17/03/2014
La cuenca Matanza-Riachuelo es mucho más que una simple vía fluvial; es un espejo que refleja la compleja y a menudo contradictoria historia de Argentina. Ha sido un testigo silencioso de auges económicos, de una profunda negligencia política y de una abrumadora desigualdad social. Durante más de dos siglos, sus aguas han soportado el peso del desarrollo industrial sin planificación, transformándose de una arteria vital para el progreso en una de las zonas más contaminadas del planeta. Este artículo se sumerge en la larga y dolorosa crónica de su degradación, la persistente inacción que permitió que el desastre se agigantara, y los recientes y ambiciosos esfuerzos que, por primera vez, ofrecen un atisbo de esperanza para su recuperación y para los millones de personas que habitan en sus orillas.

- Orígenes de la Contaminación: Siglo XIX y Principios del XX
- La Era Industrial (1930-1976): Crecimiento a Cualquier Costo
- Etapa Posindustrial (1976-2003): Promesas Rotas y Planes Fallidos
- Un Punto de Inflexión: El Fallo Mendoza y la Creación de ACUMAR
- ACUMAR en Acción: Ejes del Plan Integral de Saneamiento
- Avances y Desafíos: ¿Cómo está el Riachuelo Hoy?
- Preguntas Frecuentes
Orígenes de la Contaminación: Siglo XIX y Principios del XX
La historia de la contaminación del Riachuelo no es reciente. Ya en los albores de la nación argentina, la cuenca fue vista como un lugar idóneo para el descarte. Inicialmente, las actividades se centraban en la ganadería y la pesca, y los desechos de los saladeros eran la principal fuente de polución. Aunque el impacto era limitado en una zona escasamente poblada, se sentó un peligroso precedente: el río era un vertedero conveniente.
Hacia 1860, con un Estado-nación más consolidado, surgieron las primeras regulaciones para controlar los desechos de los saladeros. Sin embargo, el poder de los intereses económicos ya era lo suficientemente fuerte como para obstaculizar cualquier aplicación efectiva de la ley. Mientras tanto, la zona comenzaba a poblarse. Al calor del modelo agroexportador, trabajadores de las industrias y comerciantes se asentaron en las márgenes del río, creando una peligrosa mezcla de industrias contaminantes y viviendas precarias. El resultado fue un río eutrofizado, incapaz de autodepurarse, y el caldo de cultivo perfecto para devastadoras epidemias como la fiebre amarilla y el cólera, que asolaron Buenos Aires.
Aunque en las décadas de 1870 y 1880 se intentó relocalizar los saladeros, los planes de limpieza quedaron estancados. La inacción política se manifestó también en la falta de planificación urbana. La venta de vastos territorios inundables, como los que dieron origen a Villa Soldati y Villa Lugano, se realizó sin ninguna regulación estatal, permitiendo un poblamiento masivo en zonas no aptas para la vida, sentando las bases de la vulnerabilidad social que persiste hasta hoy.
La Era Industrial (1930-1976): Crecimiento a Cualquier Costo
La crisis de 1930 impulsó en Argentina un modelo de industrialización por sustitución de importaciones, y la cuenca Matanza-Riachuelo se convirtió, una vez más, en un epicentro económico. Industrias de todo tipo y tamaño se instalaron caóticamente a lo largo de sus orillas. El Estado, enfocado en promover el crecimiento industrial, facilitó este proceso con créditos blandos y la construcción de infraestructura, pero sin ninguna consideración ambiental o social.
Las empresas se instalaron donde les resultaba más conveniente, generalmente junto a un curso de agua donde verter sus efluentes sin tratamiento alguno. Curtiembres, frigoríficos, industrias químicas y metalúrgicas arrojaban diariamente toneladas de desechos tóxicos. La contaminación del agua, el aire y la tierra alcanzó niveles inéditos, mientras la población de la cuenca crecía de forma exponencial y descontrolada, con cientos de miles de personas viviendo en condiciones de extrema precariedad, sin acceso a servicios básicos y en contacto directo con los focos de polución.
Etapa Posindustrial (1976-2003): Promesas Rotas y Planes Fallidos
Con el declive del modelo industrial, comenzaron a surgir los primeros discursos ecologistas en la esfera política. Sin embargo, estos se tradujeron en meros simulacros de saneamiento. El caso más emblemático fue el plan anunciado en la década de 1990 por la entonces secretaria de Medio Ambiente, María Julia Alsogaray, quien prometió limpiar el Riachuelo "en mil días".
La iniciativa, financiada con un crédito millonario del Banco Interamericano de Desarrollo, fue un fracaso rotundo. Años después se supo que la mayor parte del dinero (cerca del 77%) se destinó a pagar costosos servicios de consultoría, cuyos estudios terminaron en manos de las mismas empresas contaminantes. Solo un 10% se invirtió en obras reales. El error fundamental de este y otros proyectos de la época fue su enfoque tecnocrático y excluyente, que dejaba fuera de la mesa de decisiones a los principales afectados: los habitantes de la cuenca y las organizaciones de la sociedad civil.
Comparativa de Enfoques de Saneamiento
| Característica | Planes Anteriores (Ej: Plan Alsogaray) | Plan Integral ACUMAR (2008-Actualidad) |
|---|---|---|
| Enfoque | Reducido, centrado en la limpieza superficial del agua y con gran despliegue mediático. | Integral y sistémico (agua, aire, tierra, salud, vivienda, industria). |
| Participación | Limitada a actores políticos y económicos. Exclusión de la sociedad civil. | Inclusiva, con espacios formales para la participación de vecinos, ONGs y cooperativas. |
| Transparencia | Baja, con un uso de fondos altamente cuestionado y falta de rendición de cuentas. | Mayor, sujeto al control permanente de la Corte Suprema de Justicia y la ciudadanía. |
| Resultados | Nulos o contraproducentes. No generaron mejoras ambientales ni sociales. | Resultados concretos y medibles, aunque aún insuficientes para una solución definitiva. |
Un Punto de Inflexión: El Fallo Mendoza y la Creación de ACUMAR
Agotados por décadas de promesas incumplidas, a mediados de la década de 2000, un grupo de vecinos y organizaciones sociales de la cuenca, liderados por Beatriz Mendoza, presentaron una demanda histórica contra el Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y 44 grandes empresas. Reclamaban no solo una compensación por los daños sufridos, sino, fundamentalmente, la recomposición del ambiente.
El caso, conocido como la "Causa Mendoza", llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que en 2008 emitió un fallo histórico. La Corte reconoció la vulneración de los derechos de los habitantes y ordenó a los tres niveles del Estado a implementar un plan de saneamiento real y efectivo. Como respuesta directa a este mandato judicial, en 2006 se había creado por ley la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), un ente interjurisdiccional con poder para coordinar y ejecutar las políticas necesarias para la recuperación de la cuenca.
ACUMAR en Acción: Ejes del Plan Integral de Saneamiento
El Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA) de ACUMAR es el programa más ambicioso y completo jamás implementado en la cuenca. Su enfoque es holístico y aborda la problemática desde múltiples frentes, entendiendo que no se puede limpiar el río sin transformar la realidad de su territorio. Sus principales ejes de acción son:
- Control Industrial: Fiscalización de miles de establecimientos para que se adecúen a la normativa ambiental, presentando planes de reconversión para dejar de contaminar.
- Saneamiento y Limpieza: Erradicación de basurales a cielo abierto, limpieza de márgenes y del espejo de agua, y remoción de buques hundidos y otros obstáculos.
- Infraestructura: Expansión de las redes de agua potable y cloacas para millones de habitantes, y construcción de desagües pluviales para mitigar las inundaciones.
- Ordenamiento Ambiental del Territorio: Relocalización de miles de familias que vivían en condiciones de riesgo ambiental extremo a viviendas dignas y seguras.
- Salud: Implementación de un plan sanitario específico para la población de la cuenca, con evaluaciones de salud infantil y fortalecimiento de los centros de atención.
- Participación Social y Educación Ambiental: Creación de espacios para que la comunidad se involucre, fiscalice y se apropie de las políticas de saneamiento.
Avances y Desafíos: ¿Cómo está el Riachuelo Hoy?
Tras más de una década de implementación del plan, los resultados son visibles. Se han fiscalizado miles de industrias, se han erradicado cientos de basurales, y miles de familias han sido relocalizadas. Más de un millón de personas accedieron por primera vez al agua potable y a la red cloacal. La limpieza de los márgenes, realizada en gran parte por cooperativas de trabajo locales, ha recuperado kilómetros de espacio público.
Sin embargo, el camino por recorrer es aún muy largo. La contaminación histórica está sedimentada en el lecho del río, y su remoción es un desafío técnico y económico monumental. La reconversión industrial es un proceso lento y complejo, y aún queda mucho por hacer en materia de control y fiscalización. El saneamiento del Riachuelo requerirá, como mínimo, una década más de trabajo sostenido, inversión constante y, sobre todo, una voluntad política inquebrantable. Es la primera vez que un plan integral y participativo se lleva a cabo, pero saldar esta histórica deuda ambiental es una tarea que exige el compromiso de toda la sociedad.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la cuenca Matanza-Riachuelo?
Es un área de aproximadamente 2.200 km² que abarca parte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 14 municipios de la Provincia de Buenos Aires. En ella viven más de 5 millones de personas, muchas en condiciones de alta vulnerabilidad social y ambiental.
¿Cuáles son los principales contaminantes del Riachuelo?
La contaminación es una mezcla compleja de desechos industriales y cloacales. Incluye materia orgánica, que consume el oxígeno del agua, y sustancias tóxicas como metales pesados (cromo, plomo, mercurio) provenientes de curtiembres e industrias metalúrgicas, así como compuestos químicos de la industria petroquímica.
¿Qué es ACUMAR y cuál es su función?
ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) es el organismo público interjurisdiccional creado por ley para ejecutar el Plan Integral de Saneamiento Ambiental ordenado por la Corte Suprema. Su función es coordinar las acciones de los gobiernos nacional, provincial y de la ciudad para limpiar la cuenca y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
¿Se puede limpiar completamente el Riachuelo?
Devolver el río a un estado prístino es prácticamente imposible debido a la contaminación acumulada por siglos. El objetivo realista del saneamiento es mejorar la calidad del agua a niveles que no representen un riesgo para la salud, eliminar los olores, recuperar parte de la vida acuática y hacer de sus riberas un espacio público seguro y disfrutable para la comunidad.
¿Cómo afecta la contaminación a los habitantes de la cuenca?
La población sufre graves consecuencias. A nivel de salud, se registran mayores índices de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel. Los niños están particularmente expuestos a la intoxicación por plomo. Además, viven en condiciones habitacionales precarias, a menudo sin servicios básicos y sufriendo inundaciones recurrentes.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Riachuelo: Crónica de una Deuda Ambiental puedes visitar la categoría Ecología.
