¿Qué temen los expertos sobre la deforestación?

Santiago del Estero: La Herida de la Deforestación

21/12/2011

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Santiago del Estero, con sus más de 13 millones de hectáreas, es un epicentro de la tensión entre dos mundos: el del agronegocio expansivo y el de las comunidades campesinas e indígenas que defienden su forma de vida ancestral. La provincia, una de las más castigadas por la deforestación en Argentina, se ha convertido en un campo de batalla donde el avance de la soja y otros cultivos de exportación deja a su paso un rastro de bosques arrasados, comunidades desplazadas y ecosistemas degradados. Sin embargo, en medio de este panorama desolador, germinan y crecen experiencias de organización y producción agroecológica que demuestran que otro modelo es posible.

¿Qué es la deforestación para cultivos?
La deforestación para cultivos es la tala masiva de bosques para crear tierras agrícolas, como la destrucción del Amazonas para plantar soja. La deforestación para cultivos se refiere al proceso mediante el cual se talan grandes extensiones de bosques y selvas para convertir esas tierras en áreas destinadas a la agricultura.
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El Avance del Agronegocio: Un Tsunami Verde sobre el Monte

El modelo productivo de Santiago del Estero ha sufrido una transformación radical en las últimas tres décadas. Impulsado por la demanda internacional de commodities y la introducción de tecnologías como la soja transgénica, el paisaje ha cambiado drásticamente. Las cifras son elocuentes: la superficie cultivada total aumentó un asombroso 602% en treinta años, pasando de 401.537 hectáreas en 1988 a 2.818.796 en 2018. Este crecimiento fue liderado por cultivos como la soja, el maíz, el trigo y el algodón, cuya superficie se expandió un 619,7% en el mismo período.

La contracara de esta expansión es el abandono de la producción de alimentos para el consumo local. La superficie dedicada a hortalizas se desplomó, reduciéndose de 22.815 hectáreas en 1988 a apenas 6.690 en 2018. Este cambio no solo afecta la soberanía alimentaria, sino también el clima y la biodiversidad. Victoria Escobar, una joven productora de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT), relata cómo los calendarios de lluvias y heladas que conocían sus abuelas se han vuelto impredecibles, dificultando la planificación agrícola tradicional.

“Cuando vas por la ruta se ve un paisaje marrón, salitroso. Antes te sentabas en cualquier lado y tenías una sombra para pasar la siesta, ahora tenés que andar kilómetros para encontrar un árbol”, comenta Victoria, evocando la pérdida de especies nativas como el quebracho, el cacuy, el crespín y el oso hormiguero.

Cifras de un Despojo: La Tierra Cambia de Manos

El avance del agronegocio no solo ha sido sobre el monte, sino también sobre las formas de vida comunitarias. Las “explotaciones agropecuarias sin límites definidos”, que representan las tierras de posesión ancestral donde las familias campesinas e indígenas crían sus animales y comparten los recursos del bosque, han sido las principales víctimas. El alambrado y la propiedad privada se impusieron sobre el uso colectivo.

Un estudio comparativo entre los Censos Nacionales Agropecuarios (CNA) de 2002 y 2018 revela un profundo proceso de concentración de la tierra. A continuación, una tabla que resume este dramático cambio:

Tabla Comparativa: Tenencia de la Tierra en Santiago del Estero (2002-2018)

IndicadorAño 2002Año 2018Variación
Explotaciones sin límites definidos (Comunales)10.1194.519-5.600 (-55%)
Superficie de explotaciones con límites definidos5.393.633 ha7.286.179 ha+1.892.546 ha (+35%)

Estos números evidencian el despojo: mientras las tierras comunales desaparecen, las grandes propiedades cercadas, especialmente aquellas de más de 2.500 hectáreas, se expanden, consolidando a Santiago del Estero como la provincia de mayor expansión relativa de la frontera agropecuaria en el noroeste argentino.

El Mapa de la Devastación: Departamentos en la Mira

La deforestación no ha sido uniforme. El avance de las topadoras se ha concentrado en áreas específicas, devorando el monte nativo del Parque Chaqueño, uno de los ecosistemas más amenazados de Sudamérica. Entre 2007 y 2018, esta ecorregión perdió el 87% de su bosque a nivel nacional.

En Santiago del Estero, los departamentos más afectados por esta pérdida forestal son:

  • Alberdi
  • Copo
  • Juan F. Ibarra
  • Pellegrini
  • Moreno

Estas zonas, ubicadas en el norte y este de la provincia, han visto cómo su monte, rico en quebracho, algarrobo y vinal, ha sido reemplazado por monocultivos. Las consecuencias ambientales son graves, incluyendo la salinización de los suelos, que disminuye su capacidad productiva, y una mayor incertidumbre ante inundaciones por la falta de cobertura vegetal que absorba las lluvias.

La Violencia como Herramienta y un Veneno Silencioso

Este proceso de sojización no ha sido pacífico. La investigadora Virginia Toledo es clara: “Cuando hablamos de apropiación de las tierras, hablamos de armas, de violencia y de muerte”. La precaria situación legal de muchas familias, que habitan sus tierras desde hace generaciones pero carecen de títulos de propiedad formales, las deja vulnerables ante empresarios que recurren a la intimidación y la violencia para desalojarlas.

Historias como las de Cristian Ferreyra y Miguel Galván, integrantes del Mocase (Movimiento Campesino de Santiago del Estero) asesinados en 2011 por defender su territorio, son emblemas de esta lucha desigual. Deolinda Carrizo, del Mocase, denuncia que es común que los empresarios contraten sicarios para amedrentar a las familias, robarles animales y amenazarlas con armas de fuego.

¿Cómo solucionar la deforestación en el Chaco?
La situación del Gran Chaco exige soluciones inmediatas para frenar la deforestación y restaurar el equilibrio de sus ecosistemas. Una de las alternativas más prometedoras es el mercado de carbono, que permite a las empresas compensar sus emisiones mediante la inversión en proyectos que protejan y restauren bosques como los del Chaco.

A la violencia física se suma la química. El uso indiscriminado de agrotóxicos es una constante. Aunque la Ley provincial 6.312 establece zonas de resguardo para las fumigaciones (3.000 metros para aplicaciones aéreas y 500 para terrestres), su cumplimiento es casi nulo. “A pesar de que hay una ley de agrotóxicos en la provincia, nadie la cumple y nadie controla”, lamenta el párroco Sergio Raffaelli. Comunidades enteras sufren las consecuencias: contaminación del agua, enfermedades respiratorias, malformaciones y cáncer, problemas que se suman al envenenamiento de sus animales y la muerte de polinizadores como las abejas, afectando producciones como la apicultura.

La Semilla de la Esperanza: Agroecología y Organización Campesina

Frente a este modelo de saqueo, la resistencia se organiza y florece. El Movimiento Campesino de Santiago del Estero, nacido en 1990, es un pilar en la defensa de los territorios. Junto a otras organizaciones como la UTT y las Mesas de Tierra, las comunidades no solo resisten los desalojos, sino que también construyen alternativas basadas en la agroecología y la recuperación de saberes ancestrales.

La clave, como explica Karen Díaz, productora de la UTT, es “proteger el monte organizándonos y reivindicando los saberes ancestrales”. Esta organización ha permitido que muchos campesinos que antes realizaban trabajos temporales (trabajo golondrina) ahora puedan quedarse en sus tierras y producir de manera sostenible.

Un ejemplo inspirador es el de Cristina Sánchez y su familia en Cachico (departamento Jiménez), con su emprendimiento “Delicias Cashiqueñas”. Ellos producen panificados y café a partir de la algarroba, un fruto del árbol nativo. “Trabajar con algarroba es una forma de cuidar nuestros árboles, nuestros montes”, afirma Cristina. Su experiencia demuestra que el bosque nativo no es un obstáculo para el desarrollo, sino una fuente de vida, trabajo y cultura. Al valorar los recursos del monte, las comunidades no solo generan ingresos, sino que reafirman su identidad y su derecho a vivir en un ambiente sano.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los departamentos más deforestados de Santiago del Estero?

Los departamentos más afectados por la deforestación, ubicados principalmente en el norte y este de la provincia, son Alberdi, Copo, Juan F. Ibarra, Pellegrini y Moreno.

¿Cuál es la principal causa de la deforestación en la provincia?

La causa principal es la expansión de la frontera agropecuaria, impulsada por el modelo del agronegocio. El cultivo de soja, maíz y algodón para exportación ha llevado al desmonte masivo de millones de hectáreas de bosque nativo.

¿Qué consecuencias tiene este modelo para la población local?

Las consecuencias son múltiples y graves. Incluyen el despojo y desalojo violento de sus tierras, la pérdida de sus medios de vida tradicionales, la contaminación del agua y el suelo por agrotóxicos, y un aumento en enfermedades como cáncer, problemas respiratorios y malformaciones.

¿Existen alternativas a este modelo destructivo?

Sí. Las organizaciones campesinas e indígenas están impulsando un modelo basado en la agroecología, la producción de alimentos sanos para el mercado local y la valorización de los recursos del monte nativo, como la algarroba. Estas alternativas no solo son sostenibles, sino que también son una forma de defender el territorio y la cultura.

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