¿Qué está pasando con las áreas deforestadas?

Colombia: ¿El precio de la paz es la selva?

30/05/2021

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Colombia es un país de una riqueza natural abrumadora. Más de la mitad de su territorio, un 51,75%, está cubierto por bosques. Hablamos de 59 millones de hectáreas de selva, una superficie casi tan grande como la península ibérica. Sin embargo, este tesoro verde enfrenta una amenaza creciente y paradójica: el fin del conflicto armado con las FARC. La consolidación de la paz, un anhelo histórico para la nación, ha traído consigo un temor inesperado: el futuro de los bosques en los territorios que antes estaban bajo el control de la guerrilla más grande del continente. Las cifras son alarmantes y revelan una compleja red de factores socioeconómicos que están acelerando la destrucción de ecosistemas vitales para el planeta.

¿Cómo afecta la pérdida masiva de áreas boscosas a la biodiversidad?
(Imagen Ilustrativa Infobae) La pérdida masiva de áreas boscosas impacta no solo en la biodiversidad, sino también en todos los organismos que viven o se relacionan con ella, ya sean humanos, animales o plantas, por nombrar algunos. En tanto, las comunidades y los expertos buscan soluciones para revertir esta tendencia.
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El Guardián Ambiguo: El Rol de la Guerrilla en la Selva

Durante décadas, la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en vastas zonas selváticas del país creó una dinámica ambiental contradictoria. Por un lado, para financiarse, la guerrilla permitió y fomentó actividades altamente destructivas como la siembra de cultivos ilícitos y la minería ilegal. Sus ataques a la infraestructura petrolera causaron derrames y una contaminación de recursos hídricos cuyos impactos totales aún son incalculables. El 50% de las áreas priorizadas como consecuencia del conflicto armado son, de hecho, áreas protegidas que sufrieron esta degradación.

Sin embargo, al mismo tiempo, las FARC ejercían un estricto control territorial que, indirectamente, frenaba otras formas de deforestación. Les interesaba preservar la densa cobertura selvática para resguardarse de la ofensiva de las Fuerzas Militares. En muchas comunidades bajo su control, estaba prohibido talar árboles, cazar indiscriminadamente o contaminar los ríos. A través de un "Manual de Medio Ambiente", imponían normas con multas y sanciones. Este "control ambiental" por la fuerza, motivado por una estrategia militar, actuaba como un freno al desarrollo regional y a la expansión de la frontera agrícola, disminuyendo así la tasa de deforestación que se podría haber esperado en un escenario de total ausencia estatal.

Las Cifras de la Alarma: La Deforestación en Números

Con la desmovilización de la guerrilla, el panorama cambió drásticamente. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) reveló que durante 2016, la superficie de bosque deforestada en Colombia alcanzó las 178.597 hectáreas, lo que representó un incremento del 44% con respecto al año 2015. Los núcleos de deforestación más activos se concentraron precisamente en antiguas zonas de influencia de las FARC: la Amazonía occidental (departamentos de Caquetá, Guaviare y Meta), el Catatumbo (Norte de Santander), la región de Paramillo (Córdoba) y el departamento del Chocó.

Esta pérdida de bosque no es solo una estadística; es una catástrofe para la biodiversidad. El Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt (IAvH) estimó que al menos 2.697 especies, de las cuales 503 son animales y 2.194 son plantas, están en grave riesgo debido a esta deforestación acelerada. La pérdida de conectividad entre ecosistemas clave como Andes-Amazonía, Orinoquia-Amazonía y el Escudo Guyanés es una de las consecuencias más graves, afectando el régimen de lluvias y contribuyendo al calentamiento global.

Los Verdaderos Motores de la Destrucción

Atribuir la deforestación únicamente a la salida de las FARC sería una simplificación peligrosa. El fin del conflicto no creó el problema, sino que destapó y aceleró una serie de presiones que ya existían. La investigadora Helena García, de Fedesarrollo, asegura que las principales causas están profundamente ligadas a fenómenos socioeconómicos. No es un solo actor, sino una confluencia de intereses que operan en un vacío de poder.

La ganadería extensiva se erige como el principal motor. Más que por la producción de carne, su avance se debe a la especulación con la tierra. Deforestar y sembrar pasto es una forma de ejercer control territorial y de aumentar el valor de la propiedad esperando una futura titulación o venta. La tierra vale más "limpia" de bosque. Junto a ella, la siembra de cultivos ilícitos, la tala ilegal, la minería, los incendios forestales y, crucialmente, la construcción de infraestructura como las vías terciarias, completan el cuadro. Aunque las zonas de cultivos ilícitos coinciden con los focos de deforestación, su impacto directo en área es menor comparado con el que generan las carreteras, que abren la selva a la colonización y la explotación.

Tabla Comparativa: Principales Causas de la Deforestación en Colombia

Causa de DeforestaciónDescripción e ImpactoMotivación Principal
Ganadería ExtensivaTala y quema de grandes extensiones de selva para convertirlas en pastizales para el ganado. Es la principal causa en términos de superficie.Especulación de tierras y control territorial.
Expansión de InfraestructuraConstrucción de carreteras y vías terciarias que fragmentan el bosque y facilitan el acceso a nuevas áreas para la colonización y explotación.Desarrollo regional, consolidación de la paz, conexión de mercados.
Cultivos IlícitosSiembra de coca y otras plantas en áreas remotas, lo que implica la tala de bosque primario. Aunque su huella es menor que la ganadería, es un factor importante en ciertas regiones.Economía ilegal, falta de alternativas económicas para campesinos.
Acaparamiento de TierrasCompra masiva de tierras baratas en zonas de posconflicto, incentivando la deforestación para "preparar" la tierra y aumentar su valor.Inversión especulativa, expectativa de titulación futura.
Minería IlegalExtracción de minerales sin control estatal, que causa deforestación directa y contamina fuentes de agua con mercurio y otros químicos.Financiación de grupos ilegales, alta rentabilidad económica.

El Dilema del Posconflicto: ¿Paz o Conservación?

El escenario actual presenta un dilema para el Estado colombiano. Para consolidar la paz, es indispensable llevar desarrollo y presencia estatal a las regiones abandonadas por la guerrilla. Esto implica construir vías, titular tierras y ofrecer alternativas económicas a las comunidades. Sin embargo, estas mismas acciones, si no se planifican y ejecutan con un enfoque de sostenibilidad, se convierten en poderosos aceleradores de la deforestación.

La creación de una "bolsa de tierras" en la Amazonía, donde la gente compra barato con la esperanza de un aumento de precio, ha incentivado quemas coordinadas para despejar la selva. El gobierno colombiano recibió cerca de 300 millones de dólares de Alemania, Noruega y el Reino Unido con la meta de reducir a cero la deforestación en la Amazonía para 2020, un objetivo que parece cada vez más lejano ante la complejidad del problema. El gran desafío es cómo lograr que la paz no se construya sobre las cenizas de los bosques.

Preguntas Frecuentes

¿Las FARC realmente protegían la selva?

Es una verdad a medias. Si bien imponían reglas que limitaban la tala para proteger sus escondites, también promovían actividades destructivas como la minería ilegal y los cultivos de coca para financiarse. No eran conservacionistas, sino que su estrategia militar tuvo un efecto secundario de contención de la frontera agrícola.

¿Cuál es la causa número uno de la deforestación en Colombia hoy?

La expansión de la frontera agropecuaria, principalmente para la ganadería extensiva, es considerada la causa principal. Este fenómeno está fuertemente impulsado por la especulación de tierras y el acaparamiento, más que por la necesidad de producción de alimentos.

¿Por qué la deforestación aumentó tanto después del acuerdo de paz?

El aumento se debe a un conjunto de factores: el vacío de poder dejado por la guerrilla fue ocupado por nuevos actores con intereses económicos; se disparó la especulación de tierras; y la construcción de infraestructura para el desarrollo, sin una planificación ambiental adecuada, ha abierto nuevas áreas de selva a la explotación.

¿Qué se está perdiendo exactamente con esta deforestación?

Se pierde una biodiversidad invaluable, con miles de especies de plantas y animales en riesgo. Se destruye la conectividad entre ecosistemas vitales, lo que puede alterar patrones climáticos como el régimen de lluvias. Además, se liberan enormes cantidades de carbono a la atmósfera, contribuyendo directamente al cambio climático.

En definitiva, Colombia se encuentra en una encrucijada crítica. El éxito o el fracaso del histórico proceso de paz no solo se medirá en términos de seguridad y desarrollo social, sino también en la capacidad del Estado y la sociedad para proteger su patrimonio natural más valioso. Afrontar este desafío requiere una gobernanza fuerte, alternativas económicas reales para las comunidades rurales y una visión de desarrollo que entienda que no puede haber paz duradera sin un medio ambiente sano.

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