18/05/2005
El Riachuelo, esa cicatriz de agua oscura que serpentea por el borde sur de la Ciudad de Buenos Aires, es mucho más que un río. Es un símbolo de dos siglos de negligencia ambiental, un espejo de la desigualdad social y el epicentro de una de las deudas ecológicas más grandes de Argentina. Hace 16 años, una luz de esperanza se encendió cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó un fallo histórico en la causa “Mendoza”, ordenando al Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires a ejecutar un plan integral para su saneamiento. Hoy, con el tiempo transcurrido, la Corte vuelve a exigir respuestas, y la pregunta resuena con fuerza entre los más de 4 millones de habitantes de la cuenca: ¿cuánto se ha avanzado realmente y qué se necesita para cumplir de una vez por todas con la promesa de una vida digna y un ambiente sano?
- Un Fallo para la Historia: Las 8 Mandas de la Esperanza
- El Vaso Medio Lleno: Avances Visibles pero Insuficientes
- La Deuda Persistente: Lo que la Superficie Oculta
- El Futuro en Vilo: Incertidumbre Presupuestaria y Voluntad Política
- Preguntas Frecuentes sobre el Saneamiento del Riachuelo
- ¿Por qué es tan importante el fallo de la Corte Suprema de 2008?
- ¿Cuáles son las principales fuentes de contaminación del Riachuelo?
- ¿Se ha logrado alguna mejora real en estos 16 años?
- ¿Por qué el saneamiento es un proceso tan lento?
- ¿Cómo afecta la contaminación a la vida acuática y a las personas?
Un Fallo para la Historia: Las 8 Mandas de la Esperanza
El 8 de julio de 2008 no fue una fecha más. La sentencia de la Corte Suprema estableció un antes y un después en la jurisprudencia ambiental del país. No se trató de una simple declaración de intenciones, sino de un mandato claro y preciso con tres objetivos fundamentales: mejorar la calidad de vida de los habitantes, recomponer el ambiente en todos sus componentes (agua, aire y suelo) y prevenir daños futuros. Para lograrlo, el fallo estableció ocho mandas específicas que debían ser cumplidas por la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), el organismo tripartito creado a tal efecto.

Estas mandas constituyen la hoja de ruta del saneamiento:
- Información Pública: Garantizar el acceso público y transparente a toda la información relacionada con el plan de saneamiento.
- Contaminación Industrial: Cesar el vertido de efluentes contaminantes por parte de las industrias de la cuenca, implementando un riguroso sistema de control y reconversión.
- Saneamiento de Basurales: Erradicar todos los basurales a cielo abierto y desarrollar un sistema de gestión integral de residuos sólidos urbanos.
- Limpieza de Márgenes: Liberar y limpiar el "camino de sirga", las riberas del río, para evitar la acumulación de basura y permitir el acceso público.
- Expansión de Red de Agua Potable: Asegurar que el 100% de la población de la cuenca tenga acceso a agua potable segura.
- Saneamiento Cloacal: Extender la red de cloacas a toda la población para eliminar el vertido de efluentes sin tratar, la principal causa de contaminación.
- Desagües Pluviales: Construir y mejorar la infraestructura de desagües pluviales para prevenir inundaciones y el arrastre de contaminantes.
- Plan Sanitario de Emergencia: Implementar un plan de salud pública para atender las enfermedades y problemáticas sanitarias derivadas de la contaminación.
El Vaso Medio Lleno: Avances Visibles pero Insuficientes
Negar que ha habido cambios en estos 16 años sería injusto. Quienes recuerdan el Riachuelo de principios de siglo, cubierto por un manto de basura flotante, con lavarropas y animales muertos en sus aguas, pueden constatar una mejora estética notable. La limpieza de las márgenes y la liberación del camino de sirga han transformado el paisaje en muchos tramos, dando lugar a bicisendas y espacios de recreación. Las embarcaciones de ACUMAR retiran toneladas de residuos sólidos cada año, y la navegación de grandes barcos fue suspendida para evitar la remoción de los lodos tóxicos del lecho del río.
Institucionalmente, la creación de ACUMAR y el seguimiento judicial de la causa han sido avances significativos. Según informes oficiales, el número de agentes contaminantes industriales declarados se ha reducido considerablemente, pasando de 847 en 2018 a 434 en 2024. Sin embargo, estos logros, aunque importantes, son solo la punta del iceberg de un problema cuya raíz sigue profundamente anclada en la falta de infraestructura y en la persistencia de la contaminación.
La Deuda Persistente: Lo que la Superficie Oculta
Bajo esa superficie de agua que hoy luce más despejada, la realidad es dramática. La calidad del agua, medida por la cantidad de oxígeno disuelto, sigue siendo crítica. En la cuenca baja, cerca de la desembocadura en el Río de la Plata, la presencia de oxígeno es prácticamente nula, lo que la convierte en una zona anóxica, incompatible con la vida acuática compleja. Aunque algunos peces han regresado, nadan en un caldo de excremento humano diluido y químicos industriales.
La razón principal es abrumadora: se estima que el 70% de la contaminación proviene de los efluentes cloacales sin tratar. A pesar de los años, solo el 56% de la población de la cuenca tiene acceso a la red de cloacas. El 30% restante de la contaminación se reparte entre los residuos sólidos y los efluentes industriales.
Para abordar el problema cloacal, se está ejecutando una obra de ingeniería monumental: el Sistema Riachuelo. Este proyecto, que incluye el Colector Margen Izquierdo y un emisario subfluvial que llevará los efluentes tratados mar adentro en el Río de la Plata, es la obra de saneamiento más grande de las últimas décadas en Argentina. Financiada en gran parte por un crédito del Banco Mundial, ha logrado esquivar la paralización general de la obra pública. Sin embargo, su finalización es crucial y, por sí sola, no resolverá todo el problema sin un ordenamiento territorial y un control industrial efectivo.
Tabla Comparativa: Avances y Desafíos a 16 Años del Fallo
| Aspecto del Saneamiento | Avance Registrado | Desafío Pendiente y Crítico |
|---|---|---|
| Limpieza de Márgenes | Liberación total del camino de sirga y limpieza superficial constante. | Mantenimiento sostenible y prevención de nuevos basurales. |
| Contaminación Industrial | Reducción del número de agentes contaminantes declarados. | Control efectivo sobre los vertidos no declarados y reconversión de industrias. |
| Saneamiento Cloacal | Construcción avanzada del Sistema Riachuelo. | Conectar al 44% de la población restante a la red. Finalizar y poner en marcha el sistema. |
| Solución Habitacional | Relocalización del 41% de las familias en situación de riesgo. | Casi 2000 familias siguen esperando una vivienda digna en un contexto de crecimiento poblacional. |
| Calidad del Agua | Leve mejora en la cuenca alta y aspecto superficial más limpio. | Niveles de oxígeno nulos en la cuenca baja, impidiendo la vida acuática. |
El Futuro en Vilo: Incertidumbre Presupuestaria y Voluntad Política
El contexto actual añade una capa de profunda preocupación al ya lento proceso. El gobierno nacional ha implementado un fuerte ajuste fiscal que ha congelado el presupuesto de organismos como ACUMAR y ha despedido a decenas de trabajadores, muchos de ellos personal de territorio esencial para las tareas de limpieza y control. Organizaciones como la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que integran el Cuerpo Colegiado que supervisa el fallo, han advertido que sin un presupuesto actualizado y sin personal, el plan de saneamiento corre el riesgo de quedar “a la deriva”.
La voluntad política, la asignación de presupuestos acordes por parte de las tres jurisdicciones y una gestión comprometida son, en definitiva, los ingredientes que faltan para que las obras y tareas se concreten. El reciente pedido de informes de la Corte Suprema es una señal de alerta, un recordatorio de que la paciencia de la justicia y, sobre todo, de la gente, tiene un límite.

Preguntas Frecuentes sobre el Saneamiento del Riachuelo
¿Por qué es tan importante el fallo de la Corte Suprema de 2008?
Fue una sentencia sin precedentes que responsabilizó directamente al Estado en sus tres niveles (Nación, Provincia y Ciudad) por una catástrofe ambiental histórica. Obligó a crear un plan concreto, con metas medibles y un organismo ejecutor (ACUMAR), además de establecer un mecanismo de control con participación ciudadana.
¿Cuáles son las principales fuentes de contaminación del Riachuelo?
La principal fuente, responsable del 70% de la contaminación orgánica, son los efluentes cloacales sin tratar que se vierten directamente al río debido a la falta de infraestructura. El 30% restante corresponde a los efluentes líquidos de la actividad industrial y a la basura de los basurales a cielo abierto.
¿Se ha logrado alguna mejora real en estos 16 años?
Sí, hay mejoras visibles, especialmente en las márgenes del río, que están más limpias y transitables. Se ha avanzado en la construcción de infraestructura clave como el Sistema Riachuelo. Sin embargo, la calidad intrínseca del agua sigue siendo extremadamente pobre, lo que indica que los problemas de fondo no están resueltos.
¿Por qué el saneamiento es un proceso tan lento?
La complejidad es enorme. Requiere una inversión multimillonaria en infraestructura, la coordinación política entre tres gobiernos, la reconversión de un parque industrial histórico, y la relocalización de miles de familias que viven en condiciones de extrema vulnerabilidad. La falta de continuidad en las políticas y las crisis económicas han sido obstáculos constantes.
¿Cómo afecta la contaminación a la vida acuática y a las personas?
La falta de oxígeno disuelto en el agua hace que la mayor parte del río sea un ambiente letal para peces y otras formas de vida acuática. Para las personas, especialmente para las infancias y adolescencias que viven en las villas y asentamientos de la ribera, la exposición continua a la contaminación del aire, el suelo y el agua provoca graves problemas de salud, como enfermedades respiratorias, de la piel y un mayor riesgo de exposición a metales pesados como el plomo.
En conclusión, el saneamiento del Riachuelo es una carrera de fondo plagada de obstáculos. Los avances son reales pero insuficientes, y la amenaza de un retroceso por la falta de presupuesto y apoyo institucional es más palpable que nunca. La deuda con los 4 millones de habitantes de la cuenca sigue vigente. Cumplir con el fallo de la Corte no es solo una obligación legal; es un imperativo ético y un paso fundamental para construir un país más justo y ambientalmente sostenible.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Riachuelo: Un fallo histórico y una deuda pendiente puedes visitar la categoría Ecología.
