03/09/2005
La lucha contra el cambio climático ha dejado de ser un debate para convertirse en una carrera contrarreloj que exige acciones concretas y decididas. En este escenario global, dos tipos de actores cobran un protagonismo crucial: las grandes corporaciones, con su inmenso poder económico e influencia, y los gobiernos nacionales, responsables de establecer las políticas que marcarán el rumbo de sociedades enteras. Analizar sus estrategias nos permite comprender la complejidad del desafío y las diversas vías que se están explorando para construir un futuro más resiliente y sostenible. Hoy ponemos el foco en dos casos paradigmáticos y de escalas muy diferentes: la estrategia de sostenibilidad del banco español Bankinter y los compromisos climáticos anunciados por el gobierno de Brasil en la Asamblea General de la ONU.

El Compromiso Corporativo: Bankinter y su Plan 3D
En el mundo empresarial, la sostenibilidad ha evolucionado de ser un mero apéndice de la responsabilidad social corporativa a convertirse en un pilar estratégico fundamental. Bankinter es un claro ejemplo de esta transición. La entidad financiera ha lanzado su ambicioso "plan de sostenibilidad 3D" para el período 2021-2023, un nombre que, según Raquel Azcárraga, directora de sostenibilidad del banco, tiene un triple significado: aborda las tres dimensiones de la sostenibilidad (Ambiental, Social y de Gobernanza, conocidas como ASG), tiene una duración de tres años y busca medir tanto la gestión como el impacto real de sus acciones.
Este plan no es una iniciativa aislada, sino que forma parte de una política de sostenibilidad más amplia, aprobada por su consejo de administración. Lo más destacable es su modernización, incorporando temas de vanguardia como la biodiversidad, la ciberseguridad y los derechos humanos, y ampliando su alcance a filiales que antes quedaban fuera. Con 17 líneas estratégicas y 50 programas vinculados a 11 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el banco demuestra un enfoque integral.
La Dimensión Ambiental en el Foco
Si bien el plan es holístico, su dimensión ambiental merece una atención especial. Se articula en tres líneas estratégicas clave: huella de carbono, cambio climático y biodiversidad. El banco no es nuevo en este campo; lleva trabajando en gestión medioambiental desde 2003. Sin embargo, el verdadero desafío actual, y donde reside la mayor parte del impacto del sector financiero, no está solo en reducir las emisiones de sus propias oficinas, sino en identificar, gestionar y minimizar las emisiones derivadas de su actividad financiera, es decir, de los proyectos y empresas que financia.

La estrategia de cambio climático, lanzada en 2019, responde a dos motivaciones principales: la responsabilidad de financiar sectores intensivos en carbono y la necesidad de anticiparse a las futuras regulaciones. Uno de los hitos más significativos de 2021 fue el desarrollo de un rating climático interno para las operaciones con clientes. Este rating no es una simple etiqueta; se ha incorporado como una variable crucial dentro de los análisis de riesgos de la entidad, evaluando tanto los riesgos físicos (como inundaciones o sequías que puedan afectar a un activo) como los riesgos de transición (cambios en la regulación, la tecnología o el mercado que puedan devaluar una inversión en sectores contaminantes). En la práctica, esto significa que el perfil climático de un cliente o un proyecto puede influir directamente en la decisión de conceder o no financiación.
Además, Bankinter ha mostrado un interés proactivo en la biodiversidad, participando en un grupo de trabajo de la Comisión Europea que culminó con la publicación del manifiesto "Finance for Biodiversity Pledge", buscando que este factor crítico sea incluido sistemáticamente en la toma de decisiones de los bancos.
La Visión Nacional: La Postura de Brasil ante el Mundo
Del microcosmos de una empresa pasamos a la macroescala de una de las naciones más grandes y biodiversas del planeta. En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, presentó a su país como un ejemplo en la lucha contra el cambio climático, delineando una serie de metas y logros.
El anuncio más contundente fue el adelanto de la meta de neutralidad climática, pasando de 2060 a 2050. Este es un compromiso significativo que alinea a Brasil con los plazos de muchas otras economías importantes. Para respaldar este objetivo, afirmó haber duplicado los recursos destinados a los organismos ambientales con el fin de eliminar la deforestación ilegal, uno de los mayores desafíos ambientales del país. Como prueba de los primeros resultados, destacó una reducción del 32% en la deforestación amazónica en agosto de 2021 en comparación con el mismo mes del año anterior.

Bolsonaro también posicionó a Brasil como una potencia en energía limpia, afirmando que el 83% de su matriz energética proviene de fuentes renovables. En el plano internacional, expresó su deseo de buscar un consenso sobre las reglas del mercado mundial de créditos de carbono en la COP26 y lanzó un llamado a los países industrializados para que cumplan sus compromisos de financiación climática.
En su defensa de la política ambiental brasileña, aseguró que "ningún país del mundo tiene una legislación ambiental tan completa", citando el Código Forestal como un modelo a seguir y destacando que su potente sector agrícola, que alimenta a más de mil millones de personas, utiliza solo el 8% del territorio nacional.
Un Contraste de Enfoques y Escalas
Comparar la estrategia de una entidad financiera con la de una nación puede parecer desigual, pero revela las diferentes palancas de cambio que existen. Mientras Bankinter adopta un enfoque "bottom-up", centrado en la gestión del riesgo y la oportunidad de negocio, Brasil presenta un enfoque "top-down", basado en compromisos políticos y marcos regulatorios nacionales. A continuación, una tabla comparativa para ilustrar estas diferencias:
| Aspecto | Bankinter (Estrategia Corporativa) | Brasil (Visión Nacional según discurso) |
|---|---|---|
| Escala | Operaciones propias y cartera de clientes (actividad financiada). | Territorio nacional, políticas públicas y relaciones internacionales. |
| Motor Principal | Gestión de riesgos (físicos y de transición), regulación y oportunidad de negocio. | Compromisos internacionales (Acuerdo de París), presión diplomática y desarrollo económico. |
| Herramienta Clave | Rating climático interno para la toma de decisiones de financiación. | Legislación ambiental (Código Forestal) y fortalecimiento de organismos de control. |
| Métrica de Éxito | Reducción de la huella de carbono financiada, integración de criterios ASG. | Reducción de la tasa de deforestación, cumplimiento de la meta de neutralidad climática. |
La estrategia de Bankinter es micro, pero profundamente influyente, ya que al condicionar la financiación, puede incentivar a cientos de empresas a mejorar su desempeño ambiental. La de Brasil es macro, con el potencial de proteger uno de los ecosistemas más vitales del planeta, pero su éxito depende de la implementación efectiva de políticas en un territorio de dimensiones continentales.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Qué es exactamente un "rating climático" en el sector bancario?
Un rating climático, como el desarrollado por Bankinter, es una calificación interna que evalúa el nivel de riesgo asociado al cambio climático de un cliente o proyecto. Considera dos tipos de riesgos: los físicos (daños por eventos climáticos extremos como huracanes o sequías) y los de transición (pérdidas económicas por cambios hacia una economía baja en carbono, como nuevas regulaciones, impuestos al carbono o tecnologías disruptivas). Este rating ayuda al banco a tomar decisiones más informadas sobre a quién y cómo financiar, protegiendo su cartera y fomentando la descarbonización.

2. ¿Qué significa que Brasil busque la "neutralidad climática" para 2050?
Alcanzar la neutralidad climática (o "cero emisiones netas") significa que un país debe equilibrar las emisiones de gases de efecto invernadero que produce con las que elimina de la atmósfera. Esto no implica necesariamente dejar de emitir por completo, sino que cualquier emisión residual debe ser compensada mediante acciones como la reforestación (los árboles absorben CO2) o el uso de tecnologías de captura y almacenamiento de carbono. El compromiso de Brasil de adelantar esta meta a 2050 es una señal política importante de su intención de alinearse con los objetivos del Acuerdo de París.
3. ¿Qué son los criterios ASG mencionados en el plan de Bankinter?
ASG son las siglas de Ambiental, Social y de Gobernanza (ESG en inglés). Son un conjunto de criterios que se utilizan para evaluar la sostenibilidad y el impacto ético de una inversión en una empresa o negocio. El criterio Ambiental analiza cómo una empresa gestiona su impacto en el medio ambiente (emisiones, residuos, biodiversidad). El Social examina cómo trata a sus empleados, clientes y a la comunidad. Y el de Gobernanza se refiere a la gestión interna de la empresa: derechos de los accionistas, remuneración de los directivos, auditorías y controles internos.
En conclusión, tanto la acción corporativa detallada y basada en el riesgo de Bankinter como los ambiciosos compromisos nacionales anunciados por Brasil son piezas indispensables en el complejo rompecabezas de la acción climática. Mientras las empresas pueden impulsar el cambio desde el motor económico, los gobiernos tienen la llave para crear el marco regulatorio que acelere la transición a gran escala. El éxito final dependerá de la coherencia, la transparencia y, sobre todo, la ejecución rigurosa de estas estrategias, pasando de las promesas a los hechos tangibles.
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