángela Menéndez añade que a su nieto de 10 años le acaban de diagnosticar la misma enfermedad. “La pediatra le ha dicho a mi hija que está desbordada de casos similares”, afirma. Estas experiencias personales parecen estar respaldadas por datos. Un informe del Principado, con cifras de 2016 a 2018, ya señalaba que los residentes de la zona oeste de Gijón eran los más afectados de la ciudad por enfermedades respiratorias. La percepción de que el aire que respiran les está “quitando años de vida” es una angustia constante.
Ante esta situación, los vecinos se han organizado en la 'Plataforma contra la contaminación de Xixón', un colectivo que agrupa a asociaciones, sindicatos y ecologistas para exigir a las administraciones que actúen y hagan cumplir la normativa a una industria que, según ellos, “está anclada en el siglo XX”.
La Batalla Legal y la Respuesta Institucional
La lucha ha escalado hasta los tribunales. El Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (Iidma), una ONG especializada, ha denunciado al Principado de Asturias por considerar que ha sido demasiado laxo con la empresa. La denuncia se centra en que, a pesar de haber recibido 450 millones de euros de los fondos europeos Next Generation para un ambicioso proyecto de descarbonización, ArcelorMittal se habría echado atrás en algunos de sus compromisos clave, como la construcción de una planta de reducción directa de hierro (DRI) con hidrógeno verde, que sustituiría a las partes más contaminantes de la acería. Según Massimiliano Patierno, ingeniero del Iidma, la empresa alega motivos económicos, y el Principado se lo está permitiendo.
Las administraciones, por su parte, se defienden. El Gobierno asturiano argumenta que la empresa ha implementado medidas alternativas que consideran equivalentes en la mejora de la calidad del aire, como la construcción de una chimenea de 60 metros para dispersar mejor las emisiones y la instalación de un nuevo sistema de filtrado. El Ayuntamiento de Gijón, a través de su director de Medio Ambiente, Alejandro Navajas, asegura que, aunque entienden la preocupación vecinal, los límites legales para las partículas PM10 no se superan en el cómputo anual. “El año pasado se superó el límite legal 31 días, sin llegar a los 35 días que marca la ley para hablar de incumplimiento anual”, explica. Una afirmación que choca frontalmente con la percepción de los vecinos, que denuncian picos diarios que llegan a triplicar el límite legal.

Posturas en Conflicto
| Actor | Postura / Argumento |
|---|---|
| Vecinos Afectados | Sufren polvo magnético, problemas de salud (asma), y daños a la propiedad. Exigen el cumplimiento estricto de la normativa ambiental. |
| ArcelorMittal | Destaca su rol como empleador (+5.000 personas). Afirma estar invirtiendo en mejoras (filtros, chimenea) y tener objetivos de reducción de CO₂ del 35% para 2030. |
| Principado de Asturias | Defiende que las medidas alternativas de la empresa son efectivas y que el cierre de instalaciones antiguas mejorará el aire. Evita comentar el proceso judicial. |
| Ayuntamiento de Gijón | Sostiene que no se superan los límites anuales de PM10, aunque reconoce picos de contaminación y ha encargado nuevos estudios epidemiológicos. |
| IIDMA (ONG) | Denuncia al Principado por permitir a la empresa incumplir compromisos de mejora ambiental ligados a fondos europeos. |
El Futuro del Aire en Gijón: ¿Promesas o Realidades?
ArcelorMittal se remite a su web y a su informe de sostenibilidad. En él, reconocen la dificultad de reducir las emisiones en el sector del acero y establecen el objetivo de reducir la intensidad de sus emisiones de carbono un 35% para 2030, con la vista puesta en la neutralidad climática para 2050. Sin embargo, para los vecinos que barren polvo metálico de sus casas cada día, estos objetivos a largo plazo suenan a palabrería. Su urgencia es ahora. La tensión reside en el equilibrio, a menudo desigual, entre el desarrollo industrial y el derecho fundamental a un medio ambiente sano.
Mientras el caso sigue su curso en los tribunales y las administraciones activan protocolos puntuales en días de alta contaminación, la vida en la zona oeste de Gijón continúa bajo una nube de incertidumbre y partículas. La mirada de Ángela Menéndez desde su casa lo resume todo: “Me gustaría irme a vivir a otro sitio porque estoy viendo el sufrimiento de mi nieto. Tiene 10 años y toda la vida por delante. Pasan los años, hacen inversiones y promesas y seguimos igual. Necesitamos que las administraciones nos protejan”. Su voz es la de toda una comunidad que se niega a vivir en 'Mordor' y que solo pide una cosa: poder respirar.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el principal problema de contaminación de ArcelorMittal en Gijón?
El principal problema denunciado por los vecinos es la emisión de partículas en suspensión (PM10), un polvo negro y magnético que afecta directamente a su salud y a sus propiedades. Además, la planta es una de las mayores emisoras de CO₂, dióxido de azufre (SOx) y dióxidos de nitrógeno (NOx) de España.
¿Qué efectos tiene esta contaminación en los vecinos?
Los residentes reportan una alta incidencia de enfermedades respiratorias, especialmente asma en niños y jóvenes. También sufren la suciedad constante en sus hogares y espacios exteriores, y daños materiales como la inutilización de instalaciones de placas solares debido a la capa de sedimento que se acumula sobre ellas.
¿Qué planea hacer ArcelorMittal para reducir su impacto?
La compañía tiene como objetivo público reducir la intensidad de sus emisiones de CO₂ en un 35% para el año 2030. A nivel local, ha informado de la instalación de una nueva chimenea más alta para mejorar la dispersión de contaminantes y un nuevo sistema de filtros para capturar partículas. Sin embargo, ONGs ecologistas cuestionan que esté cumpliendo todos sus compromisos de inversión ambiental.
¿Son legales los niveles de contaminación actuales en la zona?
Esta es una cuestión compleja. Según el Ayuntamiento de Gijón, no se superan los límites de exposición a partículas PM10 establecidos por la legislación en su cómputo *anual*. No obstante, los vecinos y colectivos ecologistas denuncian que se producen picos diarios que exceden con creces los límites recomendados y que la normativa debería ser más estricta para proteger la salud de la población. El caso ha sido llevado a los tribunales.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a ArcelorMittal Gijón: La Lucha Contra 'Mordor' puedes visitar la categoría Contaminación.
