29/06/2007
En la lucha global contra el cambio climático, las estrategias nacionales son fundamentales para articular esfuerzos y alcanzar metas ambiciosas. Chile ha destacado por su compromiso, y en el corazón de su Estrategia Climática de Largo Plazo se encuentra una institución que ha sido pionera en la colaboración público-privada: la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC). Su historia es un testimonio de cómo la cooperación, la innovación y la visión a largo plazo pueden transformar sectores productivos enteros, guiándolos hacia un futuro más verde y resiliente.

Desde sus humildes inicios hasta convertirse en un referente de la acción climática, la ASCC ha demostrado que el desarrollo económico y la protección ambiental no solo son compatibles, sino que pueden potenciarse mutuamente. Este artículo profundiza en el papel crucial que desempeña esta agencia, explorando sus orígenes, sus herramientas más efectivas y su impacto medible en la construcción de una economía baja en carbono.
- Orígenes y Evolución: De la Producción Limpia a la Acción Climática Integral
- Los Acuerdos de Producción Limpia (APL): El Corazón de la Estrategia
- Impacto Medible: Reducción de Emisiones y Reconocimiento Internacional
- Ampliando el Horizonte: Economía Circular, Gestión Hídrica y Tecnología
- Un Futuro Próspero y Sostenible
Orígenes y Evolución: De la Producción Limpia a la Acción Climática Integral
La trayectoria de la ASCC comenzó mucho antes de que llevara su nombre actual. Nació en 1997 como la Secretaría Ejecutiva de Producción Limpia, en un momento en que el concepto de sostenibilidad empresarial apenas comenzaba a tomar forma en la región. Su misión inicial fue promover una idea revolucionaria: la Producción Limpia. Esta no era solo una gestión ambiental tradicional enfocada en tratar la contaminación al final del proceso, sino una estrategia de gestión preventiva, diseñada para minimizar emisiones y residuos desde el origen. El objetivo era claro: reducir costos y riesgos, mientras se incrementaba la eficiencia y la productividad de las empresas.
La primera etapa, entre 1997 y 2000, fue una fase de despegue que requirió una larga maduración para cimentar el camino. Fue un período de aprendizaje y construcción de confianza, sentando las bases para lo que se convertiría en su principal instrumento de acción: los Acuerdos de Producción Limpia (APL).
Con el tiempo, la institución evolucionó. En 2002, se transformó en el Consejo Nacional de Producción Limpia. Finalmente, reconociendo la urgencia y la magnitud del desafío climático global, durante la COP 22 en 2016, se anunció su creación formal como la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), operativa desde el 1 de enero de 2017. Esta transformación no fue solo un cambio de nombre, sino una ampliación de su mandato para impulsar cambios sistémicos en sectores productivos y territorios, abordando no solo la contaminación local, sino también las emisiones de carbono, la eficiencia de recursos y la adaptación al cambio climático.

Los Acuerdos de Producción Limpia (APL): El Corazón de la Estrategia
El instrumento estrella de la ASCC son los Acuerdos de Producción Limpia (APL). Estos son acuerdos voluntarios entre un sector empresarial, representado por sus asociaciones gremiales, y los organismos públicos con competencia en las materias del acuerdo. Su objetivo es implementar metas y acciones específicas para mejorar la productividad y la sostenibilidad de las empresas.
El primer gran hito llegó en 1999 con la firma del primer APL con el sector de la Celulosa en la Región del Biobío. Este acuerdo marcó el inicio de una exitosa experiencia en colaboración voluntaria que ha crecido exponencialmente. A la fecha, se han suscrito 208 APL en una diversidad de sectores productivos, involucrando a más de 9,200 empresas y casi 16,000 instalaciones adheridas. Este modelo ha demostrado ser una poderosa herramienta para movilizar al sector privado hacia prácticas más sostenibles.
Ximena Ruz, directora ejecutiva de la ASCC, resume el impacto de la agencia: “La Agencia está desempeñando un papel fundamental en la implementación de la Estrategia Climática de Largo Plazo. Se ha convertido en una importante instancia de diálogo y acción conjunta entre el sector público, las empresas, sus trabajadores, las comunidades y la sociedad civil. Ha enfocado sus esfuerzos en impulsar acciones que contribuyan significativamente a la neutralidad de carbono, la seguridad hídrica, el aumento de la resiliencia climática y la transformación tecnológica de las empresas.”
Hitos Clave en la Historia de la ASCC
Para comprender mejor la evolución e impacto de la agencia, a continuación se presenta una tabla con sus momentos más importantes:
| Año | Hito |
|---|---|
| 1997 | Creación de la Secretaría Ejecutiva de Producción Limpia. |
| 1999 | Firma del primer Acuerdo de Producción Limpia (APL) con el sector Celulosa. |
| 2003 | Publicación de la Norma Chilena 2796/2003 para estandarizar los APL. |
| 2010 | La Ley 20.416 (“Estatuto Pyme”) otorga reconocimiento legal a los APL. |
| 2012 | La ONU reconoce los APL como la primera Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada (NAMA) de Chile. |
| 2017 | Nace formalmente la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC). |
| 2022 | Se alcanza el hito de 200 APL firmados. |
Impacto Medible: Reducción de Emisiones y Reconocimiento Internacional
El trabajo de la ASCC no se queda en buenas intenciones; sus resultados son tangibles y cuantificables. El reconocimiento más significativo a nivel internacional llegó en 2012, cuando la ONU reconoció a los APL como la primera Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada (NAMA) de Chile. Este fue un hito que posicionó al país a la vanguardia, al tener un programa público validado mundialmente por su contribución a la mitigación del cambio climático.
Desde 2016, las reducciones de emisiones logradas a través de los APL se reportan públicamente. Hasta la fecha, estos acuerdos han permitido evitar la emisión de más de 1.9 millones de toneladas de CO2 equivalente. Solo en el año 2022, se calcularon 249 mil toneladas de CO2 reducidas, una cifra que representa un aumento del 60% en comparación con la historia reciente, demostrando una aceleración en el impacto de sus acciones.

Ampliando el Horizonte: Economía Circular, Gestión Hídrica y Tecnología
La ASCC ha sabido adaptar su enfoque para responder a los desafíos emergentes. Su labor va más allá de la reducción de emisiones y se ha convertido en un pilar para la implementación de otras políticas públicas cruciales.
- Economía Circular: La Contribución Nacional Determinada (NDC) de Chile y la Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040 reconocen el aporte de los APL. La ASCC ha implementado al menos 12 APL directamente relacionados con la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), ayudando a las empresas a diseñar productos que minimicen los residuos y a generar planes de gestión para productos prioritarios.
- Gestión Hídrica: Consciente de la crisis hídrica, la agencia ha promovido Acuerdos Voluntarios para la Gestión de Cuencas. Estos procesos de diálogo buscan soluciones colaborativas para la seguridad hídrica en los territorios, un componente clave de la resiliencia climática.
- Transferencia de Tecnología: En 2013, la ASCC fue designada como el punto focal en Chile del Centro y Red de Tecnología del Clima (CTCN) de la ONU. Esto le ha permitido articular y gestionar solicitudes de asistencia técnica para facilitar la adopción de tecnologías limpias en el país.
Un Futuro Próspero y Sostenible
A lo largo de más de dos décadas, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático ha demostrado ser mucho más que una entidad gubernamental. Se ha consolidado como un articulador esencial, un puente entre el mundo público y el privado, y un catalizador para la acción climática. Su modelo, basado en la confianza, la colaboración voluntaria y los resultados medibles, es una lección valiosa para el mundo.
Al mirar hacia el futuro, el rol de la ASCC será aún más crítico. Con el compromiso de seguir impulsando una economía baja en carbono, fortalecer la resiliencia y fomentar la sostenibilidad en todos los rincones de la sociedad chilena, la agencia está preparada para liderar el camino hacia un futuro más seguro, próspero y sostenible para todos.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la ASCC?
La Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) es un comité público-privado de Chile, cuyo objetivo es impulsar la producción limpia, la reducción de emisiones de carbono y la adaptación al cambio climático en los sectores productivos y territorios del país.

¿Qué son los Acuerdos de Producción Limpia (APL)?
Son acuerdos voluntarios entre un sector empresarial y organismos públicos para implementar metas y acciones de sostenibilidad. Buscan mejorar la eficiencia, reducir la contaminación y aumentar la competitividad de las empresas de manera colaborativa.
¿Cuál ha sido el principal logro de la ASCC en reducción de emisiones?
A través de los APL, la ASCC ha logrado evitar la emisión de más de 1.9 millones de toneladas de CO2 equivalente. Además, su modelo fue reconocido por la ONU como la primera NAMA (Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada) de Chile.
¿El trabajo de la ASCC se limita solo a la industria?
No. Aunque su foco principal es el sector productivo, la ASCC también trabaja en la gestión sostenible de territorios, promoviendo acuerdos para la gestión de cuencas hídricas y la participación temprana de comunidades en proyectos de inversión, ampliando su impacto a la sociedad civil.
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