23/12/2016
En el vasto y a menudo invisible mundo de los microorganismos, existe una relación fascinante y de doble filo con uno de los recursos más controvertidos de nuestro planeta: el petróleo. Por un lado, ciertas bacterias se han convertido en heroínas inesperadas, capaces de degradar y limpiar derrames de hidrocarburos en un proceso conocido como biorremediación. Por otro lado, diferentes tipos de microbios pueden convertirse en una pesadilla para la industria y los consumidores, contaminando combustibles como el diésel y causando estragos en motores y sistemas de almacenamiento. Este artículo explora ambas caras de la moneda, desvelando cómo estos seres diminutos pueden ser tanto la solución como el problema.

Los Superhéroes Microscópicos: Biorremediación de Derrames
Cuando pensamos en un derrame de petróleo, la imagen que nos viene a la mente es la de una catástrofe ambiental de manchas negras y pegajosas que asfixian la vida marina y contaminan las costas. Sin embargo, la propia naturaleza cuenta con un ejército de limpiadores microscópicos. La biorremediación es el uso de organismos vivos, principalmente microbios como las bacterias, para eliminar o neutralizar contaminantes del medio ambiente. En el caso del petróleo, existen bacterias especializadas conocidas como bacterias oxidantes de hidrocarburos.
Estos microorganismos utilizan los componentes del petróleo como fuente de alimento y energía. A través de complejos procesos metabólicos, descomponen las largas y complejas cadenas de hidrocarburos en compuestos mucho más simples y menos dañinos, como dióxido de carbono (CO2) y agua. Es, en esencia, un proceso de digestión a escala masiva que transforma un contaminante tóxico en elementos básicos para la vida.
Además de estas bacterias, la naturaleza tiene otros mecanismos. Las aguas selenitosas, que son aguas con una alta concentración de yeso disuelto, también juegan un papel crucial en la degradación natural del petróleo. En este proceso químico, el petróleo se descompone, originando subproductos como ácido sulfhídrico (responsable del olor a huevos podridos), carbonato cálcico y agua. Este fenómeno demuestra que los ecosistemas tienen una capacidad de resiliencia y autolimpieza que la ciencia busca potenciar para acelerar la recuperación tras desastres ecológicos.
El Lado Oscuro: La Contaminación Microbiana en Combustibles
Así como hay bacterias que limpian el petróleo en el medio ambiente, hay otras que prosperan en él cuando se encuentra almacenado, especialmente en el diésel. Este fenómeno, conocido como contaminación microbiana o "bicho del diésel", es un problema grave y costoso que afecta a vehículos, generadores, barcos y tanques de almacenamiento.
¿Por qué crecen en el combustible? La receta para el desastre es simple y requiere tres ingredientes:
- Comida: Los hidrocarburos del diésel son una excelente fuente de carbono para los microbios.
- Agua: Es indispensable para su vida. El agua puede entrar en los tanques por condensación, lluvia o contaminación durante el transporte. Tiende a acumularse en el fondo del tanque, creando la interfaz perfecta entre agua y combustible donde los microbios proliferan.
- Oxígeno: Aunque algunas bacterias son anaeróbicas, la mayoría necesita oxígeno para crecer, el cual está presente en el tanque.
Una vez que una colonia microbiana se establece, comienza a multiplicarse rápidamente, formando una biomasa que se manifiesta como un lodo o fango negro, viscoso y con un olor muy desagradable. Esta plaga microscópica causa una serie de problemas graves:
- Obstrucción de filtros: Es el síntoma más común. El lodo tapa los filtros de combustible, impidiendo el flujo hacia el motor y causando fallos o paradas completas.
- Corrosión del tanque: Los microbios producen ácidos como subproducto de su metabolismo. Estos ácidos pueden corroer las paredes metálicas de los tanques y las líneas de combustible, provocando fugas y daños estructurales.
- Degradación del combustible: La actividad microbiana altera la calidad del diésel, reduciendo su eficiencia y poder de lubricación.
¿Cómo Saber si Tienes un Problema? Diagnóstico del Crecimiento Microbiano
La mayoría de las personas no se dan cuenta del problema hasta que es demasiado tarde y el motor falla. Sin embargo, hay formas de diagnosticar la presencia de estos invasores antes de que causen un daño mayor.

Paso 1: La Inspección Visual
El primer y más sencillo indicador se encuentra en los filtros de combustible usados. Si al abrir un filtro obstruido, lo encuentras cubierto de una suciedad negra, gelatinosa y maloliente, es muy probable que tengas un problema de contaminación microbiana. No es suciedad normal; su apariencia es inconfundible.
Paso 2: Pruebas Científicas Avanzadas
Para una confirmación definitiva y para cuantificar la gravedad del problema, existen pruebas específicas. La más destacada es la descrita en la norma ASTM D7463-08, que detecta la presencia de Trifosfato de Adenosina, más conocido como ATP. El ATP es una molécula que transporta energía y se encuentra en absolutamente todas las células vivas. Si hay ATP en una muestra de combustible o agua del tanque, hay vida microbiana.
Las ventajas de esta prueba son su rapidez y facilidad. Un usuario puede realizarla in situ y obtener resultados fiables en unos 10 minutos. Esto no solo permite diagnosticar un problema, sino también verificar la efectividad de un tratamiento biocida y monitorizar continuamente la limpieza del combustible.
La Importancia de un Muestreo Correcto
Un error común es tomar una única muestra de la parte superior del tanque. Esto puede dar un falso negativo. El agua es más densa que el diésel y se asienta en el fondo, que es donde los microbios crecen con mayor intensidad. Por lo tanto, un muestreo adecuado es crucial. Se deben tomar muestras de diferentes puntos y, sobre todo, de diferentes profundidades, especialmente del fondo del tanque, para obtener una imagen real de la situación. Para tanques grandes, puede ser aconsejable contactar a un experto o adquirir un kit de prueba especializado.
Tabla Comparativa de Métodos de Detección
| Método de Detección | Ventajas | Desventajas | Ideal para... |
|---|---|---|---|
| Inspección Visual de Filtros | Rápido, gratuito, no requiere equipo. | Solo detecta problemas ya avanzados. No es cuantitativo. | Diagnóstico inicial y rápido por parte del usuario. |
| Prueba de ATP (ASTM D7463-08) | Muy rápido (10 min), cuantitativo, alta precisión, se puede hacer in situ. | Requiere un kit de prueba específico. | Diagnóstico profesional, monitorización regular y validación de tratamientos. |
| Cultivo en Laboratorio | Puede identificar las especies exactas de microbios. | Lento (tarda varios días), requiere envío a un laboratorio, puede no detectar todos los microbios. | Investigaciones forenses o cuando se necesita conocer la especie concreta. |
Prevención y Tratamiento: Manteniendo a Raya a los Invasores
La mejor estrategia es siempre la prevención. Para evitar el crecimiento microbiano, es fundamental controlar el agua. Esto se logra manteniendo los tanques de almacenamiento lo más llenos posible para reducir el espacio aéreo y, por tanto, la condensación. También es vital drenar periódicamente el agua que se acumula en el fondo.

Si la contaminación ya está presente, el tratamiento suele implicar un enfoque de dos pasos. Primero, se utiliza un biocida, un aditivo químico diseñado para matar bacterias, hongos y levaduras. Después de aplicar el biocida, a menudo es necesaria una limpieza física del tanque para eliminar la biomasa muerta y el lodo acumulado, un proceso conocido como "tratamiento de choque".
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cualquier tipo de petróleo puede ser destruido por bacterias?
Sí, en teoría, pero la eficiencia varía. Las bacterias son más eficaces con los hidrocarburos más ligeros y simples. Los componentes más pesados y complejos, como los asfaltenos, son mucho más difíciles de degradar. El éxito de la biorremediación depende de la especie de bacteria, la composición del petróleo y las condiciones ambientales como la temperatura y la disponibilidad de nutrientes.
¿La contaminación microbiana solo afecta al diésel?
Aunque es extremadamente común en el diésel, no es exclusiva de este. Otros combustibles como el queroseno de aviación (jet fuel) y el biodiesel también son susceptibles. El biodiesel, al ser de origen vegetal, es incluso más propenso a la contaminación microbiana si no se maneja adecuadamente.
¿Es peligroso para la salud humana el lodo microbiano de los tanques?
Sí, se debe evitar el contacto directo sin protección. Este lodo contiene una mezcla de microorganismos y subproductos químicos. Algunos de ellos, como el ácido sulfhídrico que pueden generar ciertas bacterias, son tóxicos si se inhalan en altas concentraciones. Siempre se debe utilizar equipo de protección personal al limpiar tanques contaminados.
En conclusión, las bacterias demuestran ser organismos de una versatilidad asombrosa. Su relación con el petróleo nos enseña una lección valiosa: mientras que podemos aprovechar su poder para restaurar ecosistemas dañados, también debemos permanecer vigilantes para evitar que su crecimiento descontrolado cause problemas en nuestros sistemas de combustible. Comprender su biología es clave tanto para la protección del medio ambiente como para el mantenimiento de nuestra tecnología.
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