¿Qué es la sensibilidad ambiental en las Fuerzas Armadas?

Defensa Verde: El Ejército del Aire y su Hito OTAN

27/05/2000

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Cuando pensamos en las Fuerzas Armadas, a menudo evocamos imágenes de operaciones, tecnología de vanguardia y defensa nacional. Sin embargo, en un mundo cada vez más consciente de la fragilidad de nuestro planeta, surge una nueva dimensión en su misión: la protección ambiental. Lejos de ser conceptos opuestos, la operatividad militar y la sostenibilidad pueden y deben ir de la mano. El Ejército del Aire español no solo ha entendido este principio, sino que lo ha llevado a un nivel de excelencia sin precedentes, convirtiéndose en el primer Ejército de la OTAN en certificar la totalidad de sus unidades bajo la estricta Norma ISO 14001 de Gestión Ambiental. Este es el relato de un viaje de más de dos décadas, un camino de desafíos, aprendizaje y un compromiso inquebrantable con el entorno que todos compartimos.

¿Qué es la sensibilidad ambiental en las Fuerzas Armadas?
En España, la sensibilidad ambiental en el ámbito de las Fuerzas Armadas se inició incluso antes de la ‘Cumbre de la Tierra’. No obstante, ya en 1978 nuestra Constitución estableció en su artículo 45.1º: Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
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Un Compromiso Arraigado en la Responsabilidad Pública

La sensibilidad ambiental en las Fuerzas Armadas españolas no es una moda reciente, sino una responsabilidad que emana del más alto marco legal del país. Ya en 1978, la Constitución Española sentaba las bases en su artículo 45, reconociendo el derecho de todos a disfrutar de un medio ambiente adecuado y el deber de conservarlo. Este mandato constitucional implicaba una actitud ejemplarizante por parte de todas las instituciones públicas, incluidas las Fuerzas Armadas.

Este espíritu se materializó en 1992 con la primera Directiva sobre Defensa y Medio Ambiente. No obstante, el verdadero punto de inflexión llegó en 1997 con la Directiva 107/1997 del Ministro de Defensa. Este documento no se limitaba a meras declaraciones de intenciones; ordenaba de forma explícita la implementación de Sistemas de Gestión Ambiental (SGA) en la estructura de los tres Ejércitos (Tierra, Armada y Aire), tomando como referencia el estándar internacional ISO 14001. Para iniciar este proceso, se establecieron tres SGA piloto, uno por cada ejército. En el caso del Ejército del Aire, la unidad pionera fue la Base Aérea de Getafe (Madrid), que alcanzó su certificación en junio del año 2000, marcando el inicio de un largo y fructífero recorrido.

La Elección del Estándar Global: ISO 14001

La decisión de adoptar la Norma ISO 14001 no fue casual. Surgió de un estudio piloto iniciado en 1996 en el seno del Comité de la OTAN de Desafíos de la Sociedad Moderna, que involucró a 29 países. En aquel momento, existían diferentes esquemas de gestión ambiental, y era crucial elegir el más adecuado para un entorno tan complejo como el militar.

Esquema de Gestión AmbientalPaíses que lo Adoptaron (Ejemplos)Características Principales
Norma BS 7750Reino UnidoPrecursora de la ISO 14001, estándar británico.
Norma CSA Z750CanadáEstándar desarrollado por la Asociación Canadiense de Estándares.
Reglamento EMASAlgunos países de la UEEsquema de la Unión Europea, requiere una declaración ambiental pública verificada.
Norma ISO 14001España y otrosÚnico estándar reconocido mundialmente, con sinergias con otras normas como la serie ISO 9000 (calidad).

Las conclusiones del estudio de la OTAN, publicadas en el año 2000, recomendaron la ISO 14001 por su reconocimiento global y su compatibilidad con otros sistemas de gestión ya extendidos, facilitando así su integración en organizaciones complejas. Esta elección estratégica fue fundamental para el éxito posterior del proyecto en España.

Superando Obstáculos: Los Retos de Implementar un SGA Militar

Certificar una sola base aérea es un logro; certificar la totalidad de las unidades de un ejército es una hazaña monumental que implicó superar enormes desafíos:

  • Ausencia de personal con formación ambiental: La gestión ambiental es un campo multidisciplinar que no formaba parte de la enseñanza reglada en las academias militares. Los primeros responsables tuvieron que formarse sobre la marcha, a base de ensayo y error, a menudo compaginando esta nueva tarea con sus cometidos operativos y guardias. Las auditorías externas, lejos de ser un mero trámite, se convirtieron en una valiosa herramienta de aprendizaje.
  • Cambio de paradigma cultural: La misión principal de las Fuerzas Armadas es garantizar la máxima capacidad operativa. La introducción de un SGA supuso, en un principio, una detracción de recursos (humanos, técnicos y económicos) de ese objetivo primordial. Fue necesario un intenso y constante trabajo pedagógico para concienciar a todo el personal, militar y civil, de las ventajas del sistema y desterrar la idea de que la legislación ambiental civil no aplicaba a las instalaciones militares.
  • Falta de partidas económicas específicas: Los presupuestos para medio ambiente estaban integrados dentro de los de Infraestructuras. En un entorno donde la superioridad tecnológica es vital y requiere inversiones masivas, encontrar el equilibrio para financiar las mejoras ambientales sin comprometer la operatividad fue, y sigue siendo, un desafío constante.
  • Antigüedad de las instalaciones: Muchas bases aéreas tienen una larga historia, como la de Cuatro Vientos, cuyos orígenes se remontan a 1911. Esta antigüedad, sumada a cambios de titularidad en algunas bases (como Torrejón o Zaragoza, que albergaron a las Fuerzas Aéreas de EE. UU.), dificultó la trazabilidad de la documentación y la adaptación de infraestructuras antiguas a los nuevos requisitos ambientales.
  • Diversidad de actividades: Una base aérea no es una fábrica, es más parecida a una pequeña ciudad. En un mismo recinto coexisten talleres de aviación y automoción, depuradoras, cocinas, alojamientos, sistemas de calefacción centralizada, escuelas y oficinas. Gestionar la normativa ambiental sectorial de cada una de estas actividades implicaba manejar un volumen ingente de requisitos legales.

La Unificación como Estrategia: Hacia un Sistema Corporativo

A medida que más unidades obtenían su certificación, se detectó una divergencia en los procedimientos. Aunque todos se basaban en el modelo pionero de Getafe, cada uno evolucionaba de forma independiente. Para garantizar la coherencia y la eficiencia, se tomó una decisión estratégica clave: unificar el sistema.

En 2014, se dio un paso fundamental al suprimir todas las políticas ambientales individuales y crear una única Política Ambiental del Ejército del Aire, firmada al más alto nivel por el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA). Este documento sentó las bases para un sistema homogéneo. Dos años después, en 2016, la Instrucción General 90-31 estableció la organización procedimental del Sistema de Gestión Ambiental del Ejército del Aire (SGAEA), definiendo estructuras de personal, responsabilidades y el funcionamiento de las auditorías internas.

¿Cuál es el papel de las Fuerzas Armadas en la protección del Medio Ambiente?
Por todo lo anterior, se han reconfigurado el discurso jurídico de constituciones, leyes secundarias, reglamentos y demás ordenamientos relacionados con el papel de las fuerzas armadas y sus recursos humanos, logísticos y estratégicos en la protección del medio ambiente y los recursos naturales.

Con este marco, se desarrollaron 11 procedimientos corporativos, iguales para todas las unidades. Estos fueron probados con éxito en 2017 en la certificación del Aeródromo Militar de León y finalmente aprobados. Este enfoque unificado no solo garantizaba la coherencia, sino que también abría la puerta a un sistema de auditoría multiemplazamiento, mucho más eficiente y con un ahorro de costes cercano al 70%.

Un Hito para la OTAN: Certificación Total y Mirada al Futuro

El esfuerzo culminó en 2018. Justo 20 años después de la primera certificación, el Ejército del Aire logró unificar bajo un único certificado corporativo a sus 48 Unidades Mantenedoras de Infraestructuras (UMI), que engloban a más de 25.000 personas. Este hito lo convirtió en el primer Ejército de la OTAN en certificar la totalidad de sus unidades bajo la norma ISO 14001:2015. El alcance de esta certificación abarca un amplio espectro de sus actividades:

Actividades Certificadas por el SGA del Ejército del Aire
Operaciones aéreas y apoyo a las mismas.
Vigilancia del espacio aéreo.
Mantenimiento de aeronaves, vehículos, sistemas de telecomunicaciones e infraestructuras.
Formación, instrucción y adiestramiento del personal militar.
Actividades deportivas.
Servicios de alojamiento y hostelería.

Lejos de ser el final del camino, este logro es un punto de partida. El principio de mejora continua, pilar de la norma ISO 14001, impulsa al Ejército del Aire a afrontar nuevos retos. Entre sus próximos objetivos se encuentran la incorporación de elementos como el cálculo de la huella de carbono, la gestión integral del riesgo y la implementación de un sistema de gestión de la energía según la Norma ISO 50001, buscando una mayor eficiencia energética.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué es un Sistema de Gestión Ambiental (SGA)?

Un SGA es un conjunto de procesos y prácticas que permiten a una organización reducir sus impactos ambientales y aumentar su eficiencia operativa. La norma ISO 14001 proporciona un marco para que las organizaciones diseñen e implementen un SGA de forma sistemática, asegurando la mejora continua y el cumplimiento de la legislación.

¿Por qué se eligió la norma ISO 14001 en lugar de otras?

Se eligió por ser el único estándar de gestión ambiental reconocido a nivel mundial. Además, presenta importantes sinergias con otras normas de gestión muy extendidas, como la ISO 9001 (gestión de la calidad), lo que facilita su integración en las estructuras organizativas existentes.

¿Qué significa que la certificación sea "corporativa" o "multiemplazamiento"?

Significa que todas las 48 unidades del Ejército del Aire están cubiertas por un único certificado ISO 14001. En lugar de tener 48 sistemas y certificados independientes, existe un sistema de gestión unificado con procedimientos comunes. Esto permite realizar auditorías externas por muestreo (solo se audita una selección de unidades cada año), lo que reduce drásticamente los costes y asegura la coherencia en toda la organización.

¿Qué es la modificación ambiental con fines militares?

Es el uso de técnicas para alterar deliberadamente el medio ambiente (por ejemplo, el clima o los ecosistemas) con el objetivo de causar destrucción, daños o perjuicios a un enemigo. Esta práctica está considerada un crimen de guerra en muchas legislaciones, incluida la española, y está sancionada con graves penas de prisión. Es un concepto radicalmente opuesto al de la gestión ambiental, que busca proteger y preservar el entorno.

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