22/11/2013
En el corazón de la zona sur de Buenos Aires, en el barrio de Barracas, se encuentra una comunidad que durante décadas ha sido sinónimo de transitoriedad y precariedad: el Núcleo Habitacional Transitorio (NHT) Zavaleta. Lo que comenzó en la década de 1940 como un asentamiento y fue formalmente etiquetado como 'transitorio' en 1966 bajo un plan de erradicación, se convirtió en un hogar permanente para miles de familias. Sin embargo, esta permanencia no vino acompañada de las condiciones de vida dignas que toda persona merece. Hoy, Zavaleta es el escenario de una profunda transformación, un ejemplo inspirador de cómo la acción conjunta entre el gobierno, el sector privado y, fundamentalmente, la propia comunidad, puede sanar heridas históricas y sembrar un futuro más sostenible y saludable.

- Un Diagnóstico Crítico: La Realidad de Zavaleta Antes de la Intervención
- La Alianza Público-Privada: Un Motor para el Cambio
- Obras que Transforman: Del Saneamiento a la Recuperación de Espacios
- La Comunidad como Protagonista: El Rol de los Vecinos
- Impacto y Sostenibilidad: Más Allá de la Infraestructura
Un Diagnóstico Crítico: La Realidad de Zavaleta Antes de la Intervención
Para comprender la magnitud del cambio en Zavaleta, es crucial visualizar el punto de partida. Junto con las villas 21 y 24, conforma uno de los conglomerados informales más grandes y antiguos de la Ciudad de Buenos Aires. Según datos del censo de 2010, más de 163,000 personas vivían en asentamientos precarios en la ciudad, una cifra que se estima ha crecido exponencialmente. En Zavaleta, esto se traducía en 4814 personas distribuidas en 1125 hogares, la mayoría de ellos en 'casillas' o 'tiras', viviendas unifamiliares diminutas (de apenas 13 m²) construidas con materiales de desecho y con una infraestructura casi inexistente.
Los problemas eran estructurales y afectaban cada aspecto de la vida diaria. La falta de un sistema de saneamiento adecuado era, quizás, el más grave. Las cloacas a cielo abierto y las aguas servidas corriendo por los pasillos no solo generaban olores nauseabundos, sino que representaban un foco constante de enfermedades. La precariedad edilicia se combinaba con un entorno insalubre, donde terrenos baldíos se convertían en basurales y la iluminación insuficiente fomentaba la inseguridad. A esta compleja situación se sumaban problemáticas sociales como el consumo de drogas y altos niveles de conflictividad, creando un círculo vicioso del que era muy difícil escapar.
La Alianza Público-Privada: Un Motor para el Cambio
La transformación de Zavaleta no surgió de la nada, sino de una poderosa alianza estratégica. La Secretaría de Hábitat e Inclusión (SECHI) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la empresa Coca-Cola FEMSA (cuya planta se encuentra en las cercanías) y la Fundación FEMSA unieron fuerzas para dar una respuesta integral a las demandas históricas de los vecinos. Este modelo de gestión asociada demuestra que, cuando los objetivos son claros y el compromiso es real, la sinergia entre lo público y lo privado puede generar un impacto social y ambiental de gran escala.
Marina Klemensiewicz, a cargo de la SECHI, lo define así: “La gestión asociada con la Empresa Coca Cola Femsa (...) favoreció el nivel de impacto y la cantidad de familias beneficiadas”. Por su parte, Guillermo Casanova, de Coca-Cola FEMSA Argentina, resalta: “Creemos que el valor fundamental del proyecto radica en que se basó en un trabajo articulado entre los sectores público, privado y ambiental”. Esta colaboración no se limitó a la financiación, sino que implicó un trabajo coordinado en el terreno, escuchando y respondiendo a las necesidades de la comunidad.
Obras que Transforman: Del Saneamiento a la Recuperación de Espacios
La intervención en Zavaleta se ha materializado en obras concretas que han cambiado radicalmente el paisaje y la calidad de vida. El proyecto se dividió en etapas, abordando progresivamente las problemáticas más urgentes.
- Saneamiento Básico: La prioridad absoluta fue resolver el colapso del sistema cloacal y pluvial. Se instaló una red de agua corriente, desagües cloacales y un sistema pluvial. La primera etapa benefició a más de 80 familias, con el objetivo de alcanzar a las 208 familias del barrio en la segunda fase.
- Recuperación de Espacios Públicos: Un antiguo basural, foco de insalubridad e inseguridad, fue completamente transformado. En su lugar, hoy se erige la plaza “Los pibes de Zavaleta”, un espacio con juegos inclusivos y buena iluminación. Además, se construyó una cancha de césped sintético para actividades deportivas y recreativas.
- Mejora de la Accesibilidad: Se construyó un nuevo acceso al barrio, con facilidades para personas con discapacidades, resolviendo un problema histórico que obligaba a los vecinos a atravesar un centro de salud para entrar y salir.
- Fortalecimiento Comunitario: El proyecto incluyó la reconstrucción de “El Rancho”, un espacio de uso común gestionado por vecinos donde se realizan actividades deportivas y recreativas, fortaleciendo el tejido social.
Tabla Comparativa: Zavaleta Antes y Después
| Característica | Situación Anterior | Situación Actual/En Proceso |
|---|---|---|
| Saneamiento | Cloacas a cielo abierto, aguas servidas en los pasillos, falta de agua potable. | Red de agua corriente, desagües cloacales y red pluvial instaladas. |
| Espacios Públicos | Terreno baldío utilizado como basural y estacionamiento informal. | Plaza con juegos inclusivos ("Los pibes de Zavaleta") y cancha de fútbol. |
| Acceso al Barrio | Acceso incómodo a través de un centro de salud, sin infraestructura para discapacitados. | Nuevo acceso directo desde la vía pública con facilidades de accesibilidad. |
| Participación Vecinal | Demandas históricas desatendidas, desconfianza hacia el exterior. | Vecinos como protagonistas, participando en el diseño y ejecución de las obras. |
La Comunidad como Protagonista: El Rol de los Vecinos
Quizás el elemento más diferencial y exitoso del proyecto ha sido poner a la comunidad en el centro de la transformación. La SECHI trabaja bajo el paradigma de la “gestión social del hábitat”, entendiendo que los vecinos son los verdaderos expertos de su entorno y deben ser los protagonistas del cambio. Esto se logró a través de los “Portales Inclusivos”, oficinas del Gobierno en los barrios que funcionan como puentes de confianza y comunicación.
Fue en uno de estos portales donde comenzó todo, cuando la directora del centro de salud local planteó la necesidad de un nuevo acceso. A partir de ahí, la participación vecinal fue indispensable. Los propios vecinos, en mesas participativas, dibujaron en una cartulina lo que soñaban para el terreno baldío: una plaza y una cancha. Líderes barriales como Carlos Villalba, conocido como ‘Arroz con pollo’, y organizaciones como “El Rancho” acompañaron el proceso, garantizando que las obras respondieran a las necesidades reales.
Además, se creó una Cooperativa que emplea a 25 vecinos del barrio, muchos de ellos jóvenes, en las propias obras de infraestructura. Esto no solo genera empleo y sentido de pertenencia, sino que ofrece una alternativa tangible a los flagelos sociales que afectan a la comunidad.
Impacto y Sostenibilidad: Más Allá de la Infraestructura
El proyecto de Zavaleta trasciende la construcción de cloacas y veredas. Su verdadero impacto reside en la mejora de la salud pública, la recuperación de la dignidad y la construcción de un futuro con mayor sostenibilidad social y ambiental. Para Coca-Cola FEMSA, esta acción se enmarca en una visión más amplia, “Perímetro Pompeya”, un conjunto de iniciativas que buscan mejorar las condiciones de la comunidad aledaña a su planta.
El caso de Zavaleta es un faro de esperanza. Demuestra que la erradicación de la precariedad no pasa por desplazar a las personas, sino por integrar los barrios a la ciudad formal, dotándolos de servicios de calidad y empoderando a sus habitantes para que sean los artífices de su propio desarrollo. Es un modelo de urbanismo social que, con suerte, podrá replicarse para sanar otras comunidades olvidadas.
Preguntas Frecuentes
- ¿Qué es el proyecto "Intervención Zavaleta"?
- Es una iniciativa de urbanización socioambiental en el Núcleo Habitacional Transitorio Zavaleta de Buenos Aires, llevada a cabo mediante una alianza público-privada para instalar servicios básicos como agua y cloacas, y recuperar espacios públicos.
- ¿Quiénes participan en esta transformación?
- Los actores clave son la Secretaría de Hábitat e Inclusión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la empresa Coca-Cola FEMSA, la Fundación FEMSA y, de manera fundamental, los propios vecinos y organizaciones barriales de Zavaleta.
- ¿Cuáles fueron los principales logros del proyecto hasta ahora?
- Los logros incluyen la provisión de servicios de saneamiento a cientos de familias, la transformación de un basural en una plaza y una cancha de fútbol, la construcción de un nuevo acceso accesible y el fortalecimiento de la participación comunitaria a través de cooperativas de trabajo.
- ¿Por qué es importante la participación de los vecinos?
- La participación vecinal es crucial porque asegura que las obras respondan a las necesidades reales de la comunidad, genera un sentido de apropiación y cuidado de los nuevos espacios, y empodera a los habitantes para que sean protagonistas de la transformación de su propio entorno.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Renacer de Zavaleta: Un Rescate Socioambiental puedes visitar la categoría Ecología.
