16/04/2002
Imaginar un avión que vuela día y noche, cruzando continentes y océanos, sin consumir una sola gota de combustible fósil. Un sueño que durante mucho tiempo perteneció al ámbito de la ciencia ficción, pero que se convirtió en una asombrosa realidad gracias al proyecto Solar Impulse. Más que un simple avión, fue un mensajero volador, una prueba tangible de que un futuro impulsado por energías renovables no solo es posible, sino que ya está a nuestro alcance. Esta es la crónica de una aventura que redefinió los límites de la aviación y encendió una luz de esperanza para el planeta.

El Origen de un Sueño Audaz
Detrás de esta monumental empresa se encuentran dos visionarios suizos: Bertrand Piccard y André Borschberg. Para Piccard, la exploración y la superación de límites están en su ADN. Su abuelo, Auguste Piccard, fue un pionero en la exploración de la estratosfera en globo, y su padre, Jacques, exploró las profundidades oceánicas. Bertrand, sin embargo, sentía que las grandes conquistas del siglo XXI no debían centrarse en conquistar nuevos territorios, sino en mejorar y preservar la vida en nuestro propio planeta. Con esta filosofía, concibió la idea de dar la vuelta al mundo en un avión solar para promover un mensaje de sostenibilidad y eficiencia energética.
Se asoció con André Borschberg, un ingeniero y piloto profesional con una vasta experiencia, cuya pericia técnica fue fundamental para convertir el sueño en una máquina voladora. Juntos, en 2004, lanzaron oficialmente el proyecto Solar Impulse, uniendo la aviación y las energías limpias en una simbiosis perfecta que tardaría más de una década en alcanzar su cénit.
La Tecnología Detrás del Milagro Solar
El Solar Impulse 2 (HB-SIB), la aeronave que completó la vuelta al mundo, es una maravilla de la ingeniería moderna. Su diseño no buscaba la velocidad, sino la máxima eficiencia energética. Cada componente fue optimizado para minimizar el peso y maximizar la captación y el uso de la energía del sol.

Diseño y Materiales Ligeros
Lo primero que impresiona del Solar Impulse 2 es su envergadura de 72 metros, superior a la de un Boeing 747. Sin embargo, gracias al uso extensivo de fibra de carbono y otros materiales ultraligeros, su peso total era de solo 2,300 kilogramos, similar al de un automóvil familiar. Esta combinación de una superficie alar masiva y un peso mínimo era clave para mantenerse en el aire con una potencia limitada.
El Corazón Energético: Células y Baterías
La superficie superior de sus alas, fuselaje y cola estaba cubierta por 17,248 células fotovoltaicas de alta eficiencia. Durante el día, estas células hacían dos cosas simultáneamente: alimentar los cuatro motores eléctricos de la aeronave y cargar un conjunto de baterías de iones de litio que pesaban 633 kg. Esta energía almacenada era crucial, ya que permitía al avión seguir volando durante toda la noche, logrando así una autonomía prácticamente ilimitada. Al mediodía, cada metro cuadrado de sus alas recibía aproximadamente 1,000 vatios de energía, una potencia que el avión gestionaba con una eficiencia sin precedentes.
Tabla Comparativa: Solar Impulse 2 vs. Avión Comercial
Para poner en perspectiva la singularidad de esta aeronave, aquí hay una comparación con un avión comercial de tamaño similar en envergadura.
| Característica | Solar Impulse 2 | Airbus A340 |
|---|---|---|
| Envergadura | 71.9 metros | 63.45 metros |
| Peso Máximo | 2,300 kg | 380,000 kg |
| Velocidad de Crucero | 90 km/h (día) / 60 km/h (noche) | ~900 km/h |
| Fuente de Energía | Energía solar | Queroseno de aviación |
| Capacidad | 1 piloto | ~300 pasajeros |
| Emisiones de CO2 | Cero | Altas |
La Vuelta al Mundo: Una Odisea Etapa por Etapa
El 9 de marzo de 2015, el Solar Impulse 2 despegó de Abu Dabi para iniciar su histórica vuelta al mundo. El viaje, que se esperaba durara unos meses, se convirtió en una odisea de 505 días, cubriendo más de 40,000 kilómetros en 17 etapas. Los pilotos, Piccard y Borschberg, se alternaron en la solitaria cabina, enfrentándose a desafíos técnicos, meteorológicos y físicos.

Desafíos y Contratiempos Inesperados
El viaje no estuvo exento de dificultades. El momento más crítico ocurrió durante el tramo más largo y peligroso: la travesía del Océano Pacífico desde Japón hasta Hawái. André Borschberg pilotó durante casi 5 días y 5 noches consecutivas, estableciendo un récord mundial de vuelo en solitario. Sin embargo, el esfuerzo sobrecalentó las baterías de forma irreversible. Esta avería obligó al equipo a permanecer en Hawái durante casi 300 días, esperando las reparaciones y una nueva ventana de condiciones solares óptimas para continuar.
Otros desafíos incluyeron la extrema sensibilidad del avión a las condiciones climáticas, como las turbulencias y las olas de calor. Cerca de su destino final, una tórrida ola de calor sobre Arabia Saudí, con temperaturas superiores a 45°C, obligó a retrasar la penúltima etapa, ya que el aire caliente y menos denso exigía más potencia para mantener el vuelo.
Tabla de Etapas del Viaje
A continuación se detalla la ruta completa de esta increíble hazaña:
| Etapa | Fecha | Origen | Destino | Piloto |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 9 Mar 2015 | Abu Dabi, EAU | Mascate, Omán | Borschberg |
| 2 | 10 Mar 2015 | Mascate, Omán | Ahmedabad, India | Piccard |
| 3 | 18 Mar 2015 | Ahmedabad, India | Varanasi, India | Borschberg |
| 4 | 18 Mar 2015 | Varanasi, India | Mandalay, Myanmar | Piccard |
| 5 | 29 Mar 2015 | Mandalay, Myanmar | Chongqing, China | Piccard |
| 6 | 20 Abr 2015 | Chongqing, China | Nankín, China | Borschberg |
| 7 | 30 May 2015 | Nankín, China | Nagoya, Japón | Borschberg |
| 8 | 28 Jun 2015 | Nagoya, Japón | Kalaeloa, Hawái, EE. UU. | Borschberg |
| 9 | 21 Abr 2016 | Kalaeloa, Hawái, EE. UU. | Mountain View, EE. UU. | Piccard |
| 10 | 2 May 2016 | Mountain View, EE. UU. | Phoenix, EE. UU. | Borschberg |
| 11 | 12 May 2016 | Phoenix, EE. UU. | Tulsa, EE. UU. | Piccard |
| 12 | 21 May 2016 | Tulsa, EE. UU. | Dayton, EE. UU. | Borschberg |
| 13 | 25 May 2016 | Dayton, EE. UU. | Lehigh Valley, EE. UU. | Piccard |
| 14 | 11 Jun 2016 | Lehigh Valley, EE. UU. | Nueva York, EE. UU. | Borschberg |
| 15 | 20 Jun 2016 | Nueva York, EE. UU. | Sevilla, España | Piccard |
| 16 | 11 Jul 2016 | Sevilla, España | El Cairo, Egipto | Borschberg |
| 17 | 24 Jul 2016 | El Cairo, Egipto | Abu Dabi, EAU | Piccard |
Más Allá de un Vuelo: El Mensaje del Solar Impulse
El 26 de julio de 2016, Bertrand Piccard aterrizó suavemente en Abu Dabi, completando la circunnavegación. Pero como él mismo afirmó repetidamente: "Nuestro proyecto no fue construido para llevar pasajeros, sino para llevar mensajes". El objetivo final nunca fue revolucionar la aviación comercial, sino demostrar el inmenso potencial de las tecnologías limpias y la mentalidad de la eficiencia. Demostraron que si un avión puede volar día y noche sin combustible, entonces la sociedad en tierra puede y debe adoptar soluciones sostenibles para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Tras el vuelo, Piccard y Borschberg crearon el Comité Internacional de las Tecnologías Limpias, con el objetivo de asesorar a gobiernos e industrias para acelerar la transición hacia un modelo energético más sostenible.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Podía el Solar Impulse volar de noche?
Sí. Durante el día, las células solares cargaban un potente sistema de baterías de iones de litio. Esta energía almacenada permitía que los motores siguieran funcionando durante toda la noche, logrando un vuelo ininterrumpido.

Si queréis ver directamente cómo toma tierra esta aeronave, podéis ir hacia el punto de 1 hora y 35 minutos. El aterrizaje de hecho es la prueba de que el avión no necesita nada extra para volar sin sol dado que se produce de noche. ¿Cuál era la velocidad del avión?
Su velocidad de crucero era relativamente lenta, diseñada para la máxima eficiencia. Volaba a unos 90 km/h durante el día y reducía la velocidad a unos 60 km/h por la noche para conservar energía.
¿Por qué el viaje duró 505 días?
El viaje se prolongó mucho más de lo previsto debido a varios factores. El principal fue una avería en las baterías durante el cruce del Pacífico, que requirió una pausa de casi 10 meses en Hawái. Además, el equipo debía esperar condiciones meteorológicas y solares perfectas para cada etapa, lo que generó esperas adicionales.
¿Qué pasó con el avión después de su vuelta al mundo?
En 2019, el Solar Impulse 2 fue adquirido por la empresa hispano-estadounidense Skydweller Aero. La compañía está utilizando la plataforma tecnológica del avión para desarrollar un vehículo aéreo no tripulado (dron) de vuelo perpetuo y autónomo, demostrando que la innovación del proyecto sigue viva y evolucionando hacia nuevas aplicaciones.
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