¿Quién tiene la competencia sobre el uso de los agroquímicos?

Agroquímicos: El Costo Ambiental y Humano

09/01/2005

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La historia de Carolina Cendra es un reflejo desgarrador de una realidad que afecta a miles de personas en el Gran Chaco argentino. Dueña de una pequeña chacra de diez hectáreas en la provincia del Chaco, su vida cambió drásticamente hace cuatro años. Empezó con diarreas y cólicos insoportables que los médicos no podían diagnosticar. Tras casi un año de internación, el veredicto fue claro: intoxicación intestinal severa causada por los agroquímicos presentes en el agua de su propia casa. Su chacra, dedicada a cultivos de servicio como zapallo y mandioca, está rodeada por gigantescos campos de soja, maíz y trigo. Las fumigaciones aéreas eran constantes, y el veneno no solo mataba las hojas de sus plantas, sino que se filtraba en su tanque de agua, en su cuerpo y en el de su familia, dejando secuelas como problemas respiratorios crónicos en su hija. Este testimonio no es un caso aislado, sino la punta del iceberg de una crisis ambiental y sanitaria de proporciones alarmantes, impulsada por un modelo agrícola expansivo y una regulación legal fragmentada e insuficiente.

¿Quién tiene la competencia sobre el uso de los agroquímicos?
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Un Marco Legal Fragmentado: ¿Quién Regula los Agroquímicos?

Una de las preguntas centrales que surge ante esta problemática es: ¿quién tiene la competencia sobre el uso de los agroquímicos en Argentina? La respuesta es compleja y, en gran medida, la raíz del problema. La competencia es compartida entre el Estado Nacional, las provincias y los municipios. Sin embargo, en la práctica, no existe una ley nacional integral que establezca un piso mínimo de protección para todo el territorio. Esto deriva en lo que la socióloga e investigadora del CONICET, Mariana Schmidt, describe como una “gran dispersión”. Las regulaciones existentes son únicamente a nivel provincial y municipal, creando un mosaico de normativas desiguales y, a menudo, obsoletas. Por ejemplo, las leyes de provincias como Santiago del Estero y Santa Fe datan de la década de 1990, mucho antes de la expansión masiva de la frontera agroganadera y la intensificación del uso de productos como el glifosato. Aunque Chaco y Salta actualizaron sus normativas más recientemente, los expertos y habitantes locales denuncian que su implementación es deficiente y que el control es prácticamente nulo en las zonas más remotas, donde los envases vacíos son arrojados indiscriminadamente en canales y cursos de agua.

Este vacío legal a nivel nacional es un problema grave que permite que las prácticas agrícolas peligrosas continúen sin un control efectivo, dejando a las comunidades locales y a los ecosistemas en un estado de total vulnerabilidad.

El Impacto en la Biodiversidad: Las Abejas, Primeras Víctimas

El agronegocio, calificado como “ecocida” por el abogado Fernando Cabaleiro de la ONG Naturaleza de Derechos, está provocando la desaparición de miles de componentes biológicos esenciales para el equilibrio del ecosistema. Las abejas son, quizás, el indicador más visible y alarmante de este desastre. Su papel como polinizadoras es fundamental para la agricultura y la flora silvestre. Sin embargo, en Argentina, su población ha sufrido un declive catastrófico. Según datos de la misma ONG, entre 2010 y 2018, el número de colmenas en el país se redujo en un 44%. Durante ese mismo período, el uso de agroquímicos creció en un 60%. La correlación es innegable.

Pablo Chipulina, productor de miel orgánica y coordinador del Plan Apícola Provincial del Chaco, lo confirma: “Los herbicidas y demás productos agroquímicos matan las abejas. Esto es así”. El daño es doble. Por un lado, está la muerte directa de las colonias por la exposición a los químicos durante las fumigaciones. Por otro, está el daño indirecto y silencioso: la contaminación de la miel con residuos de glifosato, lo que arruina la producción y la convierte en un producto no apto para el consumo orgánico. Chipulina señala que existen herramientas tecnológicas, como sistemas de geolocalización de colmenas, que podrían permitir la convivencia de ambas actividades, pero la falta de voluntad política y de inversión estatal impide su implementación a gran escala.

¿Cuál es el impacto del uso de agroquímicos en las abejas?
Entre el 2010 y 2018, según la ONG Naturaleza de Derechos, el número de colmenas de abejas en el país descendió un 44 %, al mismo tiempo que el uso de agroquímicos crecía en un 60. “Los herbicidas y demás productos agroquímicos matan las abejas.

Un Cóctel Tóxico que Envenena el Agua

La contaminación en el Gran Chaco no se limita a los agroquímicos. Las fuentes de agua de la región están sometidas a un ataque multifactorial que crea una mezcla explosiva y pone en jaque la vida misma. La deforestación masiva para dar paso a la agricultura y ganadería intensivas es el primer paso, pero a ello se suman otras graves amenazas.

Fuentes de Contaminación en el Gran Chaco

Fuente de ContaminaciónContaminante PrincipalOrigen Principal
Agricultura IntensivaAgroquímicos (Glifosato, Atrazina, 2,4-D)Fumigaciones aéreas y terrestres en cultivos de soja, maíz, etc.
Industria MineraMetales Pesados (Plomo, Cadmio, etc.)Actividad minera en la cuenca alta del río Pilcomayo (Bolivia).
Industria PetroleraDerrames de Petróleo CrudoFugas en pozos y oleoductos en la cuenca del Chaco salteño.
Origen Natural GeológicoArsénicoPresencia natural en las napas subterráneas más profundas.

Esta combinación de contaminantes afecta a todos los ámbitos de la vida. Los derrames de petróleo en Salta son frecuentes y contaminan suelos y napas, mientras que los metales pesados descienden por el río Pilcomayo desde Bolivia. El arsénico, por su parte, es un veneno natural que se encuentra diluido en las aguas subterráneas, complicando aún más el acceso a agua segura para las comunidades.

La Salud Humana Bajo Asedio

La doctora María del Carmen Seveso, miembro de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, ha documentado extensamente las consecuencias devastadoras de esta exposición tóxica en la salud humana. Su investigación en localidades del Chaco reveló una alarmante prevalencia de muertes por cáncer: un 39% en Napenay, 31% en Avia Terai y 29% en Campo Largo reportaron haber tenido familiares fallecidos por esta causa en la última década. La lista de dolencias asociadas a los agroquímicos es larga y terrible: abortos espontáneos, malformaciones congénitas, lesiones neurológicas que causan dificultades de aprendizaje en niños, inflamaciones intestinales y un debilitamiento general del sistema inmune. Según Seveso, estos productos están en el origen de casi todas las enfermedades, acelerando su evolución y haciendo que aparezcan a edades cada vez más tempranas.

Áreas Protegidas: Islas Verdes en un Mar de Veneno

Ni siquiera los Parques Nacionales, supuestamente los últimos bastiones de la biodiversidad, están a salvo. El Parque Nacional Chaco, creado en 1954, es hoy una isla de monte nativo rodeada por un océano de campos agrícolas. El río Negro, que lo atraviesa, arrastra los agroquímicos de las fumigaciones realizadas aguas arriba. De manera similar, el Parque Nacional Copo en Santiago del Estero, un reducto de bosque semiárido, sufre la contaminación de las 50,000 hectáreas que fueron deforestadas en sus zonas de amortiguamiento entre 2016 y 2018. El peligro no solo llega por el agua, sino también por el aire. Un estudio de la Universidad de La Plata demostró la presencia de glifosato y atrazina en el 80% de las muestras de agua de lluvia analizadas en la región, confirmando que los pesticidas se volatilizan, viajan por la atmósfera y luego caen, envenenando todo a su paso, incluso las áreas más protegidas.

Preguntas Frecuentes sobre la Crisis de los Agroquímicos

¿Existe una ley nacional que regule el uso de agroquímicos en Argentina?

No. Actualmente no hay una ley nacional que establezca normas mínimas para la aplicación de agroquímicos. La regulación depende de leyes provinciales y ordenanzas municipales, lo que genera una gran dispersión de criterios y un control deficiente.

¿Cuáles son las consecuencias del exceso de fertilizantes químicos?
El exceso de fertilizantes químicos se filtra en cuerpos de agua cercanos a través de la escorrentía y lixiviación, llevando a problemas como: Eutrofización: El aumento de nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo, provoca un crecimiento desmedido de algas. Esto reduce el oxígeno disuelto, afectando la vida acuática.

¿Cuáles son los principales efectos de los agroquímicos en la salud humana?

Estudios y testimonios médicos los asocian con un aumento en las tasas de cáncer, malformaciones congénitas, abortos espontáneos, problemas respiratorios, afecciones en la piel, trastornos intestinales y problemas neurológicos que afectan el aprendizaje en niños.

¿Cómo afectan los agroquímicos a la biodiversidad?

Son una causa directa de la muerte de insectos polinizadores como las abejas, lo que pone en riesgo los ecosistemas y la producción de alimentos. También contaminan el suelo y el agua, afectando a la flora y fauna acuática y terrestre.

¿Solo la agricultura contamina el agua en el Gran Chaco?

No. Aunque la contaminación por agroquímicos es uno de los problemas más graves, el agua de la región también se ve afectada por metales pesados de la minería, derrames de la industria petrolera y la presencia natural de arsénico en las napas subterráneas.

Mientras productores y algunas autoridades insisten en que siguen “buenas prácticas agrícolas” y minimizan los impactos, la evidencia en el territorio cuenta una historia diferente. La clave, como sugiere Mariana Schmidt, podría estar en la creciente visibilización de estos impactos, no solo para las poblaciones rurales, sino también para los consumidores urbanos. La movilización social y las demandas colectivas son, quizás, la única vía para forzar la creación de leyes que finalmente comiencen a regular el modelo productivo y a proteger la vida por sobre las ganancias.

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