28/12/2017
El agua es el nutriente más esencial para la vida, pero su calidad a menudo se da por sentada. Mientras exigimos agua potable y purificada en nuestros hogares, las fuentes de agua utilizadas en otros ámbitos, como la ganadería o la agricultura, pueden esconder un enemigo silencioso y peligroso: la contaminación por nitratos y nitritos. Estos compuestos, incoloros e inodoros, pueden infiltrarse en nuestros acuíferos y aguas superficiales, representando una seria amenaza tanto para la salud humana y animal como para el equilibrio de los ecosistemas. Entender su origen y sus efectos es el primer paso para combatir este problema creciente.

¿De Dónde Vienen los Nitratos y Nitritos? Las Fuentes Principales
La presencia elevada de nitratos (NO₃⁻) y nitritos (NO₂⁻) en el agua no es un fenómeno natural en la mayoría de los casos. Es, principalmente, una consecuencia directa de las actividades humanas, con dos grandes responsables: la agricultura intensiva y la ganadería.
La Agricultura y el Uso de Fertilizantes
Para maximizar el rendimiento de los cultivos, la agricultura moderna depende en gran medida de los fertilizantes nitrogenados. Estos productos (amoniacales, ureicos, nítricos) aportan nitrógeno, un nutriente vital para el crecimiento de las plantas. Sin embargo, el problema surge cuando se aplican en exceso o en momentos inadecuados. Las plantas solo pueden absorber una cantidad limitada de nitrógeno. El resto queda en el suelo, vulnerable a ser arrastrado por el agua.
La Ganadería y la Gestión de Residuos
Las explotaciones ganaderas, especialmente las de cerdos y vacas, generan enormes cantidades de estiércol y purines. Estos residuos son ricos en compuestos de nitrógeno. Si no se gestionan adecuadamente, almacenándolos en balsas impermeables y aplicándolos al campo de forma controlada, el nitrógeno se filtra al subsuelo o es arrastrado por la escorrentía superficial durante las lluvias, contaminando pozos, ríos y acuíferos subterráneos.
El Ciclo del Nitrógeno Roto: ¿Cómo Ocurre la Contaminación?
En un ecosistema equilibrado, el nitrógeno se mueve en un ciclo constante. Las bacterias del suelo convierten el amonio (NH₄⁺) en nitritos y luego en nitratos, un proceso llamado nitrificación. Las plantas absorben estos nitratos para crecer. Sin embargo, la sobrecarga de nitrógeno procedente de fertilizantes y purines rompe este equilibrio.
El exceso de nitratos es altamente soluble en agua. Cuando llueve o se riega en exceso, el agua se infiltra en el suelo, disolviendo y arrastrando los nitratos hacia capas más profundas. Este proceso, conocido como lixiviación, lleva los contaminantes directamente a las aguas subterráneas, que son una fuente principal de agua potable para muchas poblaciones. La escorrentía superficial, por otro lado, transporta estos compuestos a ríos, lagos y embalses.

Impacto en la Salud y el Ecosistema: Más Allá de un Vaso de Agua
La contaminación por nitratos no es un problema menor. Sus consecuencias son graves y afectan tanto a la salud pública como a la estabilidad de los entornos naturales.
Riesgos para la Salud Humana
El principal riesgo asociado al consumo de agua con altos niveles de nitratos es la metahemoglobinemia, también conocida como “síndrome del bebé azul”. En el sistema digestivo, especialmente en el de los lactantes, los nitratos se convierten en nitritos. Estos nitritos interfieren con la hemoglobina de la sangre, reduciendo su capacidad para transportar oxígeno. Esto puede provocar cianosis (coloración azulada de la piel) y, en casos graves, asfixia y la muerte. Los lechones y otros animales jóvenes también son particularmente susceptibles.
Además, los nitritos pueden reaccionar con aminas en el estómago para formar nitrosaminas, compuestos que han demostrado ser cancerígenos en estudios con animales, lo que genera una preocupación a largo plazo sobre su consumo.
Daños al Medio Ambiente: La Eutrofización
Cuando los nitratos llegan a cuerpos de agua como lagos, embalses o zonas costeras, actúan como un potente fertilizante. Esto desencadena un fenómeno llamado eutrofización: un crecimiento explosivo de algas y plantas acuáticas. Esta densa capa de vegetación bloquea la luz solar, matando a las plantas del fondo. Cuando las algas mueren, su descomposición consume enormes cantidades de oxígeno del agua, creando “zonas muertas” donde los peces y otros organismos acuáticos no pueden sobrevivir. El resultado es un ecosistema acuático degradado, con pérdida de biodiversidad y mal olor en las aguas.
Buenas Prácticas Agrícolas: La Clave de la Solución
La lucha contra la contaminación por nitratos se centra en la prevención y en la adopción de prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles. Las regulaciones, como la Directiva de Nitratos de la UE, establecen directrices claras para las llamadas “zonas vulnerables”.

Las medidas clave incluyen:
- Ajustar la dosis de fertilizante: Calcular las necesidades reales del cultivo en función de análisis de suelo, el rendimiento esperado y el nitrógeno ya presente en el agua de riego. Se debe evitar la fertilización “a ciegas”.
- Fraccionar la aplicación: En lugar de aplicar todo el fertilizante de una vez, es mejor dividirlo en varias aplicaciones más pequeñas a lo largo del ciclo de crecimiento del cultivo. Esto asegura que las plantas lo absorban de manera más eficiente.
- Elegir el momento adecuado: No se debe fertilizar justo antes de lluvias intensas, en suelos inundados o fuera de la temporada de crecimiento activo de las plantas (por ejemplo, en invierno para muchos cultivos leñosos).
- Optimizar el riego: Utilizar sistemas de riego eficientes, como el goteo, que minimizan las pérdidas de agua por percolación profunda y, por tanto, la lixiviación de nitratos. El volumen de agua debe ajustarse a las necesidades reales del cultivo.
- Gestión adecuada del estiércol: Las explotaciones ganaderas deben contar con tanques de almacenamiento impermeables con capacidad suficiente (mínimo para 3 meses de producción) para evitar filtraciones. La cantidad de estiércol aplicada por hectárea está limitada por ley (generalmente a 170 kg de N/ha por año).
- Crear barreras vegetales: Dejar franjas de vegetación sin abonar cerca de los cursos de agua (mínimo 3 metros) actúa como un filtro natural que captura parte de los nitratos antes de que lleguen al río.
Tabla Comparativa: Prácticas Agrícolas Convencionales vs. Sostenibles
| Práctica | Enfoque Convencional (Alto Riesgo) | Enfoque Sostenible (Bajo Riesgo) |
|---|---|---|
| Dosis de Abonado | Aplicación excesiva basada en la costumbre, sin análisis previos. | Dosis ajustada a las necesidades del cultivo, tras análisis de suelo y agua. |
| Momento de Aplicación | Una o dos aplicaciones grandes, a menudo por conveniencia. | Aplicaciones fraccionadas durante los periodos de máxima absorción de la planta. |
| Riego | Riego por inundación o aspersión poco eficiente, con grandes volúmenes de agua. | Riego localizado (goteo) con volúmenes calculados para evitar percolación. |
| Gestión de Estiércol | Almacenamiento en pilas sin protección, aplicación sin control. | Almacenamiento en balsas impermeabilizadas y aplicación limitada y controlada. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué son exactamente los nitratos y los nitritos?
Son compuestos químicos formados por nitrógeno y oxígeno. El nitrato (NO₃⁻) es la forma más estable y común en el medio ambiente. El nitrito (NO₂⁻) es menos estable y puede formarse a partir del nitrato en condiciones de poco oxígeno, como en el sistema digestivo.
¿El agua con nitratos tiene un sabor u olor diferente?
No. Los nitratos y nitritos son incoloros, inodoros e insípidos. Su presencia solo puede ser detectada mediante un análisis químico del agua en un laboratorio.
¿Son peligrosos los nitratos para los adultos sanos?
En general, los adultos sanos pueden procesar cantidades moderadas de nitratos sin problemas. El mayor riesgo es para los bebés menores de seis meses, las mujeres embarazadas, y personas con ciertas condiciones médicas. Sin embargo, la exposición a largo plazo a niveles elevados es una preocupación para toda la población.
¿Se pueden eliminar los nitratos hirviendo el agua?
No, y de hecho es contraproducente. Hervir el agua no elimina los nitratos; al contrario, al evaporarse parte del agua, la concentración de nitratos en el líquido restante aumenta, haciéndola aún más peligrosa.
En conclusión, la contaminación del agua por nitratos es un claro ejemplo de cómo nuestras actividades productivas pueden tener un impacto directo y perjudicial sobre un recurso tan fundamental como el agua. Afortunadamente, no es un problema sin solución. A través de la regulación, la concienciación y la adopción generalizada de prácticas agrícolas y ganaderas más inteligentes y sostenibles, podemos proteger nuestros acuíferos y garantizar un agua más limpia y segura para las generaciones futuras.
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